Taizo: ¿Quiénes son ustedes? - Pregunto sacado de onda al ver a aquellos extraños seres.
Un gigante con cuatro brazos y piel azul y un individuo raro cubierto hasta el cuello con al parecer tentáculos verdes, dentro de ellos, se podía sentir un aterrador y maligno poder.
Al verlos, la princesa se asustó terriblemente al sentir tan impresionante poder de aquellos dos a tal grado que hizo que se pegara aún más a la espalda de Taizo encogiéndose detrás del él, escondiéndose lo más que podía, tratando de pasar desapercibida por aquellos mounstros.
Gloxinia: Disculpe nuestra intromisión, pasábamos por aquí y nos dio curiosidad su conversación, es una idea bastante interesante la que tienen, pero lamento decir que nos quedaremos con este lugar y con su idea.
Taizo: ¿Pero qué?
Gloxinia: Me has caído bien humano, así que te perdonare la vida, pero a cambio tendras que ayudarnos a realizar nuestro evento, tal parece que eres bueno para este tipo de cosas y nos gustaría que nos brindaras tus servicios como árbitro de peleas.
Taizo: ¿Cómo que se quieren quedar con mi idea? eso no lo voy a permitir, es mi idea - Reclamo molesto.
Gloxinia: Entonces, será por las malas... - Sentenció con una perversa sonrisa mostrando sus perfectos dientes, emanando de aquellos tentáculos que cubría su cuerpo varias enredaderas venenosas cubiertas con espinas para matar a todos los humanos que se encontraban a su alrededor a excepción del que se encontraba frente a ellos - ... Toda basura hunama ya ha sido eliminado, a excepción de ti - Dijo muy entusiasmado... Tal parece que esos demonios no se han dado cuenta de la presencia de la chica - Trabajaras para nosotros, no tienes opción, a menos que quieras morir en este instante - Amenazo aquel pelirrojo.
El corpulento y mal encarado hombre se tensó al ver lo que habia hecho, no podía permitirlo permitir que lo tomaran de rehén, detrás de él, tenía a la mocosa, tenía que hacer algo para sacarla de este problema - Primero me tienen que atrapar - Grito el hombre emanando de sus manos un resplandor cegador, que con suerte dejaría cegados a esos demonios por unos instantes - No te sueltes - Ordeno a la chica tratando de huir al salir corriendo a toda velocidad, tenía que salvar a la princesa que tenía pegada como sanguijuela, porque si lo atrapaban, la atrapaban a ella, al parecer esos extraños seres no se habían dado cuenta de la presencia de la chica (Recuerden que todo esto gracias al poder del collar), pero lamentablemente no tardó mucho en ser alcanzado - "Demonios"... "Mocosa" - Trato de llamar.
Lunala: Nana - Solo alcanzo a escuchar el corpulento hombre con una voz lastimera, por qué lo único que pudo sentir fue era empujado lejos de ella o más bien, sentía como estaba desapareciendo frente a la pelinegra, volteo hacia atrás para verla, pero lo último que miro fue como la princesa estaba siendo atrapada por aquellas enredaderas malditas.
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Que hermoso día hacia tan claro y despejado, que hasta a cierta pelirroja se le antojo pasarla un rato en el balcón de la taberna admirando el hermoso paisaje, pensando solamente en dos cosas:
¿En dónde carajos se encontraba esa imprudente de Lunala?
Esa chica siempre hacia las cosas sin pensar, y por ultimo pero no menos importante:
Pensaba en su nueva situación por así decirlo, con su nuevo despertar.
Aun no podía creer que ella era la reencarnación de su antepasado, era tan irreal, se sentía tan raro pero a la vez no, a veces sentía que en un tiempo muy lejano tenía un cuerpo masculino, y ahora es una mujer.
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""TU CALIDO CORAZON""
RomanceUn pasaje de los antiguos cantos de Britania dice: Que cuando estrellas fugaces crucen el cielo formando una cruz, Britania atravesara su momento más oscuro, es prueba plasmada desde tiempos ancestrales y pregona el inicio de una guerra santa entre...
