— Chaparro...
— ¿Te acuerdas cuando fuimos a Miami? Ese día fue el mejor día de mi vida, ¿sabes?
JiMin tomó las manos de YajaTzael y se le puso en frente para verlo entre millones de lágrimas, entre un nudo en la garganta que le paralizaba la mandíbula, entre un temblor en su mentón. Se fijó únicamente en el hombre que siempre ha dado todo por él, el único que ha dado el corazón, la estabilidad y al amor más puro que ya no existía en ese mundo.
— ¿Te acuerdas cuando te pedí que fueramos a París? ¿Te acuerdas?
YajaTzael asintió tras bajar la mirada, igual que él, en medio de miles de lágrimas que destrozaban su corazón en millones de pedacitos. Estaba buscando encontrar la forma de decirle muchas cosas, pero tenía un nudo tan fuerte en la garganta que no lo dejaba soltar ni una palabra sin llorar más y era algo que le perforaba el alma.
El día había llegado, el día en donde JiMin se iría a un lugar desconocido, sin él. En donde no podrían comunicarse, ni verse, ni amarse, ese maldito día había llegado y llegó más duro de lo que pensaron. Estaba intentando creer que todo eso era parte de un mal sueño, en el que despertaría y sabría que su hijo jamás se iría, pero era lamentable que esa fuera la triste realidad.
— Ese día me imaginaba tú y yo en París, con la foto del recuerdo en Miami.
JiMin se metió entre sus brazos, se aferró a él y se apoyó en su pecho como siempre lo había hecho y como jamás dejaría de hacerlo. Buscó aferrarse para que nadie pudiera alejarlo de él, porque no quería irse sin él, no quería irse sin saber por cuánto tiempo, sin saber a dónde. Necesitaba quedarse con él para siempre, para que nadie le hiciera daño, para que nada lo lastimara.
— Yo no me quiero ir, papá. No me dejes ir, no dejes que ellos me lleven.
Qué irónico era todo. Mientras ellos se encontraban llorando en medio de corazones rotos, los otros se estaba despidiendo con total tranquilidad, como si solo ellos fueran extraños que se amaban demasiado. Zael estaba con SooRa, los dos despidiéndose entre abrazos de YoonGi mientras TaeHyung se despedía entre sonrisas de JimDae y GiYoon.
Había varias camionetas policiales a los alrededores, muchos policías armados y costudiando el panaroma porque se encontraban a las afueras de Seúl. El día estaba nublado, el viento fuerte y nada ayudaba a que ellos se sintieran mejor, porque parecía que hasta el cielo quería llorar con ellos.
— JiMin...
— Tú lo prometiste, papá. Me dijiste que nadie nunca nos iba a poder separar, pero estás dejando que ellos me lleven lejos de ti — Sollozó el menor — Tú eres mi morfina, mi nicotina. Eres la droga que jamás podré dejar así me haga daño... no me dejes, papá, por favor.
YajaTzael levantó la vista hacia el cielo, buscó tragarse las lágrimas porque no estaba funcionando el que los dos estuvieran igual. Cuando entonces pudo retener las lágrimas a tal punto en el que sus ojos ardían, bajó la vista y acunó su bonita carita para dejar un beso sobre su frente.
— Chaparrito bonito... si algún día te vas de casa, yo te llevo a la NASA. Pido un cohete y voy directo por ti — Susurró — Y si no estoy y algo te pasa, recuerda que todo en la vida cambia. Y no importa lo que pase, te prometo no faltarte.
— Me siento grande por ti y aunque lo intentara no podría sin ti. Toda mi felicidad es gracias a ti.
— Y si yo me muero volvería por ti... por ti.
Tal vez las cosas debían ser así, hacerse así, pero que fueran de esa forma no significaba que dejaría de doler, después de todo, era una separación de dos personas que han pasado toda una vida juntos, pegados como ácaros, como garrapatas, como un autor y sus bonitos lectores, justo así.
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†*:.。. sᴀᴅɪᴄᴏ y cσqυєτσ .。.:*♡ YoonMin (ʟɪʙʀᴏ cυατrσ)
Fanfictionᴄᴜᴀʀᴛᴀ ᴛᴇᴍᴘᴏʀᴀᴅᴀ ᴅᴇ ∂υℓcє cσqυєτσ. ᴛᴏᴅᴏ ᴘᴀʀᴇᴄíᴀ ɢɪʀᴀʀ ᴇɴ ᴇʟ ᴍɪsᴍᴏ ᴇɴᴛᴏʀɴᴏ ʜᴀsᴛᴀ ᴅᴇᴊᴀʀ ʀᴀsᴛʀᴏ. ᴀʟ ᴘᴀʀᴇᴄᴇʀ, ᴜɴᴀ ᴠᴇᴢ ᴇʟɪᴍɪɴᴀᴅᴏ sᴀɴɢʏᴇᴏɴ, ᴊɪᴍɪɴ ᴘᴜᴇᴅᴇ sᴇɢᴜɪʀ ᴄᴏɴ sᴜ ᴠɪᴅᴀ, ᴘᴇʀᴏ ᴀʜᴏʀᴀ ᴇs ʏᴏᴏɴɢɪ ǫᴜɪᴇɴ ᴛɪᴇɴᴇ ǫᴜᴇ ʟɪᴅɪᴀʀ ᴄᴏɴ ᴅᴏs ᴘsɪᴄóᴘᴀᴛᴀs ᴏʙsᴇsɪᴏɴᴀᴅᴏs ǫᴜᴇ ᴇsᴛ...