Estoy en el salón principal de la Escuela, rodeada de sombras por todas partes. Los mestizos luchan sin descanso. Kai y yo peleamos juntos, yo usando mi fuego para quemar a las sombras, mientras que los tentáculos de agua que controla Kai acaban con las que escapan de mis llamas. Detrás de nosotros, Eva y Roci cubren nuestras espaldas con sus poderes de aire y tierra, mientras Eduard y Carlos esquivan las flechas envenenadas que las sombras lanzan sin cesar. De pronto, una de esas flechas se dirige hacia mí; todo sucede demasiado rápido y no logro reaccionar. Entonces, veo a Eduard interponiéndose para detenerla, y la flecha lo alcanza en el estómago. La sangre brota de su boca, sus venas oscureciéndose mientras el veneno se extiende.
—¡No! —grita Roci, sosteniéndolo en sus brazos, el dolor en su rostro desgarrador.
Despierto de golpe, sudando. La visión era demasiado clara, demasiado real. Esto no ha sucedido aún, pero... ¿podría ser una proyección del futuro? ¿Eduard va a morir? Al girarme, veo que Kai aún duerme. Mi brazo, por suerte, parece mejor; la quemadura sanó rápidamente. Me levanto en silencio para no despertarlo y entro a la ducha, dejando que el agua me calme. Pero la imagen de Eduard muriendo no se borra de mi mente.
Al salir y vestirme, escojo un vestido verde esmeralda y me hago una trenza sencilla, dejando algunos mechones sueltos alrededor de mi rostro. Estoy mirándome en el espejo cuando Kai aparece detrás de mí.
—Buenos días —me dice, dándome un beso en la mejilla.
—Buenos días. ¿Cómo dormiste?
—De maravilla. ¿Por qué te levantaste tan temprano?
—Tuve una proyección —le respondo, y veo cómo se tensa de inmediato.
—¿Qué viste?
—Estábamos en la escuela. Nos atacaban, y Eduard... Eduard muere.
Kai me mira, y su expresión se suaviza al abrazarme.
—Michell, lo que viste puede suceder o no. El futuro no está escrito en piedra.
—Pero si sucede, será mi culpa —susurro, intentando contener el miedo que crece dentro de mí.
Kai me aprieta un poco más, transmitiéndome una calma que me cuesta aceptar.
—No te culpes. Lo evitaremos juntos. Tu poder de proyección está evolucionando... ya lo vimos.
—Supongo que sí.
—Bueno, me ducho y bajamos a desayunar —me dice, saliendo de la habitación. Aprovecho para ordenar un poco antes de que regrese, ya vestido con una camisa azul cielo y pantalones azul oscuro.
—Vamos —me dice, y bajamos juntos.
Desayunamos con su familia. Los padres de Kai, su hermana y su prometido están en una cabaña cercana. El ataque de sombras los ha dejado a todos preocupados; ayer fue mi primer enfrentamiento con ellas.
—Señor Johnathan, ¿cada cuánto vienen las sombras? —le pregunto, queriendo entender más sobre esta amenaza.
—Son impredecibles. No sabemos cuándo atacarán. Se alimentan del miedo, igual que el Dragón Oscuro —responde, bebiendo un sorbo de café.
—Hay que buscar su debilidad —digo, pensando en todas las vidas que podríamos salvar. Kai me observa con atención.
—No tienen. Lo único que podemos hacer es defendernos; cada sombra es única, pero todas comparten una forma física —explica Ariana.
—¿Y sabe usted dónde está Dion? —pregunto, esperando que esta información me dé alguna ventaja. Jonnathan me observa con curiosidad.
—No lo sé. Hay rumores de que habita en el bosque del norte. Nadie que entra allí vuelve a salir.
La idea se forma en mi mente con fuerza. Si logro encontrar a Dion y detenerlo, puedo prevenir más ataques... y evitar que Eduard muera. Después del desayuno, acompañamos a la familia de Kai a la playa. Llevo un traje de baño color vino tinto, mientras que Kai luce unos pantalones verdes que resaltan sus ojos. Es lindo, y me reconforta saber que él siente lo mismo por mí.
Kai se va a nadar, y yo me recuesto sobre una manta para tomar el sol. Pero la imagen de Eduard no se borra de mi mente. Cierro los ojos, intentando apartar esos pensamientos, cuando siento algo caer sobre mi cara. Al abrir los ojos, veo al primo pequeño de Kai, un niño de unos seis años, con ojos azules y cabello rubio, sonriendo con picardía.
—Eres la novia de mi primo, ¿verdad?
—Algo así —le contesto, sonriendo también.
—¿Quieres ver a mis delfines?
El niño usa su habilidad de controlar el agua para crear pequeños delfines que nadan en el aire. Su inocencia me enternece, pero no puedo evitar sentir una sensación de urgencia.
Entonces, unos brazos rodean mi cintura. Me giro y veo a Kai, empapado.
—¿En qué piensas? —me pregunta, su mirada fija en la mía.
—En nada, tranquilo —intento esquivar el tema, pero él me conoce demasiado bien.
—Conozco esa cara. Algo te preocupa.
Lo miro, decidida. —Kai, voy a ir al bosque del norte para ver qué está planeando Dion. Así podré evitar la muerte de Eduard y de muchos otros.
—No puedes, no estás lista aún. Michell, sé que quieres acabar con esto, pero enfrentarse a Dion requiere estrategia, no impulsividad.
—¿Piensas que no puedo derrotarlo? —pregunto, dolida.
—No es eso, pero él tiene mucho poder.
—¿Y yo no? —replico, la frustración brotando de mis palabras.
Kai suspira, visiblemente afectado. Entonces, lo miro con seriedad y le digo
—Kai, compórtate como mi protector, no como mi novio. ¿Qué me dirías?
Él parece dolido, pero responde, con honestidad.
—Te diría que siguieras tus instintos... solo que esperes un poco.
—Entonces, ¿Qué hago? ¿Espero otro ataque?
—No es eso. Michell, aún no has terminado tu entrenamiento, y tampoco dominas tus poderes de dragón al cien por ciento. Estarías en desventaja.
—Bien —cedo, aunque la decisión pesa en mi interior—. Pero antes de fin de año, voy a ir al mundo terrenal. Necesito ver a mi familia...
Kai solo asiente, sabiendo que algunas batallas son inevitables.
N.A:
Hola a todos,
Espero que estén bien.
Dos cosas:
1. Empecé a estudiar, así que publicaré un capítulo cada mes o dos veces, dependiendo de mi tiempo.
2. Agradecer de corazón por sus votos. He abierto Instagram para que los que quieran me puedan seguir; el link está en mi biografía.
Sin nada más,
Que disfruten,
Att: Bel
ESTÁS LEYENDO
La Profecía De Dragones (NUEVA VERSION)
FantasiNueva Versión publicada el 12/12/2024 Sinopsis: Michell Anderson ha vivido una vida tranquila y protegida con su madre adoptiva, pero siempre ha sentido que hay algo más en su interior. Cuando descubre que tiene poderes de dragón y está destinada...
