Despierto de repente… al principio cierro los ojos por la luz encendida de mi habitación, pero en los segundos me acostumbro al repentino cambio de iluminación.
Me quede dormida leyendo y deje la luz encendida… pero me despierto por un sonido, creo. Recuerdo algo chirriar en la oscuridad y a mi intuitivamente abrir los ojos.
No fue nada- pienso antes de volver a escuchar un sonido que parecen ser platos en la planta baja, quizás en la cocina.
El pulso se me acelera, me levanto del escritorio y corro hasta la mesita de noche en busca de mi celular, pero no lo veo, solo está el cuchillo y el reloj de mesa, y es cuando me doy cuenta de que lo deje en el sillón cuando Rayan me vino a buscar para ir a la playa. El reloj de mesa marca las: 3:35 lo que indica que es de madrugada y no puede ser Rayan, ni Sora.
Tomo el cuchillo y salgo de mi habitación para luego del pasillo empezar a bajar las escaleras poco a poco, ya no se escucha ningún sonido pero con cada paso que doy mi miedo crece más y las ganas de regresarme y encerrarme en mi habitación me hacen caminar aún más lento y con los dientes apretados. Poco a poco me dirijo a la cocina, con los pies descalzos y el corazón en la boca, me coloco a un lado de la entrada de la cocina tomando un poco de valor, luego de unos segundos salto a la entrada con el cuchillo extendido…… mis ojos se detienen en la isla, donde esta coso.
Suelto el aire que había estado aguantando y me tranquilizo al ver que es solo mi gato, él se va por algunos días, pero siempre vuelve.
-Coso, casi me matas de un susto ¿por dónde entraste?- pregunto mientras examino el lugar.
La ventana está abierta y está cerca del lavadero. Lo imagino, coso entrando por la ventana y tropezando con los platos.
-Ven con mami- lo mimo tomándolo entre mis brazos, manteniendo la punta del cuchillo alejada de él.
Coso es un gato negro con blanco… lo encontré en un basurero hace casi tres años, estaba tan pequeño, y decidí traerlo a casa.
-Mi bebé necesita un baño- suelto mientras beso su cabeza.
Antes de subir a mi habitación tomo el celular del sillón y noto tres llamadas pérdidas de mamá, y cuando llegó arriba dejo a coso a un lado de la cama, apago las luces y luego intento dormir…
Estoy en un campo minado de rosas blancas, el aroma es suave y dulce, la briza en fresca con un toque de humedad, y el sol está el punto más alto, pero no hay vapor caliente, es un buen lugar… tomo una rosa, y huelo su aroma sube y delicado.
Siento un pinchazo en la mano donde sostengo la rosa, inmediatamente cae, para dejarme ver una espina clavada en el centro de mi mano, es la espina más grande que he visto, y el dolor es insoportable. Hago una mueca de dolor he intento sacarla con la otra mano, pego un grito de dolor al lograr sacarla… mi mano que da un agujero redondo que no espera segundo para empezar a sangrar, la angustia me invade al ver salir tanta sangre y tomo aire desesperadamente por la boca. Apretó mi mano con la otra cerca de mis pierna mientras la herida late y noto que todas las rosas que vi blancas ahora son negras, de un negro que brillar, el sol desaparece y la brisa se vuelve helada, tanto que siento que me congelaré… mi miedo crece aún más cuando veo al encapuchado del parque parado frente a mí, me quedo paralizada, él también está quieto pero en unos segundos levanta su brazo y extiende su mano en mi dirección, donde puedo ver algo que parece moverse… un corazón humano. Al ver el corazón humano en sus manos me volteo he intento correr con desesperación, pero solo logro alejarme unos metros, donde me sujetan unas enredaderas enormes de rosas, sus espinas se entierren en mi piel… me muevo con angustia y desespero mientas intento intentando librarme de ellas, pero mientras más me muevo más espinas entran en mi piel, aun así no dejo de intentar liberarme ya que veo como se acerca a paso lento… intento gritar pero mi voz no sale y mi respiración es entrecortada. Llega al frente de mí, solo unos centímetros nos separan y estoy inmovilizada, no me puedo alejar aunque lo intente… las lágrimas corren por mis mejillas.
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Legión I- Secreto oscuro
FantasyTodo depende del cristal con el que miremos... pero. ¿Cómo adaptarse cuándo el cristal se gira y descubres que todo lo que te rodea tiene un matiz oscuro, cuando la tranquilidad que has logrado conseguir en el mundo que creías conocer se desmorona? ...
