Narración Michell
Supone que debo matarlo, pero no puedo hacerlo. Decido darle una oportunidad. A simple vista, Dion parece un humano normal con un semblante frío, pero sé que dentro de él hay un dragón esperando salir, esperando ser salvado. Él está dolido, pero yo veo algo más. Veo a alguien capaz de sentir, que no es solo frío y oscuro. Dentro de todo, siento que hay un poco de luz y un fuego interior que las sombras han tratado de reprimir.
Quiero llevarlo a un sitio que sé que le dará mucha paz.
Nos dirigimos a un edificio para subir al último piso, más arriba de la terraza, y ver el atardecer. Entramos al edificio, observando detalladamente a cada persona. Muchas personas se quedan mirando fijamente a Dion. Al llegar al ascensor, Dion se detiene, señalando el extraño aparato.
—¿Qué es esto? —pregunta, confundido.
—Un ascensor. Nos llevará arriba para que veas la ciudad. Además, es rápido —respondo mientras presiono el botón para llamarlo.
—¿Por qué no vamos volando? —replica, algo cortante.
—Primero, los humanos no saben del mundo mágico. Y segundo, si nos vieran, entrarían en pánico.
—¿Eso debería importarme? —dice con sarcasmo.
—Sí, y mucho —respondo mientras esperamos.
—Este mundo ha cambiado. Ya no hay bosques —murmura, mirando el ambiente.
—Sí, los hay, pero la mayoría de las personas han urbanizado zonas naturales para construir.
—Es decir, los humanos están destruyendo la naturaleza, que es su fuente de vida. Los humanos no son inteligentes, ¿verdad?
—Somos inteligentes, solo que muchas veces cometemos errores, igual que los dragones.
—Por lo menos, los dragones respetamos la naturaleza.
—En eso tienes razón.
Las puertas del ascensor se abren, y cuatro personas salen, ocupadas en sus propias vidas. Pongo un pie en el ascensor y entro, mientras Dion mira el espacio con desconfianza. Lo tomo del brazo para empujarlo dentro, pero él se mueve con brusquedad, y acabamos chocando contra la pared del ascensor. Nuestros labios se rozan brevemente. Sus ojos se encuentran con los míos, y puedo sentir su respiración cerca de mí.
Un silencio incómodo se apodera del lugar. Una sensación inexplicable recorre mi cuerpo, y creo que él siente lo mismo. ¿Dion puede sentir? Dion se aleja bruscamente y carraspea.
—Los humanos hicieron los ascensores muy pequeños.
—Sí, tienes razón —respondo, tratando de suavizar el ambiente.
El resto del trayecto en el ascensor transcurre en silencio, pero siento su mirada sobre mí. Esos ojos negros están fijos en mí, y no sé qué pensar.
Cuando las puertas del ascensor se abren y llegamos al último piso, el atardecer se despliega en una explosión de colores naranjas y rojos vivos. Es la vista más hermosa que he visto.
—¿Por qué me traes aquí? —pregunta Dion, confundido.
—Para mí, los atardeceres representan paz. Me ayudan a desconectar, y quiero que te ayude a ti también.
—No sé cómo sentir paz. Nunca la he tenido —dice, bajando la mirada fría.
Aquel dragón lleno de odio no parece ser suyo. Está atormentado y manipulado. Tomo un acto atrevido: me acerco lentamente a él, tomo su rostro entre mis manos y lo obligo a mirarme a los ojos.
—Solo permíteme ayudarte. O ayúdate a ti mismo a sentir. La paz es algo complicado, pero no imposible. Dion, sé que no eres solo oscuridad. Eres un dragón que puede sentir muchas emociones. Eres más que un monstruo.
Él solo me queda mirando. Sus ojos vuelven a ser café oscuro, como el día en que me secuestró. Ahí está, ese niño atrapado en su interior.
—No dejes que tu pasado defina tu futuro —murmuro.
—No te entiendo, Michell. ¿Por qué me despiertas algo que nunca he sentido?
—Porque te lo mereces.
—No merezco nada. Soy el villano de esta historia. He matado a cientos de dragones.
—Sí lo mereces, Dion. Yo siento algo en tu interior, algo más que solo oscuridad y dolor.
Él solo me mira fijamente, con sus ojos llenos de un calor inesperado. Siento que hay algo más allá de la oscuridad que lo envuelve. Dion acerca su rostro al mío. No puedo moverme; estoy ahí, atrapada en sus ojos, y él junta sus labios con los míos.
El sabor es una mezcla de amargura y dolor, pero también de calor y energía. Nuestros labios se funden en uno solo. Nuestros cuerpos parecen haber estado esperando este momento durante siglos. Pongo mis manos sobre su cabeza, y él me acerca más a él. Nos separamos lentamente, mirándonos. No dice nada, y yo tampoco.
Ambos sabemos que esto significa mucho más que un simple beso.
Tengo sentimientos confusos que no sé cómo manejar. Pero con Dion hay algo que va más allá. Si los besos de Kai son buenos, los de Dion me llevan a otro mundo. Por fin, después de tanto, siento que mi corazón está haciendo lo correcto, y mi mente ya no me grita que me aparte.
—Michell, no puedo amarte. Mi destino era matarte, y ahora que te he besado, eso será imposible. Pero quiero que me respondas algo —dice, tocándome suavemente la mejilla.
—Dion, yo...
—Sé que ambos sentimos lo mismo con ese beso. No sé quién te regaló ese ridículo collar, pero quiero que sepas una cosa: si eres la única que me acepta tal como soy, te juro, Michell Anderson, que aprenderé a amar por ti. Solo tú has despertado algo que creía muerto.
Dion regresa sus labios hacia los míos, y yo respondo, dejando que la sensación de energía invada nuestros cuerpos. Él aprenderá a amar por mí. Él despertó algo en mí, y yo en él. Todo da vueltas con tan solo una mirada, unas palabras y una sensación. Todo cambia.
N.A:
Holaaaa espero que estéis bien ❤️🩹
Me está dando como mil infartos pero bueno jeje
Ya casi se acerca el final de esta historia
Qué me ha acompañado durante mucho tiempo
Dejen sus comentarios que tal les pareció el capítulo
Y gracias por leer
No olviden votar y seguirme
Gracias 🫂 😊
Att: Bel
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La Profecía De Dragones (NUEVA VERSION)
FantasyNueva Versión publicada el 12/12/2024 Sinopsis: Michell Anderson ha vivido una vida tranquila y protegida con su madre adoptiva, pero siempre ha sentido que hay algo más en su interior. Cuando descubre que tiene poderes de dragón y está destinada...
