Verónica: ""SON UNOS MALDITOS ¿Cómo SE ATREVEN EN ATENTAR EN CONTRA DE LA FAMILIA REAL? INFELICES, LO VAN A PAGAR"" - Acuso muy molestar ante lo que estaba sucediendo.
Dreyfus: Princesa Verónica por favor no haga esto más difícil - Pedía amablemente el moreno mientras empezaban hacerse de palabras.
Por otra parte, la princesa más pequeña no quería creer lo que estaba viendo, veía con horror y hasta con dolor a uno de los que estaban atentando contra la familia real, no se pudo contener llamando la atención de todos.
Lunala: Helbram ¿Acaso tu estas con ellos? - Pregunto con voz entrecortado sin poder creerlo.
El de un ojo no la habia querido ver desde que entraron al gran comer, no se sentia capaz de mirarla ni estar en su mismo espacio, ya que la angustia y vergüenza de estar ahí, frente a ella, no le permitía mover algun musculo de su cuerpo ni siquiera poder articular palabra alguna, pero al ser nombrado, no pudo evitar voltear a verla.
Lo sabia, lo podia oler en ella, una mezcla de dolor y desilucion, hasta miedo, su aroma la delataba y eso le dolia y angustiaba al hada, y su rostro, por los dioses, su tierno rostro reflejaba tristeza al verlo, y lamentaba en lo mas profundo de su corazón, no queria hacerle daño.
Pero no podía hacer nada en absoluto, estaba totalmente sometido a lo que su amo le ordenaba, si Hendrickson le decía que era blanco, para él era blanco, si Hendrickson le decía salta, él le tenía que preguntar que tan alto, estaba totalmente a su merced, pero y con tal de proteger a la albina, en ese preciso momento tendría que convertirse en su peor enemigo, en el peor de los hombres ante sus ojos, solo para protegerla, aunque ella lo despreciara.
Hendrickson, al ver que su cardenal no contestaba encontrandose en un conflicto mental frente a la menor de las princesas, no pudo evitar echarle mas sal a la herida - ¿Acaso le sorprende princesa? - Rompiendo el silencio entre ellos - Mi cardenal siempre lo ha sabido y esta de nuestro lado.
Al escucharlo Lunala no pudo evitar soltar un sonido lastimero de sus labios empezando a sollozar delante del peliverde, no le importaba que la viera tan vulnerable, miestras que el hada la miraba sin brillo en el rostro.
Lunala: No, no puede ser Helbram, tú no, dime que no es verdad - Quiso insistir tratando de acercarse a él, pero el peliverde al ver su acción, negó su acercamiento con negativa de cabeza.
Verónica: ""MALDITOS DESGRACIADOS"" - Grito a todo pulmon, arremetió Verónica en contra de Dreyfus, sometiéndola con facilidad.
Bartra: Suelta a mi hija - Ordeno el Rey.
Hendrickson: Por favor, le pedimos amablemente que coopere con nosotros si no quiere que sus hijas salgan afectadas - Dirigiéndose al Rey.
Bartra: Hare lo que ustedes digan pero no la lastimen - Suplico preocupado.
Verónica: Padre no.
Dreyfus: Muy bien, entonces ahora... - Pero no pudo terminar de hablar ya qua una fuerte onda explosiva de poder los aventó hacia el otro lado del gran comedor dejándolos aturdidos por unos instantes.
Esto lo aprovecho la familia real para escapar de aquellos caballeros traidores, llevándose a la rubia desmayada con ellos siendo cargada por Margaret y Elizabeth.
El tiempo era valioso, recorrieron todos los pasillos del castillos en busca de alguien que los pudiera auxiliar, pero todo el castillo estaba desolado, al parecer aquella traición por parte de los grandes maestros lo tenían bien planeado, empezaron a escuchar ruidos detrás de ellos, les estaban dando alcance, no les quedo de otra que ocultarse en una de la habitaciones, para ser más precisos en la habitación del Rey.
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""TU CALIDO CORAZON""
RomanceUn pasaje de los antiguos cantos de Britania dice: Que cuando estrellas fugaces crucen el cielo formando una cruz, Britania atravesara su momento más oscuro, es prueba plasmada desde tiempos ancestrales y pregona el inicio de una guerra santa entre...
