Capítulo 21

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Con el corazón a todo dar llego a la formación rocosa que separa la zona abierta de esta. Paso por un espacio por donde solo cabrían dos personas, en segundos llego a la entrada de la cueva, y entiendo como charles llego aquel día. No me entretengo mucho en ella ya que al interior está un poco oscuro y no se puede saber si hay alguien dentro. Sigo caminado rápidamente pero empiezo a escuchar pasos detrás que me hacen voltear con temor y esperando ver a Jeison, pero me sorprender ver a un chico que no conozco, sus ojos medio cerrados en los extremos da el aspecto de que tuviera sueño.

-¿Estas bien?- pregunta amigable y sigue dando pequeños pasos en mi dirección.

-Estoy bien, gracias. Ya me voy- respondo y doy pasos en reverso.

-¿Por qué tan rápido? Nos hemos visto antes, en el centro comercial, me llaman lim- dice y me recuerda a lo bromista que es Jeison, seguro son iguales.

Lo recuerdo, fue el chico que nos atendió cuando comprábamos palomitas de maíz, cuando fui con Charles al cine, el que me sonrió y parecía tener sueño, pero ahora que lo veo de nuevo sus ojos no han cambiado.

-Ya me tengo que ir, no puedo quedarme a hablar, adiós- formulo y empiezo a caminar medio derecho pero sin dejar de verlo, por si hace algún movimiento en mi contra.

-Bueno- dice y en segundos lo veo a mi lado, ¿Qué?, ¿Cómo llego?- Irene te ha mandado un regalos- termina y de inmediato me alarma.

Antes de que pueda correr me toma por los hombros y me obliga a verle.

-Suéltame- exijo con molestia y me remuevo con el miedo calando mis huesos.

De nada me servirá gritar, por que pedir auxilio para que me quiten una víbora de enzima, ¿para que vengan más víboras a mi rescate?

-¿No quieres tu regalo?- pregunta bromista.

-¡Déjame!- suelto con histeria y lo golpeo en la entrepiernas.

El me suelta y se encorva con las manos en su entrepierna. Por mi mente pasa la idea de pedir disculpas, pero la desecho y empiezo a correr.

Hago el esfuerzo de correr aun con el pie adolorido, y cada paso con ese pie es una hincada que se extiende y va subiendo por mi tobillo. Mi pie choca con algo y antes de recibir aviso estoy en el suelo, sobre la arena fina de la playa. Aprieto la arena entre mis manos mientras intento controlar el dolor que se esparce por mi pierna entera, el golpeteo apresurado de mi corazón.

¿Por qué me pasa esto a mí?

Escucho pasos acercándose e intento desesperadamente levantarme apoyándome primero en los codos, pero solo logro ponerme de rodillas cuando alguien tira de mi cabello con fuerza. Caigo hacía atrás y suelto un grito que es ahogado por una mano que tapa mi boca. Las lagrimas salen y bañan mis mejilla mientras alguien tira de mí, con una mano en mis cabellos y otra en mi boca. Intento dar pasos en reversos, porque el dolor en mi cuero cabelludo es grande, no hace más que incrementarse y él me sigue arrastrando. No puedo ver el camino bien porque estoy de espalda, pero parece que me lleva de regreso a la cueva. Sollozo mientras sigo siendo arrastrada, mientras recuerdo todo lo que ha pasado hasta ahora, lo ilógica que se ha vuelto mi vida, el como llegue aquí, y como me arrepiento de haber venido.

Llegamos cerca de la cueva, la puedo ver de reojo.

El cuero cabelludo me arde, mi tobillo parece que va a explotar, mi corazón no puede ir más rápido, y siento el temor en cada parte de mi cuerpo.

Voy a morir- me repito mentalmente mientas soy arrastrada hacía el agua, no a la cueva como creía.

