Una toxina es una sustancia venenosa que reacciona con componentes celulares específicos para matar células, alterar el crecimiento o desarrollo y destruir el organismo.
Mi cuerpo tiene tantas toxinas en este momento, que me es imposible pensar con claridad, siento que el oxígeno que entra en mis pulmones no es suficiente ya para mantenerme con vida.
Muy bien Avery echaste todo a perder.
De repente me es imposible contener las lágrimas, no me imagino un mundo sin Damian, su risa tonta golpea mis oídos una y otra vez como si estuviera aquí.
—Pulga eres la peor, claro que no puedes hacerlo—dice con su voz chillona
—claro que puedo debilucho—digo mientras trato de mantener el equilibrio y trato de no caer del filo de este medio muro que me dice que si resbaló mi cara no volverá a ser la misma
Damian ríe mientras juega con un par de rocas que segun él son parte del meteorito que destruyó a los dinosaurios hace mil años—aunque sus cuentas no suenan lógicas
—¡Damian!—Escúchamos una voz cada vez más cerca, sin dudarlo él corre y me ofrece la mano para bajar.
—toma—me ofrece una roca y se hace el occiso mientras se sienta en el suelo
—Damian ¿que hacen aquí? Ya les he dicho mil veces que no pueden venir a este lugar, está muy lejos de la casa—Dice mi tía, mientras lo levanta y le sacude la tierra de las manos.
—Vamos, hay que limpiarse que ya está la comida.
—pulga—dice Damian en tono bajo
—mmmm—digo mientras trato de limpiar mis rodillas y mis pequeñas manos llenas de tierra
—eres la peor—me confirma y suelta una risa que revela que no tiene más de 11 años
—cállate—digo mientras golpeó su hombro—tú eres el peor primo que tengo.
Si hace unos días me hubieran dicho que Damian iba a desaparecer como si se lo hubiera tragado la tierra, hubiera hecho una broma respecto a que tal vez los ovnis lo abdujeron. O que la NASA descubrió que guardaba rocas del meteorito que acabo con los dinosaurios y lo secuestraron.
Pero hoy su recuerdo es un dolor constante, y el saber que no está con nosotros pero tampoco se ha ido, está matando cada nervio de mi cuerpo.
—Señorita—dice un hombre con camisa blanca y un delantal negro—disculpe, pero ¿desea ordenar algo?
Mi mente vuelve a este lugar, del que no he sido capaz de levantarme
Muy bien Avery, sigue dando un espectáculo, sigue demostrándole al mundo que estás loca.
—no gracias—digo sin mirarlo,tratando de recomponerme, sorbo por la nariz y limpio mis mejillas mientras recojo mi mochila del suelo y me levanto, mis músculos duelen, parecen estar engarrotados, no se cuanto he tardado en moverlos.
Me apresuro a salir mientras coloco mi mochila en mi hombro y camino algunos pasos.
¡maldición!
Regreso corriendo al establecimiento y abro de golpe la puerta, me dirijo hacia la mesa de la que me acabo de levantar.
No,no,no,no ¿Dónde está? ¿Dónde está el maldito sobre?
Trato de recapitular cada segundo que ha pasado. No está el maldito sobre.
¿Y si lo levanto el mesero?
¿es que nada puedes hacer bien, Avery?
¡Muy bien Avery dejaste una pista en un lugar lleno de gente, una pista que te puede costar la vida, estúpida!
—disculpe joven ¿no vio un sobre que estaba sobre la mesa? es que lo olvide—digo tan rápido que él joven apenas y me sigue las palabras
—No, lo siento señorita pero acabo de limpiar esa mesa y no he encontrado nada—parece estar diciendo la verdad, además no es como que sepa lo que esconde ese sobre.
—Gracias—digo con una sonrisa que no llega a mis ojos.
Si no deje el sobre en la mesa...
Busco en la mochila... nada.
Gael Rossier
Dice mi subconsciente, y me imagino a la Avery en mi cabeza, sentada en un sofá riéndose de lo estúpida que soy.
Bueno...tal vez él se lo llevó, eso de alguna forma me da tranquilidad porque de todos modos él ya había visto el contenido, seguro se lo llevó por equivocacion cuando no le importo un pepino este asunto, pero siendo sinceros de nada me sirven esas fotos ya.
Lo único que hacen esas imágenes es alimentar mis más profundos miedos y nutrir mis pesadillas, viendo a Damian lleno de hematomas y amordazado.
Muevo mi cabeza con rapidez de un lado a otro tratando de alejar esas imágenes.
Ni siquiera soy consciente de que he salido del local y camino sin rumbo, hasta que al llegar a un cruce, me detengo y me recargo de un muro.
Piensa Avery.
Deshago mi coleta alta que llevo, tratando de forma inútil que me llegue una idea del cielo.
Mi larga y oscura melena cae sobre mis hombros, me pasó las manos por el rostro una y otra vez.
¡Lo tengo!
La matrícula del auto...
Gael Rossier no es el único que puede darme información, acudí a él de forma desesperada pero ahora que lo veo con claridad puedo seguir buscando en otro lugar.
Voy a ir a la mismísima DEA pero tengo que saber dónde está Damian, y por ahora esa matrícula es la única pista que tengo.
Mi plan es regresar a casa, darme un baño y meditar en mi siguiente paso, ya que por actuar de forma desesperada solo conseguí que un cabron con aires de grandeza me humillara.
Camino rápidamente para tomar un taxi o algo que me lleve de inmediato a casa, ya que no me gusta mucho conducir, estoy por cruzar la calle pero de repente me paro en seco.
Avery, la matrícula ¿Dónde la anotaste?
—en el sobre—Dice la Avery burlona que disfruta ver lo patética que soy
—¿y dónde está el sobre?
—Gael Rossier...
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Balas Perdidas
RomancePodría decir que estoy arrepentida, porque no se si es lo más estúpido o lo más valiente que he hecho en mi vida. Pero en realidad no es lo que siento. En este preciso momento que me sostiene una hebra desgastada, de la cuerda floja en la que se co...
