Narra ___:
- Hola. - me dice él. - S-soy Marcel... - tartamudea, mirándome de arriba a abajo. Acto seguido sus mejillas se tiñen de rojo y mira a sus nudillos.
- Hola, Marcel. - le doy una cálida sonrisa. - Siéntate, por favor, no te quedes de pie. - ondeo mi mano hacia el sofá enfrente de mi sillón. - Cuéntame qué te trae por aquí. - frunce el ceño y baja la mirada, otra vez.... - ¿Qué edad tienes? - pregunto con la esperaza de que hable. - Marcel, no tengo todo el día.
Espero... espero... nada.
Y no entiendo por qué pero que no me hable me molesta, y mucho. O sea, con los demás pacientes no me importa una mierda que no me conteste, me pagan hablen o no... Pero él, sí me importa. ¿No se fía de mí o qué? Joder, nada más le estoy preguntando la edad, todavía no hice preguntas difíciles para él, supongo.
Saco mi libreta y el bolígrafo, eso desconcierta a los pacientes y suelen hablar porque piensan que me voy a poner a escribir algo malo de ellos en la libreta.
- Dime. - insisto. Pero sigue sin decir nada. Se muerde las uñas y me mira rápidamente. Empiezo a apuntar en la libreta. "Trastorno obsesivo compulsivo. - se muerde las uñas. -"
- 17 años. - dice mirando mi libreta con recelo. Bendita libreta, ¡por fin habla!
Pero, ¿17? Eso comparado con mis 26 es un bebé, tiene carita de bebé además, es adorable.
- Cuéntame. - me mira con duda y vuelve a bajar la mirada. - Marcel, esta sesión es cofidencial, no se lo diré a nadie, si es esa la razón por la que no me hablas. Confía en mí, soy tu psicóloga y si no hay confianza no puedo hacer nada para ayudarte. - le doy una sonrisa tranquilizadora.
Sigue en silencio. Por favor, ¡háblame!
- Es cofidencial... y cara, muy cara. Y si vamos a estar toda una hora en silencio... Eso me diría mucho de tí. Y no es bueno. - digo. Me mira y asiente. - Bien, progresamos. - digo con un tono algo borde. Me aclaro la garganta. - Cuéntame, ¿Qué tal te va en el instituto? - él me mira y por un tenso momento pienso que va a llorar. Vale, tiene problemas allí, entendido. - Entiendo. Cambio de tema... Ya hablaramos luego de el instituto. Háblame, ¿Qué tal tu familia?
- Bien. ¿Y la tuya? - me mira pero baja la mirada de nuevo. ¡Jesús, que tímido!
- No estamos aquí para hablar de mi familia, pero háblame más de la tuya. - le murmuro aguantándome la sonrisa.
- B-bueno... Mi relación con mi madre es mala... Ella está muy metida en sus negocios, y ella me obligó a venir aquí. Siempre está viajando. Apenas la veo, y cuando lo hago, discutimos. - dice rápidamente. Progresamos de nuevo.
- ¿Si tuvieras que usar una palabra para definir vuestra relación? ¿Cual sería? - pregunto elevando una ceja.
- Agria. - dice sin pensarlo.
- ¿Como se llama? - le pregunto frunciendo ligeramente el ceño.
- Lucy. P-pero soy adoptado. - tartamudea de nuevo.
- ¿Si? ¿Qué sabes de tu madre biólogica? - pregunto delicada, este tema suele ser muy complicado para mis otros pacientes.
- Pues que ella no tenía dinero para alimentarnos. - se encoge de hombros.
- ¿Tienes hermanos? - pregunto arrugando la frente.
- Eso creo.
- Vale. - apuntó todo esto en mi libreta. - ¿Lucy tiene más hijos?
- Sí. Una chica, Gemma, me cae genial. - me sonríe. Tiene una sonrisa preciosa, con hoyuelos igual que... Se parece mucho a... Una descabellada idea pasa por mi cabeza. ¿Es posible...?
- Marcel, y tu hermano biólogico, ¿Sabes algo de él?
- Sí, tiene 26 años. El nombre no me acuerdo. - Harry tiene 26 años. A lo mejor estoy obsesionada con él, pero no es una idea tan tonta.
- ¿Es probable que se llame Harry? - le pregunto. Marcel me frunce el ceño.
- No me suena. A lo mejor, pero no sé. - un suspiro de alivio sale de mí.
- Cambiemos de tema. - Miro mi reloj, mierda, acabó la sesión, demasiado rápido. - Acabó la sesión. ¿Cuando vuelves?
- Le preguntaré a Lucy. Ella paga. - sonríe. - Adiós y gracias doctora.
- Llámame ____.
- ____. Adiós. - y sale de la habitación. Tengo que verlo de nuevo. Más pronto que tarde. Mi nuevo paciente es adorable, dios mío. Además quiero saberlo todo de él.