Siento en mis pies los húmedo y frío del agua y al bajar la vista encuentro que de mis pies que ahora tocan el agua fría, solo uno sigue conservando la sandalia, pero ni siquiera me importa, vivir es lo que me importa, despertarme de este sueño que se me hace tan real.

-Déjame ir por favor- suplico cuando me suelta casi tirándome al agua, que no esta tan profunda ya que estamos cerca de la orilla.

-Lo siento, pero Irene me pago mucho dinero por acabar contigo- es lo último que escucho antes de que mi cabeza sea hundida en el agua fría, que me eriza la piel de pies a cabeza provocándome temblores de inmediato.

Aprieto mis ojos cerrados y aguanto la respiración bajo el agua, mientras me remuevo e intento arañar sus brazos. El miedo y el frío parece que acabaran conmigo, por lo que pasan interminables segundos bajo el agua, y al fin siento que mi cabeza es sacada a la superficie.

Me sostiene por el cuello de la blusa, mientras yo intento buscar aire desesperadamente.

-Tengo una pregunta para ti- dice y lo veo a los ojos mientras tomo bocanadas de aire- ¿por qué Charles y Jeison están tan interesados en ti?, ¿qué clase de persona eres?, al principio creí que eras como nosotros, pero ellos te alejan de todos y tienes un aura extraña.

Intento hablar pero por mi boca no salen más que sonidos incoherentes.

-Ya no importa… morirás ahora- concluye y deja que vea su sonrisa de burla.

Niego como loca con la cabeza mientras siento el sabor salado de mis lágrimas colarse en mi boca. Quiero que me deje ir, no sé nadar, no hay una manera de morir a la cual le tenga más temor que morir ahogada.
Mi cabeza vuelve a ser sumergida en el agua, esta vez me sostiene por el cuello y aprieta. Vuelvo a removerme y lo araño en los brazos mientras intento liberarme. El agarre en mi cuello se hace más fuerte, y en segundos mis fuerzas empiezan a decaer… ya no puedo aguantar más la respiración, mis brazos y piernas casi no responden, no sé si es por el agua fría o por el miedo. Y cuando siento que voy a desfallecer el agarre en mi cuello se afloja o eso parece, sigo sintiendo ardor. Sigo bajo el agua, pero la poca fuerza que me queda no me deja subir, justo cuando alguien me saca del agua sosteniéndome por los hombros. Mis ojos siguen cerrados mientras tomo profundas bocanadas de aire.

Siento una mano quitando el cabello de la cara mientras una voz conocida repite disculpas. Mis ojos se abren para encontrare con los azules zafiro de Charles.

-Estarás bien- dice levantándome en brazos.

Se ve preocupado, solo quiero aferrarme a él y nunca alejarme.
Empieza a caminar conmigo en brazos, yo todavía sigo intentado normalizar mi respiración, y él de repente se detiene y se voltea hacia una dirección. Veo en la dirección donde él y me encuentro con Jeison parado frente al chico que quería ahogarme, el chico está sentado en el suelo, tiene la cara y un brazo ensangrentados, parece haber recibido fuerte golpe en la cara… y el brazo ¿fui yo?

-Llévalo a la guardería- dice Charles a Jeison pero no tengo sentidos para procesar lo que quiere decir.

-Bien, pero antes me divertiré un poco- responde Jeison.

Charles sigue caminando conmigo, veo como la imagen de su auto se vuelve cada vez más grandes, hasta que abre la puerta del copiloto y me sienta, no suelto una sílaba, aún cuando veo como cierra la puerta y rodea el auto.

Intentaron asesinarme- pienso mientras mi vista se pierde en la nada.

Antes de que pueda darme cuenta Charles abre la puerta de mi lado para que salga, veo a los lados y noto que estamos en un estacionamiento más específico el del edificio donde él vive. Me ruedo a la puerta abierta y saco primero mis pies, mi vista se fija en mis pies descalzos.

Legión I- Secreto oscuroHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora