Kai entra a la habitación con una camisa y una pantaloneta de color negro. Su cabello húmedo, con algunas gotas en su cabello, me hace detenerme un momento. Admiro cómo se ve; hay algo en él que me atrae y me pone nerviosa al mismo tiempo.
—Bueno, ¿qué lado de la cama te escoges? —pregunta, con una sonrisa que ilumina su rostro.
—Cualquiera, escoge tú —aclaro, sintiendo un nudo en el estómago que apenas puedo ignorar.
Estoy nerviosa, pero tengo que hablar con Kai sobre qué éramos, si amigos o novios
—Kai, necesito hablar contigo —digo, mi voz apenas un susurro mientras nos sentamos en la cama, al borde, como si la distancia entre nosotros. Suspiro, tratando de calmar los latidos acelerados de mi corazón.
—Estoy todo oídos —responde, mirándome fijamente, como si pudiera leer mis pensamientos.
—Kai, tú sabes que nunca he tenido pareja. Puedo decir que fuiste mi primer beso —digo, y una sonrisa se dibuja en su rostro.
—Qué afortunado soy entonces —contesta, y no puedo evitar reírme.
—Y, pues, Kai, yo también estoy enamorada de ti. Lo acepto. No quiero perderte porque te has convertido en una persona muy importante en mi vida. Pero si esto sale mal, no lo perdonaría —mis palabras fluyen, llenas de inseguridad, y antes de que pueda decir más, él me abraza y me besa en la frente, ese gesto tan tierno que me calma.
—Michell, nada va a salir mal, porque como te amo, no he amado a nadie en toda mi vida.
La sinceridad en su mirada me hace sentir un rayo de esperanza.
—Entonces, si la directora se entera, ¿qué pasaría?
—Bueno, Michell, soy tu protector y tú eres mi misión. Según las reglas, no podemos tener nada, pero yo soy un rebelde. Así que no se entere, porque si lo hace, yo recibiré un castigo. Pero tranquila, lo tengo cubierto.
—Entonces es hora de cambiar las reglas, ¿no?
—Cuando seas reina, puedes hacerlo.
Siento que mi corazón late más rápido con esas palabras.
—Quiero preguntarte algo.
—Adelante.
—Kai, entonces, ¿qué soy para ti?
—El amor de mi vida, podría decirse así —responde, y en sus ojos veo un destello de sinceridad que me hace sonreír.
—Eres mi amor, mi amiga, mi compañera, y quiero proponerte ser mi novia en otro momento —dice, y al terminar, me besa, su mirada llena de deseo, como si estuviera esperando más.
—Michell, sabes lo que falta.
—¿Qué?
—Te fuiste de la pista de baile; me debes un baile.
—¿Quieres bailar ahora?
—No hay mejor momento que el presente.
Con una sonrisa traviesa, va a su tocadiscos y saca una canción. La reconozco enseguida: "Perfect" de Ed Sheeran. La pregunta es si Kai me está dedicando esta canción. Cierra la puerta con seguro, y el ambiente se siente íntimo, como si fuéramos los únicos dos en el mundo.
—Mi fuego, ¿deseas bailar conmigo?
—Claro que sí —respondo, sintiendo que la tensión se transforma en una alegría desbordante. Nos reímos, y en ese momento, el nerviosismo se disipa.
Coloca sus brazos en mi cintura, mientras mis brazos rodean su cuello, y pronto nos ponemos a bailar abrazados. Por un momento, quisiera detener el tiempo. La melodía hace que me acerque más a él, como si estuviéramos en nuestra propia burbuja. Kai me canta ciertas partes de la canción al oído, su voz suave como un susurro que hace que mi corazón se acelere.
ESTÁS LEYENDO
La Profecía De Dragones (NUEVA VERSION)
FantastikNueva Versión publicada el 12/12/2024 Sinopsis: Michell Anderson ha vivido una vida tranquila y protegida con su madre adoptiva, pero siempre ha sentido que hay algo más en su interior. Cuando descubre que tiene poderes de dragón y está destinada...
