Capítulo 32

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Narra ___:

Esa noche, Marcel y yo dormimos en mi antigua habitación, abrazados, sin nada sexual más que unos inocentes besos robados.

En ese momento, para mí, todo era perfecto. En mi pueblo, que tanto echaba de menos, en la casa donde crecí, y en los brazos de mi novio. Ese pequeño y lindo idiota que me ha robado el corazón. Ahí, en ese instante, podía decir que mi vida era perfecta. Tenía el trabajo que llevo queriendo desde que era una cría, económicamente me iba bien, y tenía un novio que me amaba y me trataba bien.

Claro, que todos los momentos dulces llegan a su fin. Ese momento, acabó cuando la realidad me golpeó de repente. Sí, ahora, el presente, era muy bonito, pero, ¿puedo decir lo mismo de mi futuro?

Estoy muy enamorada de Marcel, que tiene su lado bueno y su lado malo. Intentaba ignorar el lado malo todo lo posible, pero a veces no podía. Lo que siento por él es muy fuerte, y, aunque todavía tengo mucho tiempo para vivir, y experimentar, sé que nunca sentiré lo que siento por Marcel por nadie más. Ningún chico me ha hecho sentir así nunca, y no lo va a hacer. Sé que si algún día rompemos, una parte de mí siempre va a pertenecerle a él. Porque, como dije antes, ese chico, mi pequeño idiota, me ha robado el corazón.

Lo que me hace pensar; hay posibilidades de que nuestra relación prospere, pero... las posibilidades de que salga mal, ganan. Hay muchas. No sé qué podría pasar. La madre de Marcel no es tonta, ella se va a dar cuenta. Y es mi jefa. Luego, está la diferencia de edad. Y el hecho de que hemos tenido sexo, lo empeora. Es ilegal. Está mal, muy mal.

Pero se siente tan bien. Se siente como lo correcto. Él y yo sabemos lo que se sintió en ese momento tan íntimo.

Sí, tuve sexo con un menor, el hijo de mi jefa, y mi paciente... y no me arrepiento para nada.

Una mirada a él, y sé que estoy dispuesta a luchar todo lo posible por esta relación, por nuestro amor, porque sé que merece la pena. Oh, y tanto que lo hace. El simple hecho de pensar en él, me relaja, y me hace feliz. Eso es lo que cuenta.

Al final del día, lo único importante, es si esa persona te ama, y si tú la amas a ella. Si esa persona te cuida. Y, si esa persona te hace feliz.

A ojos de la ley, a ojos de su madre, y a los ojos de los demás, está mal.

A mis ojos, es lo mejor que me ha pasado en la vida.

La mañana siguiente

Me despierto con el sonido de una aparente discusión entre Niall y Marcel.

- ¡Eres idiota, mira lo que has hecho! Tardé una hora en cocinarlo, y vas tú, y te lo comes. - oigo decir a Marcel. Dios, mi novio es una; "drama queen". 

- Tú hiciste un desayuno, lo pusiste en la mesa, y te fuiste. ¿Qué se hace con un desayuno? Se come, y eso hice. - dice Niall lentamente, como si le estuviera explicando un problema a un niño pequeño.

- No jodas, Niall. Ya sé lo que se hace un desayuno, ¿vale? ahórrate la clase. El problema aquí, es que no era para ti. 

- ¡No haberlo dejado a mi alcance, ya sabes como soy! No es mi culpa. 

- Ah, ¿es mi culpa, entonces? claro que sí, Niall, claro que sí, joder. 

- Le echas la culpa al santo. 

- ¿Qué santo ni qué mierdas? Mira, que te den por... 

- ¡Ya basta! - grito entrando en la cocina. 

- Encima la despertaste con tus gritos, muy bien Marcel, sigue así, eres un novio perfecto. - dice Niall, más sarcasmo en una frase imposible.

- ¿Quién es el que culpa al santo ahora? ¡Tú! 

- Por Dios, ya está. Marcel, aprecio que querías hacerme el desayuno. Niall, no pasa nada, comeré algo por ahí. Solucionado, ¿ves? es fácil. Ahora, nos vamos a preparar, y a salir. Rápido. - digo, sonriendo. 

- ¿A dónde vamos? - preguntan Marcel y Niall a la vez. 

- A hacer turismo, a conocer mi pueblo, y a desayunar. - les explico, móvil en mano. - ya vamos tarde, vaya. Bueno, me daré una ducha. Vosotros, mientras tanto, id a vestiros. 

- ¿Te acompaño? - pregunta Marcel, giñando un ojo. 

- Pero si tú ya te duchaste. - dice Niall, con el ceño fruncido. 

- Cállate, idiota. - responde Marcel. Dios mío, ¿siempre son así? No entiendo como llevan tantos años de amistad si están peleando todo el día. 

- Gracias por la oferta, pero sé ducharme sola. Ahora, si me disculpáis. - me abro paso entre ellos y entro en el baño. 


*45 minutos más tarde*

Ya estoy duchada, vestida y maquillada, y lista para salir. 

- ¿Marcel? ¿Has visto mi bolso, cielo? - pregunto buscando en mi armario. Ni rastro. 

- Sí, está en el sofá. - salgo de mi habitación y me encuentro a Marcel con mi bolso esperando al lado de la puerta, con un malhumorado Niall a su lado. 

- Gracias. - le doy un beso en la mejilla. - ¿Listos? ¿Lo tenéis todo? 

- Sí. - dicen los dos a la vez. 


A lo largo de la tarde visitamos todos los lugares de interés en Castle Combe. Les enseñé mi antiguo colegio, la iglesia, el mejor restaurante de la zona, los sitios donde iba lo cuando era pequeña buscando tranquilidad... No sé, todo. Castle Combe es un sitio muy medieval. 

Niall y Marcel se han quedado encantados con el pequeño tour que les di por mi pueblo. Ambos concuerdan en que es un sitio tranquilo, relajante, y hermoso. 

A última hora de la tarde, Niall se fue a hacer más turismo por su cuenta mientras Marcel y yo fuimos al que, para mí, es el sitio más romantico de Castle Combe. Un pequeño puente donde vimos el río reflejando los colores del atardecer.

Nos sacamos unas selfies, hicimos un poco el idiota, le enseñé a Marcel cómo hacer coronas de flores, y nos fuimos, más felices que nunca, con nuestras coronas de flores puestas y cogidos de la mano. 


NOTA DE AUTORA: 

Holaaa, mis amores. Pues aquí lo tenéis. Tardé, pero tenía los exámenes finales y tal, pero bueno, ya es verano y estaré un poco más libre. Este capítulo ha sido cursi, un capítulos de estos que te hacen vomitar arcoiris y unicornios. Bueno, nos acercamos al final. Haré un epílogo para esta novela, no sé si lo dije, pero eso. También me gustaría en cuanto acabe la novela pues editar algunos capítulos, sin cambiar nada, solo porque escribía de verga porque era inexperta en esto, saben. Pues eso, comenten, voten, y perdonen por la espera. Una pregunta, ¿Cúal ha sido vuestro momento favorito en todo lo que llevamos de novela? 

Pues eso, adiós, mis amores <3<3<3<3<3<3<3<3<3<3<3 

Mi paciente. (Marcel y tú)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora