Abro los ojos, por un momento la luz de la ventana cercana a la puerta principal me hace volver a cerrarlos, los entreabro y espero un momento hasta que se acostumbren a la luz. He dormido en el sofá de nuevo, no quiero dormir en mi cama por las pesadillas y pensé en ir a casa de Sora ya que hoy no tendré clases, pero desde que se lo de Amelia no puedo dejar de pensar si esa habitación que suelo usar en su casa pertenecía a Amelia.
Desecho el rumbo de mis pensamientos levantándome para ir a mi habitación.
-Coso- lo llamo al entrar y encontrarlo en todo el centro de mi cama.
El parece estar a gusto con quedársela para él solo.
-No te quedaras con mi cama- digo tirándome en la cama y sacudiéndolo un poco.
Coso empieza a jugar con mi mano, dando pequeños mordiscos… pero luego me clava los dientes en la parte superior de la mano.
-No, suelta, suelta- chillo repetidas veces levantándome de la cama e intento hacer que me suelte.
El dolor invade mi mano, y lo peor es que coso no quiere soltarme. La muevo rápido de un lado al otro mientras tomo su cabeza e intento quitarla de mi mano, pero los dientes se entierran más… ya cuando pienso que no lo hará coso suelta mi mano, retrocedo rápido y caigo al suelo… coso desde mi cama muestra los diente, gruñe, se eriza y luego corre saliendo por la puerta entre abierta de mi habitación. Me quedo por un momento en el suelo con ambas manos a los costados… subo mi mano derecha, donde me mordió, se ven sus diente claramente y la sangre sale de ellos. Duele tanto, él nunca me había mordido de esta forma.
-¿Estas bien? Vi a tu gato correr como loco a la cocina intente agarrarlo y me gruño- veo a Rayan en la puerta de mi habitación.
-Si estoy bien- respondo levantándome del suelo, e intentando ocultar mi mano.
A Rayan nunca le ha gustado coso, y sé que espera una buena razón para abandonarlo muy lejos, no puedo permitir que lo haga, cuando encontré a coso estaba en un basurero, pequeño, muy flaco y solo, soy la única persona que tiene, no puedo abandonarlo.
-Mi mamá dice que ya está el desayuno.
-Qué bueno, espera un momento voy al baño.
-¿Que tienes en la mano?- interrumpe cuando intento ir al baño- Hay sangre en tu mano.
Al escuchar lo último levanto la mano rápido y al observarla me alarmo por la cantidad de sangre que ha salido, veo el piso y me encuentro con un pequeño charco de sangre. Llevo la mano a mi pecho tiñendo mi camisa de sangre inconscientemente.
-Hay que curarte, vamos a casa- pide Rayan para después arrastrarme por un brazo hasta su casa, luego al baño, en su casa hay un solo baño, donde está el botiquín de primeros auxilios. Rayan estudia para ser doctor así que tiene muchas cosas en su botiquín.
-Espera- suplico cuando veo que toma un algodón y lo sumerge en un recipiente con alcohol médico.
-No seas tonta.
-Estoy bien solo echa agua.
-Cáterin- regaña.
-Que no, o me voy a curarme yo sola- amenazo.
-Bien- acepta, abre la llave del lavado y coloca mi mano bajo el chorro.
Cuando cae el agua sobre mi mano intento sacarla por el ardor, pero la dejo, es mejor que echarme alcohol.
-¿Te mordió el gato?- pregunta él viendo los dos orificios en mi mano.
-Sí, pero solo fue por… por- empiezo pero soy interrumpida por un líquido frío que moja mi mano.
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Legión I- Secreto oscuro
FantasyTodo depende del cristal con el que miremos... pero. ¿Cómo adaptarse cuándo el cristal se gira y descubres que todo lo que te rodea tiene un matiz oscuro, cuando la tranquilidad que has logrado conseguir en el mundo que creías conocer se desmorona? ...
