¿QUE HABIA HECHO?

191 15 2
                                        

Zeldris: ¿De qué me puede servir un simple humano?

Lyam: Bueno, pues resulta que yo soy la reencarnación del último gran Rey Lunar, el gran Lyam Pusset, mi nacimiento fue profetizado desde hace siglos.

Zeldris: ¿Así que eres la descendencia de ese inútil humano?

Lyam: ¿Qué? - Pregunto ofendido pero teniéndose que aguantar el insulto.

Zeldris: ¿Y también eres su reencarnación? ¿Encerio? aunque eres idéntico a él, al parecer no has despertado ¿Cierto?

Lyam: Dicen que en cualquier momento lo haré.

Zeldris: Mmmm - Haciendo ruido con la boca cerrada dudandolo - Recuerdo muy bien a tu antecesor, un inútil que no hacía nada bien, que tuvo que valerse de engaños y artimañas para llegar a la posición que te dejo por herencia, él no era de sangre real, no tenia derecho a nada,  así tuvo que obligar a la última Matriarca de ese gran imperio para convertirse en lo que fue, sirviéndole de nada ya que fue patéticamente asesinado, por eso espero que tú si sirvas de algo - Rio malicioso y burlesco sin dejarlo de ver, pero el pelirrojo estaba que se lo llevaba el demonio (En sentido figurado) al escuchar lo que salia de la boca de ese demonio - Pero bien, puedo darte una oportunidad, espero que tú si me puedas servir de algo, ahora dime ¿Qué es lo que deseas a cambio? Algo debes de querer, tu raza siempre quiere algo a cambio.

Lyam: La verdad si deseo algo... Quiero a una traidora de nuestro reino y a una princesa del Reino de Liones, específicamente a la cuarta princesa, la quiero para mí, eso y la protección de mi reino, así como una jugosa remuneración, es lo único que pido.

Zeldriz: Que novedad, pero no es de sorprenderse, los humanos siempre son tan avariciosos, muy bien, entonces después me dirás quiénes son esas mujeres, tenemos un trato entonces - Ultimó cerrando el trato sin darse cuenta que la princesa que estaban condicionando era la misma princesa Lunala, la misma que él quería para obligarla a pasarse de lado de los demonios - Pero a cambio deberán ser leales al Clan de los Demonio, un mínimo indicio de error o querer traicionarnos aunque sea uno de tus subordinados y todos serán eliminados - Estiro la mano hacia el humano para finalizar el trato, el pelirrojo no dudo ni por un segundo aceptar.

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

REINO DE LIONES

Era de noche y en una de las habitaciones reales sobre una amplia y cómoda cama que se encontraba frente a un balcón con las grandes puertas de vidrio abierta, se encontraba siendo bañada por la luz de la luna una hermosa joven de piel de porcelana y cabello tan blanca como la nieve, siendo observada con fascinación y adoración por cierto hada peliverde, pensando en lo afortunado que era tenerla como su pareja.

En su vida pasada jamás tuvo una relación similar con alguien, nunca le había interesado ni llamado la atención nadie, era algo que nunca le preocupó hasta que fue revivido y tuvo la oportunidad de conocerla ¿Quién diría que se la encontraría ciento de años después? Por eso agradecía a la vida y de cierta manera a Hendrickson por esta segunda oportunidad.

Xxx: ¿Morirías por ella? - Recordó aquella pregunta.

Esa pregunta rondaba por su cabeza desde aquel día ¿Quién era esa mujer? ¿Por qué era tan parecida a Lunala? ¿Por qué apareció frente a él? ¿Qué era lo que quería o insinuaba con eso? ¿Acaso Lunala estaba en peligro?

Aunque era de las muchas intrigantes preguntas que rondaban por su cabeza, no tenía duda de algo ¿Moriria por ella?... Por supuesto que lo haría, Lunala era su todo su mundo y su vida, y haría lo que fuera por protegerla y que estuviera a salvo.

""TU CALIDO CORAZON""Donde viven las historias. Descúbrelo ahora