† ᴄᴀᴘɪᴛᴜʟᴏ siєτє ♡

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— Dios mío, yo quisiera tener la suerte de Park YajaTzael.

DaeGin soltó una risita por lo quejidos que YajaTzael estaba soltando desparramado en la camilla mientras decía que el testamento estaba en su caja fuerte y que solo JiMin y Zael estaban en él, que el hospital debía quedar en nombre de JiMin y que le dieran veneno a él para que se fueran juntos.

Ella solo estaba riendo bajito por las puntadas que tenía en el estómago, pero la verdad es que el dolor físico no importaba cuando sabía que ese hombre al que siempre vio como su hermano menor estaba bien.

Luego de llevarlo al hospital, le hicieron los exámenes necesarios en la cabeza para ver si no tenía algún trauma o coágulo de sangre, pero el soltar toda esa sangre hizo que el daño no fuera tan grave, así que ella le estaba curando la herida bajo la cabeza una vez le había dado un par de analgésicos para el dolor.

— A ti ni la muerte te quiere.

— Te equivocas, yo soy la muerte.

El hecho de que la herida estaba siendo cosida sin anestesia no era el problema, el problema era que él moría por encontrar a ZuHi y dejarla peor de lo que la había dejado la otra vez.

Esa maldita se las iba a pagar todas, pues el que se metía con Park YajaTzael era escrito en su lista negra, pero si él pensaba que estaba deseándole la peor de las muertes a Choi ZuHi, ni siquiera le ganaba a Park JiMin.

— ¡No te estoy pidiendo permiso para pasar, fíjate!

— La doctora lo está atendiendo y...

— ¡Quítate!

Él, muy a duras penas medio volteó la cabeza hacia la izquierda para ver cómo un histérico JiMin entraba en contra de las enfermeras que quisieron impedir que llegara.

— Tú no te preocupes, yo estoy bien...

— ¡¿Cómo me pides eso?! ¡Estoy en media práctica y me llaman para decirme que mi papá tuvo un accidente! — Gritó el menor — ¡Que no despertaba y que recibió un golpe en la cabeza! ¡¿Sabes lo que se me vino a la mente?!

— Uh...

— ¡Un Trauma Craneoencefálico Severo, coágulos de sangre, coma, estado vegetal, muerte!

— ¡YajaTzaelly!

El mayor hizo una mueca en cuanto DaeGin empezó a ponerle unas vendas en la herida para protegerla mientras Zael entraba y se sentaba a su lado para ver si estaba bien, cosa que JiMin debió hacer, pero estaba más concentrado en soltar todo lo que estaba sintiendo respecto a su culpa.

Vaya diferencia.

— JimDae viene en camino y-y está un poco asustado... muy asustado — Murmuró Zael — DaeGinie, ¿él está bien? ¿Tiene algo malo? JiMinie, cálmate, bebé.

— Estoy calmado, ¡estoy calmado!

— Bueno, no metiendo los problemas en la cabeza que ha tenido siempre, él está bien — Respondió DaeGin — La verdad es que YajaTzael tuvo mucha suerte, es que ni la muerte lo quiere.

— Cállate, estúpida — Refunfuñó YajaTzael — Enano, ven aquí.

Entre lágrimas por el miedo que había sentido, JiMin caminó hacia él, se sentó a su lado y se acurrucó en su pecho en busca de alejar ese susto, esos malos pensamientos que le había dicho que él estaría mal, por eso él decidió abrazarlo, envolverlo entre sus fuertes brazos para hacerle saber que no tenía planeado dejarlo solo.

— Pensé que te perdería — Susurró — Yo no sé qué haría sin ti, papá.

DaeGin, una vez terminó de hacer su trabajo, decidió salir del consultorio para darle un tiempo a solas mientras Zael le acariciaba el cabello con una suave sonrisa.

— Debes prometerme que siempre estaremos juntos, que-que nunca me vas a dejar — Sollozó — Prométeme que siempre vamos a estar juntos, siempre.

