-¿Por qué vez tanto ese libro?- le pregunto a Rayan ya que está comiendo y no deja de ojear el libro en una de sus manos.
-Tengo un examen importante- explica sin despegar la vista del libro.
-Y no estudiaste- digo con sorpresa. Que Rayan no haya estudiado es algo muy raro.
-No, ayer fui a casa de Noelia, la ayudaba con algo de matemáticas.
-Oh, entiendo- suelto en tono divertido- Sé cómo terminan sus clases privada.
-Calla- dice como advertencia y sin verme todavía.
-Yo no estoy diciendo nada- digo mientras como de una tocineta.
-Hoy estas de buen humor ¿no? Tenías días que no bromeabas.
La verdad si, poco a poco intentare superarlo.
-¿Ya terminaron?- escucho la voz de Sora y sus pasos acercándose.
Pronto entra en nuestro campo de visión.
-Yo si- respondo, refiriéndome a que Rayan todavía no termina por estar comiendo y viendo ese libro a la vez.
-Ya va- dice Rayan y deja el libro a un lado para empezar a comer.
-Cariño ¿quieres más jugo?
-Si, por favor- digo acercándole mi vaso sin nada.
Veo como Sora saca el zumo del refrigerador y empieza a llenar el vaso que le di, para luego entregármelo lleno de zumo de naranja.
-Gracias- digo dejando que el aroma dulce y fresco inunde mis sentidos.
Doy varios tragos largos mientras veo a Rayan. Casi me atraganto con el jugo al ver que come muy rápido.
-Te atragantaras- advierto con pequeñas risitas.
El me hace una expresión de “no me jodas” para seguir en lo suyo.
Luego de terminar de comer Rayan me dejo en el colegio, en el camino hablamos bastante. Sobre mis clases las de él, y sobre el hospital abandonado al cual quería ir Noelia, al parecer hoy comienza la demolición, por lo que no podremos ir y con más seguridad nos dará una Noelia molesta.
Luego de ver como el auto de Rayan desaparece empiezo a rodear el estacionamiento para entrar al colegio. Fijo mi vista en la esquina que tengo que pasar para entrar y me quedo parada al ver quien está allí, una señora de algunos 45 a 48 años, la madre de Yexury. Pienso en entrar por la cerca y luego ir a dentro por el patio, lo he hecho antes. Pero es muy tarde ya que ella me ve y empieza a caminar en mi dirección.
Me busca a mí- pienso mientras mis sentidos me dices que corra, que me desmaye, que finja no verla, pero que no hable con ella.
-Cáterin- dice al llegar a mi lado y su voz no es feliz, es cansada y a la vez enojada.
Veo a los lados, es un poco tarde, seguro ya todos han llegado y están es sus salones de clases. Al menos no pasare pena cuando todos vean como me culpa de la desaparición de su hija.
-Si señora- digo suavemente.
-Dilo- suela ella y parece retarme.
-¿El qué?
-Dime dónde está mi hija.
-Señora se me hace tarde si no llegó perderé mi clase- digo e intento pasar por un lado.
La señora me toma por un brazo y me regresa al lugar donde estaba. Esto me recuerda al episodio con Jeison, ese maldito, es culpable de todo. Debería decirlo, debería decir que el la mato y la enterró fuera de la ciudad. Pero no puedo, quien me creerá todo lo demás, Jeison es más fuerte, me ara quedar como loca y cuando me internen en un psiquiátrico ira a hacerme la vida imposible.
-No lo sé.
-No mientas, tú lo sabes- dice y veo como las lágrimas salen de sus ojos ojerosos.
¿Cuánto ha sufrido? Siento una punzada en mi pecho, siento que soy despreciable.
-No dices nada verdad, todos podrá decir que no eres culpable, pero yo sé que ocultas algo, tu sabes dónde está mi hija. No tienes corazón dime dónde está- grita consumida por la histeria haciéndome encoger en mi lugar.
Aprieto mis labios, mientras una lágrima corre por mi mejilla.
-¿Por qué eres tan cruel? Llevo una semana sin ver a mi hija, sé que sabes donde esta, dime- su voz es frágil y llorosa.
Sigo con los labios apretados intentando que las lágrimas dejen de salir.
-Tu…- dice la señora pero es interrumpida por alguien que se coloca entre ella y yo.
-No puede culparla así- escucho su voz y antes de voltear a velo sé que es Charles.
Siento que mi corazón da un brinco al verlo.
-¿Quién eres tú?- pregunta la señora.
-Soy el guía de deporte. Déjeme ayudarla- dice su voz es monótona, clamada.
-No puede ayudar, lo que quiero es a mi hija, y ella- dice lo último señalándome con un dedo- sabe dónde está sé que lo sabe.
-No tiene pruebas de ello- asegura Charles tranquilo.
-No, pero lo sé, sé que ella oculta algo, el oficial Castro lo cree- explica la señora entre sollozo.
¿El oficial Castro? Entonces no era cierto que estaba libre de sospechas, el sigue sospechando de mí.
-Entiendo, pero no gana nada culpándola, estas cosas las arregla la policía tiene que dejar que ellos hagan su trabajo- pide Charles amablemente.
La señora parece pensarlo.
-Conozco a Cáterin, sé que no es capaz de lo que usted la acusa- continúa Charles suavemente.
-¿Usted cree? Pero el oficial ha dicho que ella oculta algo, y yo también lo creo.
-Pero debe dejar que el oficial investigue.
Ella parce calmarse y de inmediato habla.
-Bien, dejare que el oficial investigue. Pero no voy a descansar hasta saber dónde está mi hija- dice la señora y lo último parece una advertencia en mi dirección.
La señora empieza a caminar lejos de nosotros y me alivio porque ya ha terminado. Veo a los ojos de Charles, todavía sigo llorando, el me ve en forma de consuelo. Quiero abrazarlo, hundir mi cara en su pecho, inhalar su aroma y no volver nunca más a la realidad. Quiero que sus brazos me consuelen. Pero no puedo, él tiene que ver en esto y aunque no haya secuestrado y asesinado a Yexury, él sabe hasta mejor que yo lo que Jeison hizo. Y aunque no lo quiera aceptar parte de él es como Jeison.
Doy media vuelta y empiezo a caminar.
-Cáterin- escucho su voz cansada y a la vez insegura.
No paro, sigo caminando, pero no es a mis clases, sino al patio trasero. Paso por el espacio entre la cerca y la pared, para luego empezar a camina al mismo árbol de raíces brotada de hace días.
Me recuesto en el tallo del árbol mientras intento dejar de llorar. Pero no puedo olvidar su expresión de dolor, no puedo olvidarla culpándome. ¿Cómo puedo ser tan insensible y cruel de mirarla a la cara y ocultar lo que se sobre su hija?
Saco la botella de agua de mi mochila y doy un lago trago para después cerrarla y volverla a guárdala. Siento el rastro frío que va dejado el agua por toda mi garganta, mientras me termino de recostar, cierro los ojos y respiro profundamente por la nariz varias veces.
No sé cuánto tiempo llevo así, pero me he clamado bastante y empiezo a oír paso. Me quedo quiete ya que me llega una idea de quién puede ser… y estoy en lo correcto. Charles rodea el árbol, llega a mi lado y toma asiento sin decir nada.
Los dos nos quedamos en silencio por un largo momento, pero no es incómodo, quisiera recostar mi cabeza en su hombro, cerrar los ojos y tener este silencio tranquilizador.
-¿Estas mejor?- pregunta finalmente luego de minutos.
Fijo mis ojos en sus hombros, lleva puesta una chaqueta, esta vez no puedo ver las pequeñas pecas en sus hombros, pero si tiene puesta la cadena, siempre la tiene puesta.
Suspiro profundamente para luego hablar.
-Si- digo secamente.
Veo de reojo que pasa una mano por su cabello laceo, peinando las pequeñas hebras hacia atrás.
-Sabes, no soy el culpable de todo lo malo que pasa- dice y me obligo a seguir siendo firme, necesito alejarme de los ángeles oscuros, solo traen problema.
Charles esta mejor con Liliana, es más linda y además lo quiere y son de la misma especien, el será feliz con ella.
-No te estoy culpando- sigo siendo apática.
-Si lo haces, me culpas con cada palabra. Siempre piensas lo peor de mí, lo entiendo es tu situación también lo aria. Quieres espacio, te doy espacio, sé que no es fácil de procesar. Pero solo intento ayudarte, me lo pones difícil, me tartas con indiferencia, y sobre todo me miras como si fuera el culpable de todo lo malo que sucede. Yo no asesine a Yexury, tampoco los profesores y menos al resto de personas.
Vuelvo a sentir ganas de llorar, sus palabra son incadas en mi pecho.
-Lo siento pero quiero estar sola, necesito espacio- digo ya que no me atrevo a decirle que no quiero saber nada mas de ángeles oscuros.
-¿Eso quieres?
Asiento con la cabeza hacia otro lugar ya que no me atrevo a mirarlo a los ojos, no puedo decirle que quiero que se valla cuando quiero que se quede. No puedo dejar que me vea llorar.
-Como quieras- escucho y siento como se levanta- lim está fuera de la ciudad, por eso Jeison y yo no asistimos ayer, estábamos persiguiéndolo, pero no pudimos alcanzarlo. Quizás no entiendas, pero esto no depara algo bueno, que allá salido de la ciudad quiere decir que puede comunicarse con otras legiones mucho más peligrosas y lleva información que puede ser valiosa para ellos- termina y se aleja.
No entiendo bien, pero sé que si se comunica con otros ángeles oscuros, ellos, vendrán a ver si soy como los cazadores blanco y si lo soy me asesinaran. Quizás solo deba ocultarme, para charles se está volviendo problemático protegerme y yo sigo tratándolo no muy bien, quizás deba pedirle ayuda a Aron él puede saber cómo es todo, quizás él pueda ayudarme.
Saco mi celular y busco en agenda, recuerdo que el mismo día agende su número por si se me extraviaba.
Es fácil encontrarlo ya que esta por la A, marco el número y espero que atienda.
-Hola- escucho una voz contestar.
-¿Aron?- pregunto con inseguridad.
-Sí, ¿Quién es?
-Soy Cáterin.
-Ah Cáterin ¿pasa algo?
-Quisiera hablar contigo, ¿interrumpo?
-No, para nada, ¿quieres hablar por celular?
-No, quisiera que nos viéramos ahora mismo.
-Está bien ¿Dónde?
-Puede ser cerca del colegio, tengo clases y me gustaría regresar rápido.
-Claro, espérame en el estacionamiento paso por ti en cinco minutos.
-Bien, nos vemos- acepto y finalizo la llamada.
Luego de finalizar la llamada, regreso por todo el camino que recorrí para entrar hasta llegar al estacionamiento. Me apresuro a la entrada y me quedo cerca de unos pequeños arboles deseando que no me atrape algún profesor mientras me fugo del colegio.
Espero y en minutos veo una camioneta blanca con vidrios oscuros detenerse al frente.
-Súbete- pide Aron bajando el vidrio de la camioneta.
No espero más y entro en el asiendo de copiloto.
-Daremos una vuelta mientras hablamos, ¿está bien?- dice él, luego de que cierro la puerta.
Asiento sin decir nada.
-¿De que querías hablarme?
Mientras Aron maneja, le hago un resume de lo que sucedió con lim, que intento ahogarme, que charles y Jeison lo buscaban y que ahora está afuera de la ciudad y probablemente hablando con otras legiones, que según charles si me encuentran me despresaran.
Aron al terminar de escuchar fija su vista en el camino y empieza a chocar los dedos con el volante repetidas veces.
-Tú tienes un poder igual al de nosotros, eso quiere decir que buscaran la manera de destruirte, al menos los que quieren el dominio entero del mundo.
-Charles y Jeison te conocen, ellos no intentan asesinarte ¿o sí?- pregunto ya que no entiendo porque a él lo dejar tranquilo, o eso parece.
