Yo llego primero a su departamento luego de ir al gym, dejo todo en el comedor y me meto a bañar. Salgo y me voy a cambiar, abro uno de los cajones de su placard y saco ropa mía, saco ropa mía... reviso el placard y hay bastante de mi ropa aquí, zapatos, zapatillas ¿En que momento empecé la mudanza involuntaria sin darme cuenta? Hasta tengo bastante ropa interior. Tomo lo que necesito y comienzo a vestirme, estoy en ropa interior cuando escucho el sonido de la puerta y pasos caminar hasta la habitación.
—Hola —ella se queda parada en el marco de la puerta con una enorme sonrisa— me alegra verte al fin.
—Hola —respondo el saludo con una sonrisa— perdón por haberte hecho esperar y por no poder venir el miércoles y por que pasaron más de 10 días desde que nos vimos la última vez.
Me coloco una camiseta y unos leggins ajustados, camino descalza a ella quedando frente a frente, me paro un poco de puntitas y pasando mis brazos por encima de sus hombros la traigo hacía mí y la beso.
Necesite más tiempo del que pensé, para tomar una desición, una en la que ninguna de las dos saliera lastimada y en ese tiempo ya había entrado en escena Cavanagh.
La beso y luego me separo de ella, que sigue con los ojos cerrados, me trae de nuevo a su cuerpo y vuelve a besarme con una ternura y una delicadeza que jamás había tenido antes, me besa con amor. El problema es que ahora me gustan las dos...
—¿Quierés que hablemos ahora o...?
—Cuando tú quieras —me da besitos cortos— te extrañé demasiado, pensé en ti todos los días —suspira apoyando su cabeza en mi hombro— Audry sin presiones, pero espero que me des una oportunidad, se me hace muy difícil estar lejos de ti —me abraza fuerte— no sé en que momento me volví adicta a tu olor —absorbe el aroma de mi cuello y lo besa— a tu voz —me besa— a tu risa —otra beso— hasta a los bucles de tu pelo y el color raro de tus ojos se me hacen irresistibles ¿Cómo fui tan estúpida de no haberte visto antes? —suspira— jamás debería haberte dejado ir, jamás debí haberte hecho daño.
—El pasado es solo eso, no podemos cambiarlo, pero el futuro podemos construirlo mejor juntas ¿Qué te parece?
—¿Entonces es un si? —una gran sonrisa adorna su rostro.
—Mmmm algo así, ven -—la tomo de la mano para sentarnos en la cama— Ainhoa —suspiro— yo estuve pensando bastante, y consultando con las personas que más quiero para saber que desición tomar que no nos lastime a ambas.
Sus ojos se abrieron grandes, ciertamente en el tiempo que me dejó la situación con mis amigas se descontroló un poco, sobre todo con Frannie quién la buscó, intimidó y golpeo por haberme dejado hecha un pañuelo de mocos depresivo. Ella de las tres es la más impulsiva pero es su rara forma de demostrar amor, Frannie no va a abrazarte ni de chiste, pero se va a sentar a tu lado, darte un golpe en el brazo 3 palmadas en la espalda y decirte que todo estará bien. Frannie va a ir a verte cada día, aunque esté cansada y al 7mo día te dirá: más te vale que muevas tu culo perezoso y salgas al menos a tomar aire y bañarte, porque no voy a aguantar tu olor a mierda un día más. Ella es mi Frannie, la nada sutil, poco pedagógica, e impulsiva, pero leal, demasiado honesta y noble Frannie.
—¿Las chicas ya saben? ¿Frannie sabe? —dice con cierto terror
—Sí —río un poco por su expresión, la verdad que Frannie da algo de miedo— al final ellas me apoyan en lo que decida, incluso Cavaldi lo hace —eso la sorprende— pero ninguno me ayudó a decidir algo, asi que me tomó más tiempo del que esperaba. Yo te... quiero Ainhoa, pero tengo miedo, tengo miedo de que me pase lo mismo de la última vez, de salir lástimada, de que la historia se repita y yo tenga que volver a armarme de nuevo.
ESTÁS LEYENDO
Efecto Cavanagh
Roman d'amourSe prometió a si misma que nadie nunca más le haría daño, pero sus promesas flaquean cuando Cavanagh aparece en escena y cuando su ex le pide una segunda oportunidad. ¿Quien ganará el duelo? ¿Que tan peligroso puede ser el amor?
