Me enamoré de ti entre letras, hojas y risas.
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-Historia de mi autoria
-Mención de otros ships.
-Escenas +18
Posd: Posiblemente lloren...
Gracias por darle una oportunidad a esta nueva historia...
Besos 💜
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¿Hacía cuánto tiempo no despertaba encima de un cálido pecho? Sonreí entre sueños sintiendo la respiración calmada de mi acompañante de cama – Buenos días nene – Solté un pequeño bufido y abrí mis ojos.
-El nene aquí es otro – Respondí y él bajó sus manos hasta mi cadera.
-Eres más pequeño que yo – Envolvió mi cuerpo entre sus enormes brazos.
-Tonto – Repliqué provocando que el se acercara a mi rostro y mordiera una de mis mejillas – Auch.
-Eso no decías anoche.
Reímos de forma cómplice, mis manos se entrelazaban por detrás de su espalda mientras las suyas oprimían mis muslos.
Pronto nuestros jadeos se volvieron gemidos, nuestros penes despertaron por completo y nuestros cuerpos se sincronizaron en un baile sexual.
Al parecer la timidez del día anterior había desaparecido de la mente de Jungkook, su dedo índice aún un poco inexperto pero sumamente ansioso estimulaba mi entrada mientras su boca se aferraba a la mía en un beso necesitado haciéndome completamente imposible pensar en nada más que en él dentro de mí.
Mi cadera subía y bajaba de forma inconsciente tratando de embestirme lo más profundo posible con sus dedos, con una sonrisa en sus labios se separó de mi cuerpo ocasionando que un sonido de protesta saliera de mi garganta.
-Tranquilo nene – Bajó su boca hasta mi pene – Tenemos todo el día.
No era un experto pero extrañamente el sentirlo chupando mi pene me hacia querer correrme en cualquier momento – Joder – Exclamé cuando dos de sus dedos irrumpieron en mi entrada.
La sobre estimulación hizo estragos en mi cuerpo provocando que me corriera en su boca, avergonzado miré sus ojos y el sonrió satisfecho - ¿Listo para lo que sigue?
Sin darme tiempo a calmar los latidos de mi corazón se posicionó entre mis piernas, enfundó su pene en un condón de la forma más sexy que jamás me imaginé y alineó su miembro a mi entrada.
A comparación con la noche anterior controló sus impulsos dándome tiempo a acostumbrarme a su tamaño conforme metía su pene de forma lenta y cuidadosa.
No fui consciente del tiempo ni mucho menos de cuantas veces nuestros penes expulsaron nuestra semilla, sólo se que en algún momento de nuestro alterado estado sexual mi cuerpo sucumbió ante el cansancio absoluto obligando a mis ojos a cerrarse en contra de mi voluntad.
Sentí una pequeña caricia sobre mi piel, abrí mis ojos lentamente y sonreí al ver al lindo conejito sentado a mi lado – Nene – Dejó un suave beso en mi frente – Es hora de despertar.
Me senté como pude, el dolor punzante en mi cadera me producía un pequeño malestar – Gracias – Dije apenas la bandeja de comida estuvo delante de mis ojos - ¿Qué hora es?
- 4:00 pm – Respondió sonriendo dejando que sus orbes se tiñeran con un brillo singular, un brillo que no había visto desde hacía 18 años atrás - ¿Hyung tiene planes para mañana? – Negué con mi cabeza mientras llevaba el tenedor a mi boca – Perfecto, tengamos una cita.
Desde ese día todos los días sin falta en las horas de la mañana una rosa color azul llegaba a mi puerta siendo acompañada de una hermosa nota. Por las tardes siempre llegaba un lindo conejito a mi puerta para invitarme a cenar mientras que en las noches se había convertido en mi compañero de habitación.
-Siempre quise venir aquí – Dije cuando tomamos asiento en la mesa del restaurante.
-Me alegra ser el primero en traerte a este lugar – Dice y por algún extraño motivo sentí mis mejillas enrojecer.
Comimos en la más cómoda conversación, ya la noche había llegado dejando ver un surco de estrellas preciosas en el cielo - ¿Podemos sentarnos afuera y tomar una cerveza? – Pregunté cuando entramos en la casa.
-Todo lo que tú quieras nene.
Era complaciente, atento, tierno y endemoniadamente sexy, todo lo que se puede soñar en un hombre, su desempeño en el sexo también había mejorado de forma notable y como no, prácticamente teníamos sexo a diario.
-Me voy a mal acostumbrar – Dije mientras recibía la lata de cerveza.
-No importa – Sonrió y tomó asiento a mi lado – Porque siempre voy a estar a tu lado para complacerte – Besó mi mejilla.
-No puedo contigo – Bajé mi mirada sintiendo la timidez a flor de piel.
-Hyung ¿Le puedo hacer una pregunta?
-Dime.
-¿Aún piensa en él?
Lo miré de soslayo, tenía su mirada clavada en el cielo – Si – Respondí – Sungjin fue mi primer amor, fue la persona más importante de mi pasado, aún pienso en él… Pero… Ya no duele – Sonreí, no era mentira, las largas sesiones de terapia, el enfrentar mi miedos y el aceptar la realidad al fin estaban dando resultados.
-¿Sabe? – Volteó a mirarme – Dejé de soñar con él y su pasado.
-¿Desde cuándo? – Cuestioné.
-Desde la primera vez en la que tuvimos sexo… A veces pienso que Sungjin me mostraba su pasado sólo para que nos encontráramos.
Que gracioso es el destino ¿No?
Sin decir ninguna palabra, dejé que mi corazón moviera mi cuerpo y mis labios atraparan a los suyos en un beso completamente cálido – Te quiero Jungkook.