Serendipia

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Una serendipia es un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta.

No sé cuánto tiempo a pasado, desde la confesión de Gael sobre su pasado.

Sigo sin poder contener del todo las lágrimas.

Me duele en lo más profundo de mi ser.
Todas las Avery de mi cabeza están llorando desconsoladamente.

—Hey—dice Gael en tono tranquilo para llamar mi atención

Pone el dedo índice en mi barbilla y me levanta el rostro lentamente.

—Gracias por ser la primera persona en mostrarme un poquito de ternura en este mundo Pulga Atómica—dice con una sonrisa

Mi corazón golpea contra mi pecho, y las lágrimas vuelven a salir a borbotones de mis ojos, con ligeros espasmos, agachó la cabeza y me abrazo fuertemente a Gael, mientras entierro la cabeza en el hueco de su cuello.

Parece sorprendido, pero responde a mi abrazo y me aprieta contra si dando ligeros masajes en mi espalda, acaricia mi cabello, toma mis piernas y las sube sobre su muslo para abrazarme como si fuera una pequeña bebé.

Lloro por Gael, por Damian, por Daniela, por mi.

Por cada injusticia en este mundo cruel, que a veces no nos deja más opción que seguir aunque estemos heridos, destrozados, o con el alma en dos.

Poco a poco empiezo a calmarme.
Mi respiración parece ser más tranquila y acompasada.

De pronto me siento más ligera.

Si sientes que te estás ahogando, saca de tu cuerpo el agua que no te deja respirar.


La camisa de Gael está completamente mojada por mis lágrimas.

La noche a perdido su oscuridad, y parece que está apunto de amanecer.
Froto mi reloj sobre mi cara ya que no puedo usar la mano que abraza la cintura de Gael, el reloj se enciende 5.30 AM

Me tenso de inmediato, tenemos media hora para estar en casa antes que se llene de tantos trabajadores que no podamos pasar desapercibidas .

Levanto y veo el perfil de Gael, tiene los ojos cerrados con la espalda alta recargada en los cafetales.

Sus respiración es profunda y pausada,
Sus manos descansan sobre mis piernas y se entrelazan en mi cadera.

—Gael—digo de forma lenta

—Gael—repito mojando mis labios

Alzó mi mano y la pongo en su mejilla dando ligeros toques.
Siento el ligero bello que a empezado a crecer sobre su mandíbula perfectamente estilizada.

El abre los ojos y parece por un momento desorientado.

Me mira, recorre mi rostro lentamente y me sonríe marcando ese Hoyuelo que pocas veces he visto.

¡¡¡Dios!!! Si debo correr por los cafetales cada noche y llorar como María Magdalena para ver esa sonrisa cada amanecer, estoy más que dispuesta a pagar el precio.

—Tenemos que irnos—Digo con una sonrisa tímida

El observa a su alrededor.

Y yo lo miro

<<Sabra Dios que les dió a estos hombres que alborotan así las hormonas de las Alarcón>>

Fija de nuevo su mirada en mi.
Y yo hago un gesto como de no saber que estamos esperando

—Me encantaría levantarme si me lo permites—dice con sonrisa divertida

Mi cara seguro es una proesa

—aaah si claro—digo con pena, mientras me incorporo, y él afloja su agarre

Me levanto y me imita.
Sacude sus vaqueros de forma descuidada y coloca el arma de nuevo en la parte trasera de su espalda.

Empieza a estirar los brazos al cielo y su camisa gris oscuro sube un poco, dejando ver la hebilla de un cinturon y un abdomen digno de que todas las Avery de mi cerebro se levanten cuál ganar un Oscar y aplaudan eufóricamente.






Basta Avery, controla tus hormonas.

Me aclaro la garganta

—No puedo regresar sin Daniela— digo tratando de no sonar como loca

—Daniela ya estara por llegar a tu casa—dice de forma dubitativa

Estoy confundida de pronto.

—Pasaron hace más de media hora, Arturo se asegurará de que llegue sana y salva.

Asiento con la cabeza.

Me siento feliz por ella, pero también siento un ligero piquete en mi corazón.

Nadie cuida así de ti,dice la Avery burlona mientras se pone esmalte en lás uñas.

Miro hacia mis costados, el sol empieza a asomarse sobre los extensos cafetales, tengo que irme ya.

Empiezo a caminar.

—Avery—dice Gael con voz profunda y precipitada

Volteo y por primera vez veo a Gael Rossier fuera de balance, con una duda que atraviesa su bello rostro.





Silencio

Me acercó hasta quedar a un paso de él.
Él me mira con cara de sorpresa y un poco confundido

—Para tu información, soy una pulga atómica—digo de forma divertida

El rostro de Gael se contrae sin poder contener la risa...

Levanto un poco la cabeza y le doy un beso rápido en la mejilla antes de salir corriendo por el camino de los cafetales.

No sin antes sentir a Gael tenso o tal vez nervioso, no lo sé y no tengo tiempo para detenerme a pensar.

Corro sin parar, doblo a mi derecha, luego a mi izquierda, y nunca me había sentido tan viva, con tanta adrenalina corriendo por mis venas.

El fresco del amanecer me hace sonreír, el olor a café se impregna en mis fosas nasales, es delicioso...

La sensación de mis labios es algo poderoso, siento la mejilla de Gael en ellos, siento su magnetismo en cada línea de mi boca, ese magnetismo que me arrastra hacia lo que mi cabeza dice que es un error, pero mi corazón dice que es un error que quiero cometer.

Subo los escalones de forma apresurada, atravieso el jardín trasero, la cocina, el pasillo, subo las largas escaleras.

Me tiró sobre el blando colchón de mi cama, casi sin aliento y tengo la sonrisa más estúpida de mis 21 años.

Cuando busque a Gael, quería su ayuda, queria que él me guiara en la búsqueda de respuestas sobre la desaparición de Damian.

Nunca me imaginé encontrar este sentimiento que me llena el alma, que me hace sentir viva, que hace que mis pies corran sin cansarse.

Nunca imaginé encontrarme esos ojos de color otoñal que han Sido mi perdición desde los 7 años.

Cierro los ojos y solo escucho a un pequeño Gael quejándose mientras aparta su rebelde cabello de su cara.

Tu nombre es muy raroSuelta un suspiro y deletrea mientras le señalo A-V-E-R-Y



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