-A Charles no le interesa cazar cazadores, y Jeison si ha intentado matarme, pero he logrado escapar, pero no es su prioridad matarme, no le interesa ni le afecta dejarme vivo, ya que sabe que yo por cuenta propia no podría hacer nada contra él.
-¿Y los demás como tú? Dijiste que había cinco en esta ciudad.
-Ellos estas por ahí mezclados ente los humanos, saben ocultar bien su poder, es muy difícil que noten que son cazadores. Nosotros formamos grupos desde el lugar donde nacemos y no nos involucramos con los asuntos de las demás ciudades. Y solo nacemos cuando el ángel blanco esta con vida, no ha nacido uno en dieciocho años, y han muerto muchos de nosotros, por eso solo quedamos cinco en esta ciudad, pero hay otras ciudades que no tienen ni a uno de nosotros.
-Entonces el ángel blanco está muerto- digo pensando en que Charles me dijo que no estaba muerto pero tampoco vivo.
-Sí, y no. Veras fue encerrada en la nada, más específico en un árbol, vive con la vida del árbol, pero no tiene fuerza suficiente para salir, y es imposible sacarla, ya lo hemos intentado. Es una manera de que no nazcan más de nosotros, eso beneficia a los ángeles oscuros, si no nacen más de nosotros entonces ellos tendrán más dominios.
Es una ella, es una mujer.
-¿Quién hizo eso?
-La legión dieciséis y el antiguo líder de la legión veinte.
Habla de Jeison.
-¿Jeison?
-No, él no era el líder cuando eso sucedió, él fue parte de las víctimas del secuestro, creo que ya lo debes haber escuchado ¿no?
-¿Hablas de los niños secuestrados y asesinados en la guardería Rosbuerton?
-Sí, según lo que se, Jeison fue uno de los niños secuestrados, luego la líder de la legión dieciséis se dio cuenta de que tenía el poder de ángel oscuro, lo transformo y lo crio como su hijo, pasándole luego de su muerte la legión.
Me quedo en silencio, eso quiere decir que Jeison si es… pero no entiendo una parte, la madre de Sofía dijo: se deshacieron del ángel blanco hace nueve años, en la guardería rosbuerton, mataron a todos esos niños solo para encontrarla. Y por lo que dice Aron, ambos acontecimientos ocurrieron los mismos días, pero ¿por qué no aparece nada de una mujer desaparecida en los artículos?, ¿Quién era ella? estoy a punto de hacer más preguntas sobre el ángel banco cuando Aron abre la boca para hablar.
-Ahora hablemos de tus problemas. Tienes un poder similar al de nosotros, eso no quiere decir que pueda venir un ángel de fuera de la ciudad a matarte, pero igual necesitas cuidarte de los de aquí, hay una forma de ocultar el aura, y como todos nosotros poder mezclarte con los humanos, sin problemas y sin perder el control.
-¿Y cómo puedo hacerlo?- pregunto con interés ya que me interesa más que saber sobre el ángel blanco.
-Entrenando, tienes que ser fuerte para aprender a controlarlo.
-¿Quieres que oculte mi poder, haciendo que crezca?
-Es la única manera. Puedo ayudarte si quieres.
-El problema es que tengo una agenda muy ocupada, creo que te has dado cuenta, colegio en las mañanas y trabajo en las tardes.
-¿Puede ser sábados y domingos?
-Bien, hagámoslo- acepto luego de pensarlo por un momento.
-Pero tienes que decirle a tu guardia que te deje de seguir ese día, llevare a otra persona y no creo que quiera estar a la vista de un ángel oscuro.
-Bien, lo are. Aron, yo soy humana ¿No?
ESTÁS LEYENDO
Legión I- Secreto oscuro
FantasyTodo depende del cristal con el que miremos... pero. ¿Cómo adaptarse cuándo el cristal se gira y descubres que todo lo que te rodea tiene un matiz oscuro, cuando la tranquilidad que has logrado conseguir en el mundo que creías conocer se desmorona? ...