YajaTzael volteó a ver a Zael en silencio, ya que los dos eran padres y se entendía lo que un hijo sentía cuando algo malo pasaba con ellos, así que le dejó un beso en la cabeza en busca de ser sincero.

— No puedo prometerte que estaré por el resto de tu vida, pero sí puedo prometerte que estaré por el resto de la mía.

JiMin sollozó, asintió bastante temeroso, pero se dejó llevar por la calidez que le estaba brindando al abrazarlo.

— Esa maldita perra, juro que me las va a pagar — Espetó — Meterse contigo es meterse conmigo.

— JimDae ya está al tanto de eso, viene también para tomarles la declaración — Zael comentó — Y también porque está muy preocupado por ti. Viene con su tío.

— Debemos llamar a DaeGin, entonces...

— Ah, le tengo que enviar un mensaje a Yoonie.

— ¿Para qué o qué?

— Me dijo que le avisara si debía ponerse la ropa de luto o no.

— Ese maldito.

JiMin soltó una risita, después se puso de pie para limpiarse las lágrimas y así poder dejar un beso sobre los labios de YajaTzael.

— Zaelly-hyung, vamos a buscar algo que darle de comer a mi papá — Pidió — Yo necesito un café con urgencia.

— Uh, sí, sí.

Ya bastante tranquilo por saber que su novio estaba bien, Zael le dejó un beso en la mejilla para después ponerse de pie y poder irse juntos.

— Ya regresamos, nos llamas si necesitas algo.

— Estoy bien. Ustedes caminen con la mirada en frente, sin desviarla a nadie — YajaTzael exigió — ¡Los estoy vigilando! ¡Gatito, tú ya tienes dueño! ¡Enano, tú no tienes la altura suficiente!

" Estúpido, no grites "

Luego de reprenderse por haber gritado cuando no debía hacerlo por las pulsaciones en la cabeza, buscó acomodarse mejor sobre la camilla mientras la puerta era abierta, pero esta vez por YoonGi.

—  ¿Y tú qué, animal? Te falta mucho para ir a mi velorio — Refunfuñó — Primero te mueres tú y yo seguiré vivo.

De pésimo humor y sin saber el porqué específicamente, se cruzó de brazos antes de que YoonGi se acercara para sentarse a un lado y poder abrazarlo.

— No, hombre, yo estoy bien — Aseguró — Yerba mala nunca muere.

Negando porque YoonGi parecía no poder dejar de abrazarlo y que parecía estar llorando, tuvo que abrazarlo hasta ejercer fuerza de más solo por joder.

— Solo fue un golpe en la cabeza y ya, nada del otro mundo.

El menor se alejó un poco de él, lo suficiente como para poder verlo y decirle algo con las manos, algo cursi, pero que igual ya sabía.

Eres mi mejor amigo y te amo, lo sabes, ¿cierto?

Qué cursi todo.

Él asintió un par de veces, pero leve debido a que le dolía mucho la cabeza por el golpe que la maldita de ZuHi le dio.

— Yo estoy bien, no pasó a gravedad. La muerte me teme, ¿entiendes? Yerba mala nunca muere — Bromeó — Así que sécate esas lágrimas y deja de llorar antes de que te golpee.

YoonGi sonrió sin llegar a mostrar sus dientes, se limpió las lágrimas y buscó secarse la cara para no verse tan estúpido y él no se pudiera reír, pero eso ya estaba pasando.

Solo no sé qué haría sin ti.

— YoonGi, yo en algún momento voy a irme, ya no estaré y tú tendrás que cuidar a JiMin porque me hiciste una promesa — Murmuró — De igual forma, si dejo de estar aquí, tal vez en otras vidas seamos amigos o enemigos... o ambos.

Amienemigos.

—  Justo eso.

Así era.









†*:.。. sᴀᴅɪᴄᴏ y cσqυєτσ .。.:*♡ YoonMin (ʟɪʙʀᴏ cυατrσ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora