Capitulo 20 (Nuevo)

70 8 0
                                        

Las lecciones de maquillaje con Eva y Roci terminan bien. Por fin aprendo a delinearme los ojos sin hacer un desastre. Ahora tengo que prepararme para ser la "novia falsa" de Kai, así que le pido a Eva que me preste uno de sus vestidos.

—Michell, eres pelirroja, prueba con el rojo o el dorado —sugiere Eva, mostrándome las opciones, mientras Roci me ayuda a elegir los accesorios. Me decido por el dorado, porque me queda perfecto. El vestido tiene un escote en forma de corazón con tirantes dorados y cae por debajo de las rodillas, ajustándose a mi figura. La espalda está un poco descubierta, pero como llevaré el cabello suelto, no importa.

—Te ves bellísima, Michell. Seguro dejarás a Kai con la boca abierta —comenta Eva, mientras Roci asiente con una sonrisa.

—No lo hago por eso. Además, necesito dar una buena impresión —respondo, aunque no puedo evitar preguntarme cómo reaccionará Kai. ¿Por qué me hago este tipo de preguntas?

—Nunca imaginé que Kai te llevaría a su tribu —dice Eva, sorprendida.

—Yo tampoco —murmuro, ajustando un último detalle del vestido.

—Ustedes dos van a terminar juntos, ya lo verás —bromea Roci, cruzándose de brazos.

—No, solo somos amigos —insisto, sabiendo que ellas no me van a creer.

—El primer paso siempre es la negación —murmura Roci con una sonrisa traviesa mientras me ayudan a empacar algo de ropa para el viaje. Faltan veinte minutos para que Kai llegue por mí. Llevo un bolso mediano, algo cómodo para el viaje. Después de arreglarme, me pongo una camisa blanca, jeans claros y mis zapatos de mil batallas.

—Bueno, chicas, deséenme suerte —digo, preparándome para salir.

—No la necesitas, Michell. Cualquier cosa, nos arreglamos con Kai —responde Eva mientras salgo por la puerta y veo a Kai esperándome afuera.

—Que tengan un buen viaje —murmuran ambas justo antes de que cierre la puerta detrás de mí.

Al salir, me encuentro con Kai, quien me mira con una sonrisa divertida.

—¿Lista, Michell? —pregunta con su típico tono burlón.

—Lista —le respondo con una sonrisa.

—¿Y ahora, a dónde vamos? —pregunto, algo nerviosa por no saber qué sigue.

—¿Le tienes miedo a las alturas? —evade mi pregunta, sonriendo con misterio.

Nos dirigimos a los establos y veo a su ave Matrix, de plumas azules que resplandecen bajo el sol. Es majestuosa.

—Esperaste ocho meses para traerme a conocer a tu ave Matrix.

—Estabas superocupada.

—No importa, me hubieras sacado a rastras de la biblioteca.

—Lo tendré en cuenta la próxima vez.

—No lo supero, la verdad.

—Ella es Dansy. Será nuestro transporte. Ahora, sube —dice Kai, tocando suavemente la cabeza de Dansy y montándose con facilidad. Me ayuda a subir, y Dansy despliega sus alas antes de comenzar a correr. Un nudo se me forma en el estómago cuando Kai grita:

—¡Arriba, Dansy!

El ave despega de un solo impulso y me aferro fuerte a la espalda de Kai. Al principio cierro los ojos, pero luego los abro lentamente, asombrada por la vista increíble que se despliega ante mí. Nunca he montado en avión, ¡y ahora estoy volando en un ave mágica! Extiendo los brazos, disfrutando del aire en mi rostro mientras Kai se ríe a mi lado.

—¿Lista para ver el mundo mágico? —pregunta Kai, girando un poco la cabeza hacia mí.

—¡Sí! —grito con emoción.

Kai acelera a Dansy y atravesamos el escudo que rodea la escuela. No siento nada, pero veo la delgada línea que marca la frontera.

—Todos podemos salir, pero no es fácil entrar —comenta Kai, con aire serio.

—Creí que los dragones volaban —digo.

Kai suspira, bajando la voz.

—Sí, volamos, pero... por alguna razón, mis alas no han querido salir. Todos los demás ya las sacaron. Todos... menos yo. Es frustrante, ¿sabes? —dice sin mirarme, como si hablara más para él que para mí.

Su voz está llena de una mezcla de rabia y tristeza que no le había notado antes, y me doy cuenta de lo mucho que le duele este tema. Me acomodo un poco en Dansy y apoyo una mano en su hombro.

—Si te sirve de consuelo... mis alas no han salido aun—le digo, intentando aliviar su carga, aunque su situación parece mucho más complicada.

Kai suelta una risa suave, pero amarga.

—No es lo mismo, Michell. En cada tribu de dragón se espera que, tarde o temprano, los dragones saquemos nuestras alas. Es como si fuera parte de lo que debemos ser... y no sé qué pasa conmigo que simplemente no salen.

—Pero eso no te hace menos, ¿no? —intento consolarlo—. Eres tú, con o sin alas, y ya eres impresionante. Dansy confía en ti... y yo también.

Kai me mira por el rabillo del ojo, como si tratara de encontrar alguna mentira en mis palabras, pero no la hay. Respiro profundo, y sé que él también lo hace.

—Gracias, Michell —murmura finalmente. Luego, para romper la tensión, agrega—Mejor sujétate bien.

Le sonrío y me agarro fuerte, contenta de haberle dado un pequeño alivio, aunque sea por un momento.

—¿Y dónde queda tu tribu de agua control? —pregunto, intentando mantenerme firme sobre el ave.

—Está en el sur. Mientras tanto, te puedo dar un tour, como dicen en tu mundo —responde Kai, sonriendo divertido.

—¿En serio? —digo, sorprendida y algo emocionada.

—Sí. Ahora agárrate fuerte —me advierte.

Me aferro a su cintura, sintiéndome un poco incómoda por lo cerca que estamos, pero sé que es necesario para no caerme. Aunque, no puedo evitar que me guste esta cercanía. ¡¿Qué estoy pensando?!

—Mira, ahí está una tribu de tierra —señala Kai hacia abajo.

Lo que veo me deja fascinada: una aldea con escalones de tierra, y personas con alas de dragón. La mayoría parecen mestizos, y veo niños jugando en los alrededores.

—La mayoría son mestizos —comento, observando las alas de distintos tamaños y colores.

—Sí, después de que los Olios desaparecieron, a nosotros, los mestizos, nos tocó formar diferentes tribus —explica Kai, su voz ahora seria.

—Bueno, necesito saber algo relevante sobre tu familia —digo, preocupada por lo que me espera en la tribu.

—Si te hacen algún tipo de interrogatorio, perdóname. Son muy cariñosos, pero uno que otro dragón critica o dice cosas que a veces no resultan ser ciertas —me advierte Kai.

—Ser tu novia falsa va a ser divertido —bromeo, tratando de aligerar el ambiente.

—Ya lo creo —responde Kai, sonriendo con una mezcla de emoción y nerviosismo.

La Profecía De Dragones                           (NUEVA VERSION)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora