Suspiré fuertemente, bajé levemente mi cabeza y exclamé – Yoongi, muchas gracias por traerme.
Abrí la puerta haciendo que Jungkook retrocediera pero antes de que pudiera salir una mano fuerte pero amable sujetó mi brazo – Piensa en lo que te dije – Asentí – Te veo el lunes bonito – Sonrió y yo le correspondí.
Me baje del auto ignorando por completo la expresión de enojo en el rostro de Jungkook, esperé hasta que el automóvil de Yoongi estuviera lo suficientemente lejos para darme la vuelta y hablar.
-Entra – Dije en tono serio casi molesto, ambos ingresamos en mi casa y apenas estuvimos en la sala volteé a mirarlo – Habla.
-¿Ese es tú nuevo novio?
"¿Es en serio?"
-No es de tú incumbencia – Respondí.
-Claro que lo es – Contraatacó.
-¿Quién te crees qué eres para tener ese derecho?
-Yo soy tú – Alcé mi ceja derecha – Tú… Tú.
-Nada – Completé y suspiré - ¿Qué es lo que quieres Jungkook?
Clavó sus ojos en los míos y respiró profundamente – Si te digo que mi matrimonio es una farsa ¿Creerías en mí?
Tragué saliva y sentí mi ceño fruncirse - ¿Farsa?
-Estoy comprometido desde que tengo memoria pero ella es como una hermana para mi, crecimos juntos, estudiamos juntos, jugábamos juntos, toda nuestra vida hemos estado uno al lado del otro como un par de mellizos.
-¿Porqué no cancelan el matrimonio? – Cuestioné, entendía su punto pero no compartía su decisión.
-Porque si lo cancelo no tendría mi herencia, ni mi apellido, ni nada.
-¿Y?
-Hyung, toda mi vida me he preparado para ser el sucesor de la familia Jeon, no puedo perderlo todo – Se justificó.
-¿Entonces que pretendes hacer? – Pregunté, por algún extraño motivo sentía que esa historia ya la había escuchado.
-Casarme, vivir los dos años que exigen mis padres para dejarme todo el poder de la empresa y la familia, divorciarme y después poder hacer una vida contigo.
Solté una pequeña sonrisa irónica – Estás muy seguro de tu “plan”
-Tengo la confianza para saber que me vas a esperar – Se acercó a mí y yo retrocedí - ¿Sabes porque lo sé? – Preguntó y yo negué mientras seguía retrocediendo – Porque tus ojos no muestran la misma pasión con nadie más que no – Mi espalda chocó con la pared – Sea yo.
Sus labios buscaron los míos y los míos esperaron los suyos, el beso fue lento podría pasar por perezoso, un beso donde la ansiedad pasó a un segundo plano, un beso en donde nos permitimos degustar el sabor de la boca ajena, un beso cálido como ningún otro.
Sentí una pequeña sonrisa adornar sus labios provocando que mis sentidos volvieran en sí, empujé su cuerpo y con todo mi autocontrol maldije entre dientes.
-No Jungkook – Caminé hasta estar lejos del calor de su piel – No tengo porque hacerlo, no me veo en la obligación de esperarte.
-Claro que si – Me refutó.
-Es un no, no te voy a esperar Jungkook, no cuando no tuviste la decencia de decirme que estabas comprometido, no cuando no me tienes en cuenta en tus planes, no te preocupas por lo que yo piense ni lo que sienta…
Dio un paso al frente y aunque mi impulso fue retroceder no iba a caer más en ese juego.
-…Nunca me diste un lugar a tu lado – Lo vi pasar saliva – Nunca fui lo suficientemente importante para que pensaras en dejar todo por mí.
-Yo tampoco lo fui para ti, nuestra relación era solamente sexual.
-Ja… Si tú me hubieras pedido huir, lo habría hecho Jungkook, porque yo si tenía…
-Tienes.
-Tenía sentimientos por ti – Se acercó a mi cuerpo y yo levanté mi mirada hasta sus ojos – Si eso era todo, entonces vete.
-¿Así quieres terminar todo esto Jimin? – Cuestionó.
-Así quiero terminar todo esto Jungkook – Afirmé.
-Lastima que sea tan testarudo – Bajó su rostro sin acercarse al mío – Haré qué cambies de opinión porque TÚ Park Jimin eres mío – En un rápido movimiento sus labios tocaron los míos en un pequeño beso casi imperceptible pero completamente cálido – Nos vemos.
Y sin más salió de mi casa dejándome con un revoltijo enorme en mi estómago y un pequeño latido desenfrenado en mi corazón.
Aún sin poderlo creer saqué mi celular del bolsillo y presioné el nombre de mi mejor amigo.
-Espérame no me cuentes – Me interrumpió apenas dije el nombre de Jungkook – llego en 15.
Y como lo había dicho quince minutos después estaba abriendo la puerta de mi casa con un par de botellas de soju en las manos.
-¿Y ese licor? – Pregunté.
-Este chisme lo merece – Sonrió – Ahora con su permiso señor – Rodeó mi cuerpo y empezó a caminar rumbo al comedor – Dejo esto por aquí – Acomodó las botellas sobre la mesa – Señor nalgón ya puede tomar asiento – Me dijo y yo negando me senté, luego se dirigió hacia mi bar y sacó un par de copas.
-¿Todo este ritual es necesario? Tampoco es que sea muy larga la historia.
-Obvio que es necesario, tu con licor en la cabeza sueltas mejor la información – Guiñó su ojo derecho para servir el primer trago – Salud – Brindamos y entre copa y copa la pequeña historia fue narrada.
-¿Sabes qué …. Es.. Hip… Lo que más… Hip.. Me molesta?
Pronto las botellas fueron consumidas no dejándonos otra opción más que asaltar mi colección personal de licores.
-¿Queeeé? – Me respondió mi mejor amigo de forma perezosa.
-Qué tal vez... Tenga razón.
Suspiré profundamente y llevé otra copa de soju a mi boca mientras veía como la cabeza de Tae caía sobre la mesa de mi comedor, al parecer el muy tonto había quedado inconsciente de tanto licor.
-Y eso que esta.. Hip.. Fue tú idea… Idiota.
Agarré la botella de soju, como pude me puse de pie y entre tropiezos salí hasta el patio trasero de mi vivienda.
El aire fresco de la noche golpeó suavemente mi rostro provocando que mis sentidos se agudizaran, o eso era lo que pensaba, a decir verdad esa era la reacción normal del cuerpo al estar alcoholizado.
-Igual que el amor – Dije para luego sonreír.
“Deja tú corazón ser libre”
Suspiré profundamente mientras sacaba mi teléfono móvil, abrí el Block de notas donde anotaba cada pensamiento, claro cuando no tenía un papel a la mano.
-¿Cómo dejar un corazón volar cuando lleva años en cautiverio? – Escribí mientras hablaba en voz alta.
-Cautiverio que se vio amenazado una única vez, una única vez que no se supo aprovechar, sus ilusiones, metas y amor se desvaneció por la falta de comunicación y entrega, su falta de amor propio afirmó su indecisión y su corazón volvió a su caparazón.
Dejé el móvil encima de la mesa del jardín, saqué un cigarro y empecé a fumar lentamente, mis ojos se perdieron en la delicada línea de humo y dejándome arrullar por la suave brisa y la cómoda silla mecedora cerré los ojos provocando que cayera en un profundo sueño.
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Holis, perdón por no actualizar la semana pasada, estuve un poquitin ocupada 😅
Espero que les guste el cap de hoy.
Gracias por leer 💜
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Don't Leavy Me
FanfictionMe enamoré de ti entre letras, hojas y risas. ............................. -Historia de mi autoria -Mención de otros ships. -Escenas +18 Posd: Posiblemente lloren... Gracias por darle una oportunidad a esta nueva historia... Besos 💜
