PUNTO DE NO RETORNO

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"""Maldita mocosa"""- Se quejaba en aquella habitación que le había facilitado su "amo" en el edificio de investigación mágica.

En la seguridad de aquellas cuatro paredes, pudo regresar a su apariencia original, mantenerse con apariencia humana por mucho tiempo era cansado, pero debía acostumbrarse.

Ahora bien, pensando en aquel incidente con la mocosa - "¿Cómo se le ocurrió hacerlo pasar por aquella humillación?" - Pensaba con odio - "¿Cómo se atrevió siquiera a tocarlo?"

No toleraba aquello, malditos humanos, que ganas tenia de matar a esa maldita cría de humano, aplastar su pequeño, regordete y frágil cuerpecito con sus propias manos, jurando que no dejaría pasar esa falta por alto... Si se controló en no asesinarla en ese mismo momento fue por culpa de Hendrickson, ohh, como tenía ganas de acabar con la vida de ese infeliz también.

Pero tenía que controlarse, debía actuar como ese estúpido humano quería, sumiso y a su disposición... "Ja"... Pero cuando tuviera la oportunidad... Disfrutaría de su venganza lentamente.

""Haaa"" - Suspiro con cansancio, cayendo de sentón en unos de los cómodos sillones de la habitación tallándose la cabeza parsimoniosamente con la mano izquierda para tranquilizarse, pero al revolver su propio cabello en contra de la palma de su mano, aquel peculiar y agradable aroma que había sentido hace no mucho volvió a sentirlo, llevando su palma hacia su nariz para disfrutar de tan hermoso olor, haciendo que nuevamente su cuerpo reaccionara.

Helbram: La mocosa es la que huele a rosas - Saco en conclusión - ¿Pero porque huele así? ¿Porque su aroma es tan fuerte? - Se cuestionó con duda - ¿Sera acaso que...? - Se preguntaba tratando de recordar algo que no llegaba a su mente.

De hecho, había muchas cosas que todavía no recordaba de su vida pasada y que paulatinamente iban llegando a su memoria - Siento que algo debo recordar - Tocándose el mentón tratando de hacer memoria - Pero todavía no me llega... Maldición - Se auto recriminaba el hada frunciendo el entrecejo - Maldita sea ¿Qué es? - Se tocó las sienes masajeándoselas, hasta que algo se le vino a la mente.

FLASH BACK

A lo lejos se miraba una pareja de jóvenes hadas revoloteando por el bosque, felices y melosos muy pegados para el gusto e incomodidad de otros, pero lo que más llamo la atención de aquellos curiosos espectadores, fue el ver como aquel par batían sus alas como en una especie de danza.

Escondidos detrás de unos grandes y robustos hongos, unas curiosas y muy jovenes haditas miraban aquella escena sin comprender, eran muy jóvenes e inexpertos para saber de qué se trataba.

Gerheade: No deberían estar espiando - Trato de reprenderlos al ver como una hadita rubia, un castaño y uno peliverde espiaban a escondidas.

Eilen: Lo sentimos, es que - Trataba de justificarse avergonzada, el castaño y perliverde se escondieron detrás de ella al ser descubierto.

Gerheade: Veo que tienen curiosidad de saber qué es lo que están haciendo aquellas hadas ¿No? - Preguntando lo obvio.

King: Es que... - Buscando las palabras adecuadas.

Helbran: Si, si, queremos saber que ritual es ese - Decía desesperado.

Eilen: Helbram, no seas impertinente - Regaño la pequeña rubia.

Gerheade: Es normal que tengan curiosidad, al fin y al cabo algún día les sucederá... Tal vez... Lo más probable.

King: ¿Qué? ¿Cómo crees? Eso es algo vergonzoso, a mí no me sucederá - Decía segura.

Gerheade: Nunca digas nunca - Aseguro algo divertida por la actitud del joven Rey.

Helbram: Bueno, bueno, si algún día dices que nos sucederá, entonces ¿Nos dirás? - Preguntaba ya inquieto a la mayor.

""TU CALIDO CORAZON""Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora