Capítulo 42(Nuevo)

71 7 0
                                        

Narración Kai 

No pude contenerme. Michell advirtió que la escuela sería atacada, y estábamos preparados. Cada dragón mestizo está en alerta máxima, sus ojos fijos en las sombras que parecen respirar en el aire pesado. Algunos informaron haber visto a Dion y Michell en el mundo terrenal.

¿Por qué lo llevó allí? ¿Por qué él aceptó?
Se supone que son enemigos mortales, dos fuerzas opuestas destinadas a destruirse. Y sin embargo, mi querida Michell, siempre tan ingenua, decidió darle una oportunidad.

Una oportunidad que podría destruirnos a todos.

El aire es tenso en la entrada de la escuela. Mis compañeros están inmóviles, pero sus alas están listas para alzarse en cualquier momento, sus garras afiladas.

—¡Todos ustedes quédense aquí para proteger la escuela! —ordeno, desplegando mis alas. Mi voz resuena como un rugido en la noche—. La directora estará al mando.

Miro a mis amigos

—¡Eduard, Carlos, Roci y Eva! ¡Ustedes, vengan conmigo! En cuanto salgan del portal, eliminamos a Dion. Michell es nuestra prioridad.

Asienten, con la determinación reflejada en sus miradas. Corremos hacia el bosque, el sonido de nuestras pisadas amortiguado por las hojas húmedas. Mi pecho está en llamas; mi mente es un caos de emociones encontradas. Solo puedo pensar en una cosa: matar a Dion.

No permitiré que le haga daño a Michell.

No voy a perderla

Narración Michell

No puedo reaccionar. Mis labios aún tiemblan tras el beso, y lo peor es que lo disfruté. Lo disfruté más de lo que debería.
Kai no merece esto.

—Dion, ¿Qué pasará con nosotros? —le pregunto, tomando su mano. Mi cuerpo responde de formas que no comprendo cuando estoy cerca de él.

—Tú y yo contra el mundo. No lo destruiré porque quiero verlo contigo —responde con una determinación que me sorprende, mientras el atardecer baña su rostro.

—Todos estarán en contra nuestra... además, tengo novio —murmuro, apenada.

—Si de verdad lo amaras, no habrías permitido que te besara ni que estuvieras aquí conmigo.

—Yo...

—Sé sincera contigo misma, por una vez —me interrumpe con suavidad.

Sus ojos tristes me miran mientras sus manos acarician mis mejillas con una dulzura inesperada.

—¿Qué haré?

—Michell, si te hago daño, me iré. No destruiré nada. Me dedicaré a liberar a las sombras y dejar que sus almas descansen. Me encargaré de ello.

—¡No quiero que te vayas! Esa no es la solución.

—Eres la Reina de los Dragones. No puedo quitarte eso. No soy digno de nada. He matado a muchos de los tuyos, y aun así, tú me diste algo que nunca imaginé.

—¿Qué hice?

—Me hiciste volver a sentir.

—Dion, yo...

—Michell, ¿sientes algo por mí? —pregunta con desesperación en su voz.

—No importa la respuesta, solo quiero que seas sincera conmigo.

La intensidad de su mirada me desarma. No sé lo que siento, pero es algo profundo, algo que trasciende las palabras. Con Kai, todo es seguro. Con Dion, todo arde. Hay una conexión mágica que nunca he sentido antes, algo que me transforma.

La Profecía De Dragones                           (NUEVA VERSION)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora