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acting


Hace unos meses para Heeseung no existía algo a lo que temer, al menos no cuando ya era un adulto que creía haber pasado todo, un adulto que colocó un caparazón alrededor de sus emociones para evitar el miedo que era debilidad.

Él no huía, él acechaba, porque huir era para débiles, así que jamás lo verían dejando la situación de cabeza mientras se alejaba por miedo, pero eso era lo que quería hacer en ese preciso instante.

él ya no era el mismo insensible de hace unos meses y si le hubieran dicho todo lo que cambiaría se habría burlado a carcajadas, porque un tipo como él no podía cambiar, todos se lo decían a diario.

No le gustaban los cambios, ni los pequeños ni los gigantescos, él prefería tenerlo todo controlado, ser el que se encarga de la situación porque lo incierto le frustraba hasta el punto de llegar a la somatización.

Quería huir lejos, porque ver a sunoo desviando la mirada le dolía más de lo que imaginó. ¿Por qué no podían acercarse más? Incluso sus piernas parecían negarse a responder. Era confuso, porque quería correr lejos, pero a la vez quería contarle todo, quería ser comprendido.

Había dicho que lo haría en algún momento, que se disculparía, pero no creyó que sería tan pronto, su corazón y mente aún no estaban preparados para la confrontación, no cuando siempre se ha escondido de los problemas que involucren sentimentalismo, aunque quiera esconderlo.

Bueno, eso hacía hasta que se acercó más a sunoo, quien le hizo entender que sentir es tan hermoso como uno lo desea, no precisamente una debilidad, sino una razón para volver a brillar. Sunoo le enseñó que soñar no cuesta nada, que amar y ser amado es increíble.

Sunoo le enseñó...

alzó de nuevo su mirada, encontrándose con los bonitos ojos tristes de su amado, su corazón se rompió por verlo así cuando el menor solía ser su sol, su calidez, su energía.

sunoo le enseñó a no temer más

Sin poder evitarlo sus lágrimas empezaron a salir acompañadas de gemidos lastimeros que tan solo lograron que sunoo terminara llorando. Entonces ahí estaban los dos en la oscuridad de la noche, uno cubriendo su boca para callar sus lamentos y el otro tratando de detener las traviesas lágrimas.

Querían esconderse, pero no hicieron nada por alejarse, porque una parte inconsciente esperaba que algo pasara, uno esperaba una explicación y el otro esperaba ser escuchado y comprendido.

Heeseung pensó que extrañaba todo lo que tuvo con sunoo, porque se había vuelto parte de su día a día, quería verlo cada mañana al despertar, recibir sus sonrisas encantadoras y dar abrazos fuertes y cálidos. Ya no quería estar solo, ya no quería sentirse asustado o apresado. Quería volar, abrir sus alas, que su tiempo en ese lugar sirviera para cumplir su propósito, para ser quien quería ser y no preocuparse demasiado por lo material.

Alguna vez lo material le dio lo que él consideraba felicidad, llegó a un punto donde estaba orgulloso de su trabajo, de su esfuerzo, de lo que logró sin importarle si lastimaba a los demás en el paso, pero rápidamente se dio cuenta que la vida laboral no lo era todo, que fuera de la empresa no sería nadie.

No sería más que un patético tipo que estaba solo y moriría solo, pero para sunoo fue distinto, él vio más allá de todo lo que decían de Heeseung, vio más allá del tipo desalmado hasta llegar al ser humano lastimado, al ser temeroso, al ser que buscaba un refugio.

Sunoo le regaló sus brazos, le hizo sentir amado, que estar ahí valía la pena y no solo por su éxito laboral, le hizo entender que era una persona agradable, que era una persona bella y Heeseung a pesar de no creerlo al principio estaba encantado de que el amor de su vida lo percibiera de una forma tan agradable.

acting - HeesunDonde viven las historias. Descúbrelo ahora