Capitulo 23(Nuevo)

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Después de que Kai me lleva a la colina, una extraña sensación comienza a crecer dentro de mí. Cuando dice que es hermoso, sé que se refiere a mí. Su mirada se posa en mí con una intensidad que me hace sentir viva, como si cada latido de mi corazón resonara con su presencia. Pero, ¿Qué nos está pasando? Ahora estoy aquí, en la habitación de Emilia ayudando a prepararse para su boda. El vestido que lleva es sencillo pero radiante, de un azul cielo que resalta su piel y su apariencia.

La ayudo a maquillarse, aplicando suaves toques de color en su rostro, y ella, con manos hábiles y una sonrisa, se encarga de mí. Me río, pensando en lo que dirían Eva y Roci sobre mis intentos de maquillaje. Me visto con un vestido dorado que traje, que brilla suavemente bajo la luz, dejando caer mi cabello suelto alrededor de mis hombros. Me calzo unas sandalias sencillas, y me coloco una manilla dorada delicada, sin olvidar mi collar, un amuleto que siempre llevo conmigo.

—Michell, estás hermosa —dice Lía, sus ojos brillan con admiración.

—No como tú. Emilia, hoy es tu día especial. Disfrútalo. ¿Estás lista?

—Sí, vamos. La ceremonia es en la grieta de la cascada. Mi futuro esposo debe estar esperándome —responde feliz y algo nerviosa.

—Entonces, vamos.

Salimos de la habitación y bajamos las escaleras, cada escalón cruje bajo nuestros pies. Al final, veo a un hombre de unos cuarenta y seis años abrazando a Emilia, con una sonrisa cálida que ilumina su rostro. Bajo lentamente, tratando de no tropezar, y de repente siento una mirada sobre mí. Al llegar al pie de las escaleras, me encuentro con Kai, que me observa con atención, como si fuera la única en la sala.

—Ella, ¿quién es? —pregunta el hombre que, tras una rápida mirada, reconozco como el padre de Kai. Tiene una apariencia similar a la de él, con más canas y una figura robusta, pero con el mismo tono de piel que su hijo.

—Papá, ella es mi novia, Michell —dice Kai, mientras toma mi mano con confianza. "¿Novia falsa o, quizás en el futuro, verdadera?" me pregunto, sintiendo que mis pensamientos se confunden.

—Un placer conocerte, Michell. Mi nombre es Jonathan, el líder de la tribu de dragones de agua —me dice, extendiendo su mano hacia mí. La estrecho, sintiendo su mano fuerte, mientras su mirada me examina con curiosidad.

—Bueno, nos están esperando —interviene Emilia, con una sonrisa que muestra su impaciencia. Kai asiente y Jonathan toma a Emilia del brazo, guiándola hacia la salida.

—Te ves hermosa, fuego —me susurra Kai, y aprovecho para mirarlo bien: él viste un traje negro elegante que contrasta con su cabello desordenado, y sus ojos brillan con una luz especial.

—Tú tampoco te ves tan mal —le respondo, y su risa llena el aire, provocando un cosquilleo en mi estómago, como si dentro de mí un pequeño zoológico estuviera despertando.

Al salir, nos encontramos en un camino adornado con flores brillantes que parecen danzar al compás de una suave brisa. La música llena el aire mientras nos dirigimos hacia la grieta de la cascada. La ceremonia está adornada con antorchas que iluminan el altar, y el sonido del agua que cae crea una melodía tranquila que acompaña a los susurros de la naturaleza. Kai y yo nos sentamos en las primeras filas, junto a Ariana, y la atmósfera se siente cargada de magia.

Emilia, acompañada de su padre, aparece en la entrada del altar. Su belleza es cautivadora, y su prometido, un hombre de ojos castaños y cabello marrón, la espera. Su traje negro resplandece a la luz, y al abrir sus alas de dragón. Emilia llega al altar, su rostro se ilumina con lágrimas de alegría, mientras una anciana, con una voz suave y sabia, llama a todos a sentarse para comenzar la ceremonia.

Durante los votos, Brian, el prometido de Emilia, dice algo que me hace pensar en Kai.

—No importa las sombras que tenga que enfrentar o la mismísima oscuridad, Emilia. Me haces el dragón más feliz. Nunca dudes que daría mi vida por ti.

Kai y yo intercambiamos miradas, y su sonrisa me hace sentir que mis pensamientos eran ciertos. Al final, Emilia y Brian sellan su amor con un beso que despierta aplausos en la multitud. Yo aplaudo también, con el corazón lleno de emoción. Esta es mi primera boda en este mundo mágico, y el aire está impregnado de felicidad.

Después de una hora, los recién casados abren la pista de baile con una melodía suave, y las parejas comienzan a levantarse, siguiendo su ejemplo. Kai se vuelve hacia mí, su expresión es alegre, pero a la vez se ve nervioso.

—Michell, ¿quieres bailar conmigo? —pregunta, extendiendo su mano hacia mí.

—Kai, no sé bailar. Voy a hacer el ridículo.

—Hagamos el ridículo juntos —responde, con una sonrisa que ilumina su rostro, y sin esperar, me arrastra al centro de la pista. Sus manos se posan en mi cintura, y nuestras miradas se encuentran, llenas de nerviosismo y curiosidad. Mi mano reposa suavemente cerca de su cuello. Comenzamos a movernos al ritmo de la música, y el mundo a nuestro alrededor se desvanece.

—Bailas bien, relájate —me susurra, su voz cálida se mezcla con el sonido de la música.

De repente, me hace girar y al volver a la posición original, nuestras caras están tan cerca que puedo sentir su respiración. Kai se inclina hacia mí, y mi corazón se estremece como si no debería hacer esto, pero mi mente grita que lo bese. Con un impulso, me aparto y me escapo de la pista, sintiendo la necesidad de aire fresco. ¿Qué me está pasando? ¿Realmente estoy enamorada de Kai? No puede ser. Mi cabeza parece a punto de estallar. Busco un lugar tranquilo y me siento en una roca, mirando hacia el mar, intentando aclarar mis pensamientos en medio de la confusión.

La Profecía De Dragones                           (NUEVA VERSION)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora