Capitulo 6(Nuevo)

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Llevamos dos horas en carretera. Kai y yo estamos en un silencio que podría considerarse incómodo; lo único que se escucha es la música de fondo. Decido romper el silencio.

—¿Cuándo vamos a llegar a la tal "Escuela de Dragones"? —pregunto, impaciente.

—Pues aún falta aproximadamente una hora. Después tendremos que adentrarnos en el bosque y abrir el portal —responde Kai, concentrado en el camino.

—Ya me siento en una película —le digo, intentando aligerar el ambiente.

—¿Qué es una película? —pregunta, frunciendo el ceño.

—¿No sabes qué es una película o serie? —replico, sorprendida. En serio, literalmente Kai viene de otro mundo

—En nuestro mundo no hay televisión, como lo llaman aquí. Es un lugar más primitivo. Nuestro mundo es como la Edad Media; hace apenas unos años que estamos modernizando.

—Ay, por Dios, qué triste —suelo decir, sin poder evitarlo.

—Pero, ¿qué es una película? —insiste

—Es... no sé cómo decirlo. Es una forma de entretenimiento que relata historias mediante imágenes y sonido. A veces se proyectan en pantallas grandes, como un espectáculo —intento explicarle, buscando las palabras adecuadas.

—¿Es como magia? —pregunta, intrigado

—Pues... las personas utilizan sus habilidades naturales para crearlas. Tienen mucha imaginación. Otras personas actúan y se entregan a su personaje. Se pueden ver en una pantalla grande, en el cine, o en casa, en la televisión —expliqué, tratando de transmitir la magia de las películas.

—Ojalá pudiera ver una —dijo Kai, con un tono de deseo en su voz.

—Bueno, Kai, cuando vuelva a mi casa, te llevaré al cine.

—¿En serio? ¿Con un desconocido? —bromeó, arqueando una ceja.

—Pues sí. Si realmente me hubieras querido lastimar, ya lo habrías hecho, ¿no? —le lancé, con una sonrisa desafiante.

—Nunca te lastimaría, Michell —respondió con sinceridad, su mirada seria reflejando un compromiso que me sorprendió.

—Eso lo dicen la mayoría de los hombres. Por eso no les creo nada —me encogí de hombros.

—Yo soy mitad hombre —dijo, con humor en su voz.

—La verdad, no importa —respondí, volviendo mi mirada hacia el paisaje que pasa rápidamente. Las sombras de los árboles y la luz del sol crean un juego de luces y sombras en la carretera, y en ese momento, las preocupaciones parecieron desvanecerse un poco.

Salimos de la ciudad y ahora nos dirigimos por la carretera, rumbo a un bosque. En el camino, le envié mensajes a mi madre y a Ali, diciéndoles que estoy bien. La ansiedad se presenta en mi estómago, así que decido sacar algo de comida para almorzar. Abrí mi bolso y saqué lo que mi madre preparó: unos deliciosos sándwiches llenos de frescas verduras.

—¿Quieres uno? No sé qué comen los dragones —le ofrecí, mientras trataba de ocultar mi nerviosismo.

—Claro. Nosotros comemos de todo: verduras, carnes, lácteos —respondió Kai, mirándome con curiosidad. Le pasé uno de los sándwiches, y mientras mordía el mío, observé cómo Kai se devoraba el suyo en un solo bocado.

—En serio, eres un animal comiendo, sin ofender. Pobre de tu intestino —le solté, riendo un poco ante la escena.

—Nosotros los dragones somos rápidos para alimentarnos —respondió con una sonrisa pícara—. Por eso nuestro sistema digestivo funciona igual, y ningún dragón sufre de sobrepeso.

—Bueno, mi lado humano lo quiero conservar —le respondo

Kai rio, y por un momento, el ambiente se sintió más ligero.

—Cuando desarrolles tus poderes, comerás igual que yo rápido —dijo Kai con una sonrisa cómplice.

Un rato después, Kai detiene la camioneta y me pide que baje. Me siento un poco nerviosa, pero trato de mantener la calma mientras él carga mis maletas. Caminamos hacia el interior del bosque; el aire fresco y perfumado de la vegetación y el sonido de las aves hace que el lugar sea más agradable. De repente, nos encontramos frente a un muro lleno de piedras que parece una mampostería.

Kai se acerca y comienza a buscar entre las piedras hasta que encuentra una con dibujo de un dragón. La toca suavemente y, para mi asombro, una luz brillante emerge entre las piedras. Poco a poco, se abre una especie de puerta, y lo que veo es simplemente imposible de creer.

—Tranquila, es seguro —dice Kai, extendiendo su mano hacia mí.

Me siento un poco indecisa, pero finalmente le respondo, tomando su mano. Al cruzar, una luz radiante me ciega momentáneamente. Al abrir los ojos, me encuentro en un bosque increíble. Los colores son más vibrantes de lo que jamás he visto. Un majestuoso castillo se alza a lo lejos, rodeado de hermosas flores que parecen brillar bajo la luz del sol. Auroras boreales danzan en el cielo, y el ambiente me recuerda que ya he estado aquí.

—Esto es increíble —digo, asombrada por la belleza del paisaje que me rodea.

—¡Bienvenida al mundo mágico! —exclama Kai, su sonrisa reflejando la emoción del momento.

La Profecía De Dragones                           (NUEVA VERSION)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora