Maya Romero estaba encontrando su propio camino con su mejor amiga y su novio, pero un día todo eso desapareció cuando Maya descubrió que su mejor amiga y su novio eran amantes secretos. Perdida en su dolor, entró sin querer en una habitación donde...
"¿Qué demonios está pasando?" Mi corazón se volvió loco al verlos juntos, me dolía el pecho demasiado pero intento contener mis lágrimas por la herida que me esta causando, no quería rebajarme y hacer una escena así que fingí no haberlos visto, por un momento juré que había volteado a verme pero creo que solo fue mi imaginación. Intento concentrarme pero después de que salió... él no volvió a entrar, se había ido con ella, "¡Dios, porque me pasa esto a mi!" Es como si se me hubiera bajado la presión, así me sentía —Mey, que bueno verte a ti. —Clark... —murmuro con dificultad —¿Necesita algo?... —Si mira... —me mira curioso —¿Estas bien? —En realidad no lo estoy. Siento que me he perdido a mi misma... no lo sé. El me invita a salir por un café así que no le vi el problema y acepté ir con él, al sentir el aire puro de afuera me sentí más relajada, no caminamos mucho cuando encontramos un lugar más tranquilo, pero, al entrar me llevé una sorpresa al ver que ahí estaba Víctor con su ex esposa Se dio cuenta que estaba aquí ya que su mirada se volvió sombría cuando me miró en compañía de mi ex jefe —Por aquí hay unos asientos. —seguí a Clark y decidí ignorar su presencia ya que para él parece más importarle su ex más que yo. —Aquí tienen de todo... incluso. Una piña colada no me vendría mal en esta situación, así que pedí dos muy cargadas porque en verdad lo necesitaba, Clark se ríe mientras dice que en verdad estoy asfixiándome con el trabajo y mis estudios, pero si supiera lo que en verdad esta pasando sabría en verdad como me siento, pero lo único que puedo hacer... es tragarme mi orgullo y fingir que todo está bien —Aunque trabajaste para mi... debo decirte que me agradas mucho y que puedes contar conmigo, como amigo. —Gracias, —murmuro mientras suspiro cansada —¿Y ya encontraste a alguien para mi reemplazo? —Por suerte una prima mía esta estudiando al igual que tú, y también dice que quiere ser independiente por lo que ahora está trabajando para mi como mi asistente y secretaria. —Es bueno saberlo. —Y pensar que yo estaba bien ahí, no tenía problemas y mi mente no era un caos, estaba dolida por lo que pasó esa misma noche pero, no estaba como lo estoy ahora. Clark toma mi mano haciéndome verlo a la cara —Me ayuda mucho tu compañía. —Mey... ¿en verdad estas casada con él?. —Eso... parece —intento alejar mi mano de las suyas —Aunque creo... no es lo que quería y mucho menos de.. esta forma. —Tienes razón... alguien como él, no merece a alguien tan bueno como tú. No sé a lo que se estaba refiriendo pero estaba asegura que no tan agradable que lo decía porque su cliente y a veces es muy pero muy mandón. Pasamos un rato conversando de todo un poco, me faltaba esto en verdad, lo necesitaba. Me disculpo con él para ir al baño pero antes de entrar me cubrieron la boca y me tomaron por la fuerza para después entrar y cerrar con seguro, asustada intento gritar, pero un "Shh.. " se susurra en mi oído, al ver que era él me deja libre, cabreada me alejo de él y le grito que estaba loco —¿¡Que demonios sucede contigo!? Retrocedo ante su silencio pero él me toma de la muñeca con maldita y seductora expresión que siempre mantiene en su rostro, sería pero al mismo tiempo misteriosa que es difícil de saber lo que piensa o lo que hará —¿Qué haces con Clark? No fui claro cuando te dije que le alejara de él. —No eres mi dueño. Hábilmente me hizo quedar de espaldas contra su cuerpo, una de sus manos me toma de la cintura y la otra aprisiona mis manos con rudeza. Entrecierro mis ojos cuando siento sus labios rozando mi cuello, siento como si me quemaran haciendo que mi piel se erice —Tú eres mía, nadie... absolutamente nadie tocarte "¿Qué demonios... porque me fascina esto?" —Ya lo veremos. —¿Me estas retando? Me lo quité de encima aunque fue difícil de lograrlo pero lo hice. —Tú, jamás volverás a tocarme, jamás seré tuya nuevamente, porque vas con tu ex a un hotel y fallan todo el día ¿mm?... parece ser... que te fascina las mujeres como ella. Pero a mi, déjame en paz. —Eres mía aunque no te guste. —¿Tuya?. —dije con burla —Por favor Víctor... ¿Qué te hace creer que fuiste el último con el me acosté? Me toma del cuello arrinconándome. —¿Acaso dormiste con Lucas? —No soy tan estúpida para bajarme a ese nivel. Me deja libre y sale furioso, suspiro profundo ya que estaba haciendo demasiada presión sobre mi cuello. Se que esa insinuación no fue la mejor idea ya que podría traerme problemas aun más mayores, pero será suficiente como para mantenerlos lejos de mí, si estaba celosa pero tampoco podía perdonarlo fácilmente, fue un momento intenso lo que pasó hace unos minutos pero aún así me recordaba a mi misma que vino acompañado de otra mujer. Al salir Clark se dio cuenta que habia pasado algo pero le dije que nos fuéramos de aquí ya que no quería pasar permanecer en el mismo lugar que ellos por más tiempo. Íbamos saliendo de nuevo pero una mano me toma del brazo alejándome de Clark, con solo sentir la fragancia de su perfume supe que era él. Por un momento me perdí en la frialdad de sus ojos que al mismo tiempo muestran una extraña emoción en su expresión. —Oh, estaban aquí también. —Clark, —dice tajante —Creí que te irías de viaje. —Si pero tenía que arreglar algo contigo antes de irme, me dijeron que no estabas así que pensé que podía decírselo a tu esposa para que te lo dijera a ti. —Oh bueno... nosotros estamos en una situación...complicada pero ya no estamos casados. —Yo... hablaba de Mey. El rostro de verónica se desencaja por completo y se vuelve sombría cuando Clark dice que soy su esposa ahora, Observo a Víctor y el se mantiene serio y no dice una palabra. —Están... ¿Casados?. —murmura verónica ocultando su rabia. —Clark... sabias que, a veces hablas de más. —ladea una sonrisa torcida —Pero eso no importa ahora, escucha... tengo una pregunta para ti —se acerca a Clark —¿Te has acostado con Mey? La sangre abandona mi cuerpo cuando escucho que le pregunta eso a él, mi voz se había esfumado, no podía articular una sola palabra por la pregunta que acaba de hacerle a Clark "¡mierda, que hice!" no pensé jamás que le preguntaría eso a él. Me moría de la vergüenza porque su respuesta sería que no por supuesto ya que jamás pasó y cuando le insinué que no es el último con el que dormí no se me cruzó por la cabeza que pensaría en Clark —Clark... —Si, pasamos una noche juntos, y fue la mejor. "¿Qué acaba de decir? No, no... que hice carajo"
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.