Hoy lunes fui al colegio, termine todas mis clases, le entregue la guía de las plantas a Jeison, pero hoy también me ignoro, cuando le entregue el libro solo dijo un "gracias" en tono aburrido y se largó, sin ninguna otra de sus raras palabras, ni su irritante comportamiento, y sin llamarme "corazón", me pregunto si lo volverá a hacer.
A las tres como de costumbre llego al restaurant y comienzo a trabajar, me sorprendió un poco encontrar a yan en el trabajo, contando que los lunes son sus días libres y que la jefa le dio dos semanas libres por lo de su hermana, y aunque intentamos convencerle para que se regresara a su casa a descansar, no quiso hacerlo.
A esta hora ya hemos cerrado y solo falta terminar la limpieza, sé que Charles me está esperando afuera ya me ha enviado un mensaje hace cinco minutos para salir hoy. Termino de recoger la basura y la tiro en el cesto...
-Ya está listo- digo a Dalia luego de llevar la escoba al almacén.
Yan ya se ha ido, dijo que no quería hacer limpieza, eso me recordó al antiguo él, el que evadía a toda costa la limpieza aunque le tocara, lo recuerdo haciendo tratos con los cocineros para que limpiaran por él.
-Bien cerremos ya- responde Dalia a su vez viendo a uno de los cocinero.
El cocinero asiente y es el primero en dirigirse a la salida, Dalia detrás de él y yo de última tras ella. Al salir el viento frio golpea mi cara, ya me quite la camisa roja manga corta que es el uniforme, y hoy solo he traído una blusa de tirantes anchos. El aire frío hace que me abrace a mí misma mientras busco con los ojos a Charles. Su jeep está a solo metros de la puerta del restaurant y él está afuera recostado de la puerta del copiloto. Sus ojos se fijan en mí, luego en Dalia y nuevamente en mí. Dalia saluda a Charles meneando su mano de un lado al otro a lo que Charles, levanta su mano en forma de saludo, sin moverla de un lado al otro como Dalia.
-Bueno, hasta luego Cate- me dice Dalia.
-Sí, hasta mañana, que la pases bien- continua el cocinero con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hasta luego chicos- digo les dedico una mirada y camino a donde Charles.
-Hola ¿Cómo estás?- pregunto al llegar a su lado.
-Ahora bien- responde y abre la puerta para mí.
-Gracias- digo mientras entro en el auto.
Es la primera vez que le doy las gracias por abrir la puerta para mí. Veo como Charles sonríe, cierra la puerta y rodea el auto para entrar por la puerta del piloto.
-¿Cómo fue tu día?- pregunta arrancando el auto.
-Bien, sin problemas... yan se apareció a trabajar hoy a pesar de tener dos semanas libres... me preocupa que pase algo que lo incomode, no quiero que se esfuerce mucho pero creo que el trabajo le hace bien, hasta sonrió como antes.
-A veces es mejor ocupar la mente en algo que darle miles de vueltas al problema, estará bien trabajando.
-Supongo que si ¿A dónde vamos hoy?
-A mi departamento.
-¿A tu departamento?- repito y no puedo evitar sonar incomoda.
-Sí, solo veremos una película- asegura.
¿Ver una película es su departamento? no está mal ¿verdad? no puedo evitar sentirme nerviosa, ya nos hemos besamos y todavía no he tenido el valor de preguntar ¿Qué somos?
-Puedes desviarte por esa calle- pregunto pero suena como una orden.
-¿Qué vas a hacer?- interroga pero toma la calle que le indique.
ESTÁS LEYENDO
Legión I- Secreto oscuro
FantasiTodo depende del cristal con el que miremos... pero. ¿Cómo adaptarse cuándo el cristal se gira y descubres que todo lo que te rodea tiene un matiz oscuro, cuando la tranquilidad que has logrado conseguir en el mundo que creías conocer se desmorona? ...
