Luke se pellizcaba la pierna, intentando despertar de aquel maravilloso sueño, porque en cuanto despertara sería el peor momento de su vida. Porque todo habría sido un sueño, un sueño como todos los que ya había tenido antes. Pero seguiría siendo un sueño.
Al tercer pellizco, sabía que esto era la realidad, y cada vez estaba más nervioso. Nunca había dado un beso, ¿qué se supone que debía hacer?
Michael miraba la escena estrujando al pobre gato que andaba tranquilamente por el pasillo.
- ¡Quieres seguirle el beso, maldito! -susurró desesperado y el pobre gato quería salir corriendo de allí, pero Michael lo tenía agarrado con fuerza y lo agitaba de un lado a otro.
«Cómo no haga algo ahora, se va a separar, y se habrá terminado todo» piensa Luke, las manos le sudaban de lo nervioso que estaba. Pero, imaginó que era un sueño, lo imaginó para poder hacer lo que él quisiera sin ser juzgado y hacer lo que siempre pensó que haría en una situación así.
El rubio cierra los ojos, rápidamente sus manos se mueven hacia las mejillas de Alexis. Con el tacto, ella se sonroja más. Y él, sacando valor de dónde no había, empezó a mover sus labios sobre los de ella.
Alex abrió sus ojos, sorprendida, pero por instinto los cerró de nuevo y le siguió el beso, moviendo sus labios al compás de los de él. Aunque se podía presenciar la poca, o inexistente, experiencia de Luke.
Pero eso lo único que conseguia era un punto positivo: era tan adorable.
Luke la besaba como si ella fuera aire y él no pudiera respirar.
Michael estaba haciendo la croqueta por todo el pasillo abrazando al gato que estaba apunto de arañarle la cara como no lo soltara pronto.
Alexis deslizó sus manos hasta su pelo, el que había ansiado tocar desde que lo conoció. Hundió sus manos en el y luego enredó sus dedos en su cabello. Era tan suave como imaginaba.
Y, al mismo tiempo, ambos dieron el siguiente paso. Alexis entreabrió sus labios, para dar paso a la tímida lengua del rubio.
Siguieron besándose, Luke de verás pensaba que esto era un sueño a pesar de haberse pellizcado.
Pero, esto. Esto estaba mal.
La castaña, se separó rápidamente. Con la respiración entrecortada y los labios rojos e hinchados, sus ojos se llenaron de lágrimas.
- J-joss. -susurró, más para ella misma que para él. Pero Luke lo escuchó y también pudo escuchar el sonido de su corazón al romperse en miles de pedazos- L-lo siento.
Alexis salió corriendo de la habitación, mientras algunas lágrimas caían por sus mejillas.
Había engañado a Joss, a su novio. Eso era lo único que pasaba por la cabeza de ella.
Había besado a la chica de Joss, del chico que si se llegara a enterar, acabaría muerto. Eso era lo único que pasaba por la cabeza de él.
Sus dos amigos se habían besado, y no podían ser más adorables los dos juntos. Eso era lo único que pasaba por la cabeza de Michael. El cuál no se había enterado del último acontecimiento.
