Llevamos aproximadamente una hora en el aire cuando Kai comienza a señalar los lugares que sobrevolamos. Este mundo se ve sorprendentemente similar al nuestro, pero hay algo distinto en el aire.
—Michell, pregunta rápida: ¿Qué es lo que más te gusta del mundo mágico? —me dice, con curiosidad.
—La verdad, el aire limpio. Vivir en Nueva York era respirar contaminación a diario, entre autos y motocicletas. Aquí el aire es puro, y lo mejor es que no huele a humo de marihuana —respondo, respirando profundamente.
—Es que los humanos son descuidados con su ambiente —comenta Kai, casi con tristeza.
—Tienes razón. Espero poder volver algún día y hacer algo al respecto.
—Sin ser descubierta —agrega él, con una sonrisa.
—Exacto.
—Ya casi llegamos —anuncia, su tono más serio.
Miro hacia abajo y veo una enorme cascada. Dansy, el vehículo en el que viajamos, comienza a descender en picada, y yo me sujeto con fuerza para no caer. Nos adentramos en el torrente de agua, y Kai usa su poder para abrir un paso seco, despejando el agua a nuestro alrededor. Al cruzar la cascada, el paisaje cambia drásticamente. Más abajo se extienden aldeas de cabañas dispersas, construidas con materiales naturales, como si fueran parte del entorno mismo. Criaturas acuáticas se mueven sobre el agua con una gracia fluida y precisa, casi como si estuvieran en sincronía con la vida que las rodea.
Kai aterriza suavemente frente a la cabaña más grande.
—Bueno, Michell, esta es mi casa —dice, ayudándome a bajar. Me giro hacia la cabaña, que tiene un encanto tropical, acogedor y sencillo. Kai me observa con una expresión de preocupación.
—Michell, eres mi "novia falsa", y mi familia... puede ser un poco intensa.
—Tranquilo, estamos en esto juntos, ¿no? Además, ¿qué podría salir mal? —respondo con una sonrisa para calmarlo, aunque en el fondo, también siento algo de nervios.
Kai toca la puerta y, al abrirse, una mujer de cabello negro, piel canela y ojos marrones nos recibe con una cálida sonrisa. Es más baja que Kai, pero su presencia es imponente.
—Michell, ella es mi madre, Ariana. Mamá, ella es Michell... mi novia —dice Kai, mirándome directo a los ojos. Escuchar la palabra "novia" en su boca me hace sonreír.
Ariana me abraza con fuerza, irradiando calidez.
—Un gusto conocerte al fin —dice, apretándome en sus brazos.
—El gusto es mío —respondo, devolviendo el abrazo lo mejor que puedo.
—Kai, te he extrañado mucho —murmura Ariana, abrazando a su hijo con la misma ternura.
—Yo también, mamá. ¿Dónde está papá? —pregunta Kai al separarse.
—Toda la familia está ocupada con los preparativos de la boda, que es esta noche. Emilia está arriba, un poco nerviosa. Si quieren, pueden subir a verla. Yo debo encargarme de algunas cosas.
Ariana le da un beso a Kai en la mejilla y me sonríe antes de despedirse.
—Bienvenida a nuestro hogar. Aquí nací y viví hasta los diez años, antes de ir a la Escuela. Ven, te presentaré a mi hermana —dice Kai, tomando mi mano. Su contacto me resulta extraño, pero reconfortante a la vez.
Subimos por una escalera de madera que cruje bajo nuestros pies. Al llegar a una puerta decorada con detalles tropicales, Kai toca suavemente. De inmediato, escuchamos un grito de emoción. Una chica de ojos azules y brillantes de alegría sale corriendo y se lanza al cuello de Kai.
—¡Mi hermanito volvió! —exclama Emilia, abrazándolo con fuerza.
—No podía perderme tu boda —responde Kai, devolviéndole el abrazo.
Emilia seca unas lágrimas de emoción y luego me observa con curiosidad. Le sonrío, algo nerviosa. Aunque sus ojos son iguales a los de Kai, se parece mucho más a Ariana, y lleva un vestido verde sencillo que resalta su belleza natural.
—Emy, ella es Michell, mi novia —presenta Kai, con una pequeña pausa.
—¿En serio? —pregunta Emilia, levantando una ceja—. ¿Es real o...?
Al darme cuenta de que no puedo fingir, decido sonreír con complicidad.
—Es mi novia falsa, Emilia. Michell es mi amiga; le pedí que me ayudara —admite Kai, con algo de vergüenza.
—Ya lo sospechaba —responde Emilia, sonriendo con malicia—. No te preocupes, no le diré a mamá.
Emilia me extiende la mano, y siento un alivio al estrecharla.
—Un gusto conocerte, Michell —me dice, con una mirada cálida.
—Igualmente. Y felicidades por la boda —le digo, admirada por lo rápido que notó la verdad.
—Gracias. Mamá preparó la habitación de invitados para ustedes. ¿No te incomoda dormir en la misma habitación con Kai? —pregunta, lanzándome una mirada traviesa.
—No, no pasa nada —responde Kai rápidamente, aunque noto una pizca de incomodidad en su tono.
—Oye, Kai, ¿por qué no te das una vuelta? Quiero conocer mejor a tu "novia falsa" —dice Emilia, guiñándole un ojo.
—Emy , por favor... —protesta Kai, pero ella ya me está llevando de la mano hacia su habitación.
—No te preocupes, Kai. También quiero conocerla —añado, sorprendiendo a Kai con mi disposición.
—Estaré abajo —murmura Kai, bajando las escaleras.
Una vez que Kai se aleja, Emilia se sienta en la cama y me observa con una mezcla de curiosidad y seriedad.
—Michell, seré directa. No me gusta que mi hermano mienta, pero si te trajo aquí, es porque confía en ti. Así que dime, ¿darías tu vida por él? Kai puede parecer despreocupado, pero se preocupa más de lo que deja ver.
La seriedad en su voz me sorprende, pero mi respuesta es inmediata.
—Kai es mi amigo. Ha hecho mucho por mí, y sí, daría mi vida por él —respondo, con sinceridad.
Emilia asiente, satisfecha con mi respuesta.
—Gracias por cuidar de él. Es divertido y algo burlón.
—Créeme, eso forma parte de su personalidad —le respondo, sonriendo.
—Bueno, ahora, ¿me ayudas a prepararme para la boda? Mis amigas no pueden venir, y me vendría bien una mano.
—Claro, será un placer ayudarte —le digo, entusiasmada.
Pasamos los siguientes veinte minutos en su habitación, que tiene un aire tropical que me recuerda a la playa. Entre risas y comentarios sobre la boda, encontramos el peinado perfecto para Emilia.
—Estoy tan nerviosa —dice, ajustándose sus flores en su cabello.
—Tranquila, todo saldrá bien —le aseguro, tomando sus manos.
—Gracias. Ahora vamos a comer; nos espera una tarde agitada —dice Emilia, riendo.
Al bajar, Kai nos espera en el sofá, sonriendo.
—Veo que ya se hicieron amigas —comenta, divertido.
—Algo así —le respondo, guiñándole un ojo a Emilia.
—Michell, debo irme un rato. Volveré más tarde para que me ayudes con los últimos detalles —dice Emilia al despedirse.
—¿Ayudarla en qué? —pregunta Kai, con curiosidad.
—A prepararse para la boda —respondo, y Kai solo ríe.
—Ah, claro. Bueno, nuestras cosas están en la habitación de invitados. ¿Estás cómoda con eso?
—Sí, todo está bien —le respondo mientras caminamos hacia el comedor.
—Vamos a ir a almorzar donde mi tía.
—Perfecto —contesto, dejando que la magia del momento se apodere de mí.
ESTÁS LEYENDO
La Profecía De Dragones (NUEVA VERSION)
FantasíaNueva Versión publicada el 12/12/2024 Sinopsis: Michell Anderson ha vivido una vida tranquila y protegida con su madre adoptiva, pero siempre ha sentido que hay algo más en su interior. Cuando descubre que tiene poderes de dragón y está destinada...
