Mi teléfono sonó con un mensaje. Abrí el WhatsApp y el número es desconocido.
-Hola Audry. Buen día.
-¿Y eres? No te tengo agendado...
-Que grosera ¿Ni siquiera un buen día?
-Okay te bloqueare, desconocido.
-¡Espera! Soy Cavanagh.
-¿Ay como conseguiste mi número?
-¿Acaso importa? Toma algo conmigo.
-No.
-Simplemente no? vamos, que mejores planes tienes hoy? Acaso tu novia no te deja.
-No es mi novia, y si lo fuera, ¿aún así me hablarías para invitarme a tomar algo? Que descarada.
-Bueno tenía que descartarla y saber que estás soltera, no me meto con gente que esté en alguna relación. Ahora, yo estoy soltera y tú también, que tanto mal le haríamos al mundo si nos juntamos a tomar algo?
-El mal me lo haría a mí tu reputación de mujeriega. No voy a terminar en tu cama.
-Yo solo te invite a tomar algo... Estás sacando demasiadas conclusiones vamos despacio, ¿quieres?
Mí teléfono sonó.
—¿Hola?
—Hola, me estresa estar por mensaje y dejarte pensar la respuesta, asi que mejor te llamo. ¿Que te parece si vamos a tomar algo? —dudo un momento—. Tranquila, como amigas.
—Ja, ¿Tú tienes de esas?
—Mmmm serías como la primera, desde la secundaria que no tengo —hago silencio— ¿Hola? ¿Hola? ¿Se cortó? Me cortó, agh.
—Sigo aquí Cavanagh.
—Pensé que me habías cortado.
—Solo una salida a merendar, si te sobrepasas te olvidas de mí.
—Bien a las 4 en el café que abrió nuevo del paseo peatonal ¿Lo ubicas? Tiene letras rosas y es también asi por dentro.
—Sí, se cuál es. Quería ir ahí desde hace un tiempo.
—Genial, te veo ahí rulitos.
Nos juntamos en la planta alta de la cafetería nueva que abrió en el centro, es café y librería. Al llegar ella me está esperando, con su camisa arremangada y se ve como se asoma su tatuaje por el costado derecho de su cuello, lleva el pelo tomado en una coleta, está usando anteojos y leyendo algún libro.
—Hola —ella me miró dibujando una enorme sonrisa— pensé que no vendrías.
—Quedan 5 min para la hora que acordamos. ¿Desde hace cuanto que estás aquí?
—Mmmm dos cafés —miro las tazas cerca de ella— quería leer tranquila este libro, me lo recomendaron y no pude parar de leerlo hasta ahora. Siéntate —saca la campera y cartera de la silla a su lado, pero me senté frente a ella— no muerdo Audry.
—No lo sé, no te conozco —asiente con la cabeza y le quito el libro sin cerrarlo para ver la portada—. La metamorfosis de Kafka, un buen libro el tema y le interpretación, complejos, pero un buen libro, quien te lo recomendó tiene buen gusto.
—La chica que me cogí hace dos noches y trabaja en una librería, le diré de tu parte que tiene buen gusto.
—Sonreí— No creo que sea buena idea, no le va a agradar saber que una mujer que conociste en un baño y quedaste para merendar, te dijo que tiene buen gusto.
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Efecto Cavanagh
RomanceSe prometió a si misma que nadie nunca más le haría daño, pero sus promesas flaquean cuando Cavanagh aparece en escena y cuando su ex le pide una segunda oportunidad. ¿Quien ganará el duelo? ¿Que tan peligroso puede ser el amor?
