15 ¿Las quiero a las dos?

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Caí en la cuenta ayer, de que estoy de verdad jodida, la quiero a las dos y ese es un problema bastante grave, porque no puedo tener a ambas.

Doy un sorbo a mí café antes de encontrar las palabras para poder comenzar a hablar, los pares de ojos me miran expectantes.

—¿Puedes apurarte? No tengo todo el puto día para ti princesa.

—Tengo un problema es Ainhoa —cuando pensé que conocía la expresión de Frannie enojada, ella frunció más el ceño y casi que se le cruzan las cejas— pero también es con Cavanagh.

—¿Y esa quién mierda es, princesa?

—Deja que termine de hablar Frannie —dice Cate con la calma que la caracteriza, da un sorbo a su café y mira su reloj& ya tiene que estar por llegar Alex.

—Trago con dificultad— La conocí... ella es...

—Okay si vas a empezar a dar quinientas vueltas me voy, luego pasenme la versión corta de las cosas.

Frannie se levanta y se va tomando sus cosas, la paciencia no es otro de sus dones. Yo respiro un poco más relajada.

—Cate quería tu opinión como amiga y como profesional —ella asiente— Cavanagh es la ex de Ainhoa, la que la dejó tan mal que por ella yo, pague sus platos rotos. Ahora somos amigas, el problema es que últimamente me di cuenta de que la quiero a las dos, ella son totalmente opuestas pero con ambas me siento bien, ambas me atraen. Con Cavanagh el sexo es y besarla ufff, creo que me apresure en estar con Ainhoa, pero tampoco quiero dejarla, no puedo dejarla.

Suelto toda la información tan de prisa que apenas respiro. Ella me queda mirando analizando y procesando todo sin decir nada, estuve a punto de explicar todo de vuelta cuando habló.

—Necesito un poco más de información, dime que te gusta de las dos ¿En que son diferentes? Porque por algo te gustan ambas.

—Suspiro— Ainhoa es amable, cariñosa, tiene detalles, me ama, me propuso irnos a vivir juntas, ella proyecta un futuro conmigo. Cavanagh en cambio —sonrío— es... me siento cómoda incluso en los silencios, baila cuando cocina y no puede evitar mover la mano sacando las notas mentalmente cuando está escuchando una canción que le gusta, ver su cara de frustración al no dar con una nota, obligada a tocar el violín hasta sacarla es gracioso. Cuando ella sonríe de verdad, osea esa sonrisa genuina, se le marcan los hoyuelos en sus mejillas, me causa demasiada ternura.

_Audry primero que nada —da un último sorbo a su café y aparta la taza— ¿Quieres mi sinceridad genuina como amiga y profesional? —asiento, sé que ella es objetiva y me dirá la verdad sin anestesia o adornandola, pero siendo mi amiga tratará de ser suave— bien, tú no amas a la rubia, pero eso ya lo sabes, la puedes querer muchísimo, pero no la amas y parte es debido a su fantasma del pasado, en algún punto esperas que ella repita la historia, por eso no te entregas al cien. En cuanto a esta otra chica Cavanagh, no sé si te has escuchado, pero de Ainhoa me diste una lista de atributos, como quién lee las características de un teléfono que se va a comprar y dijiste que ella proyecta un futuro, de la otra chica bueno, tu cara lo dijo todo, sonríes hasta cuando escuchas su nombre.

—Bueno espera no es tan así...

Levanta la mano y pone su cara seria, se acomoda la ropa entrelazando sus manos en la mesa.

—A mí no tienes que explicarme o convencerme de nada. Déjate eso para ti misma. Me pediste mi opinión y te la di, fin del asunto.

—¿Qué hago?

—Sabes que hacer.

—No quiero lastimar a Ainhoa.

—Honestamente me importa una reverenda mierda los sentimientos de esa imbécil —la miro sorprendida, Cate no dice malas palabras— disculpa perdí los estribos un momento —se acomoda su saco, acariciando su cabello y vuelve a verme— piensa en ti Audry, en lo que tú quieres y en tu felicidad. Puede que ella haya cambiado, pero ninguna de las dos son las mismas, porque tú, tampoco eres la ingenua Audrielle que la amaba con locura, sino no estarías enganchada también a Cavanagh. —mira su reloj— debo irme, tengo que volver a trabajar —toma su cartera, acercándose para darme un abrazo— cuídate Audry.

Tuve un momento de pensar antes de que llegara Alex, la verdad es que hay cosas que yo ya sé, aunque Cate las haya expuesto, yo ya las sabia.

—Hola tengo 40min antes de tener que pasar por Lulu a la guardería, así que la versión corta por favor.

—Le comento todo hasta lo que me dijo Cate, lo más resumido posible— Concuerdo con ella Audry, y no porque Ainhoa no me caiga en gracia, no te digo que la dejes y empieces una relación con la otra de inmediato, pero... habla y arregla las cosas ahora, antes de que esto siga avanzando y les hagas más daño. Eso se llama responsabilidad afectiva. No es necesario que le digas que te gusta la otra, pero es necesario que ella sepa que no te pasa lo mismo. Ella proyecta un futuro contigo en el, y tú, tú ni siquiera sabés que quieres o a quien quieres. Ordenate y toma una decisión. —Comienza a tomar sus cosas— Tengo que irme, llámame si necesitas algo.

—Ainhoa quiere hacer una reunión... es porque quiere que vean que ha cambi...

—Habla con las demás y por el amor de Dios toma una decisión Audrielle. O el destino y la vida te harán tomarla y elige tu felicidad, eligete a ti primero.

Y así fue como mis amigas me aconsejaron a hacer lo que sabía que debía hacer. Al final de todo la desición no es tan "difícil" solo la iniciativa de hacerlo lo es.

Aún no le digo a Ainhoa del viaje que hice con Cavanagh y eso me tiene estresada, no quiero tener secretos con ella, pero no sé si contarle. Aunque ocultarle las cosas no es lo más certero.

¿Quien me manda a meterme en medio de esto? Yo solita voy derechito al matadero lo más campante.

Hay algo que me preocupa de Cavanagh y es que desde que volvimos de la casa de sus madres no ha sido la misma, está mucho más distraída y pensativa que de costumbre, hasta mi hermano me llamó diciéndome que algo le hice porque Cavanagh ni siquiera se puede concentrar en las piezas que toca, estúpido que me ha culpado de atrofiar a su mejor música.

Luego de salir de la cafetería y pagar la cuenta, camino a su casa y otra vez la extraña sensación de que alguien me sigue me acecha. Miro hacía atrás y veo a alguien doblando la esquina con capucha ¿Estoy paranoica?

—Mi teléfono suena— Hola ¿podemos vernos?

—¿Cavanagh?

—¿Qué no me tienes agendada? —rió a desgano.

—Sí, solo respondí sin mirar quien era. ¿Voy a tu casa?

—Por favor, hay algo que quiero decirte.

—Okay en 20 estoy ahí.

¿Tal vez se me va a confesar? ¿Será esto señal suficiente para que deje a Ainhoa? Le éstoy dando demasiadas vueltas al asunto, quizás es por otra cosa. ¿Me dirá finalmente su nombre? ¿Qué pasa Cavanagh?

Efecto CavanaghDonde viven las historias. Descúbrelo ahora