Estaba en su cuarto, en posición de guardia de combate, golpeandole al aire a la vez que emitía sonidos por la respiración agitada. Estaba practicando todo lo que aprendió de boxeo, y como su cuarto era bastante amplio, pudo realizar movimientos de Taekwondo, patadas y giros. El sonido de la puerta hizo que se detuviera acercándose a ver quien era, se encontró con un hombre alto de cuerpo bien tonificado, tez trigueña y cabello oscuro, tenía unos tatuajes en los brazos y una cadena de plata.
—El Jefe llama a una reunión genelar— Avisa en un tono serio emprendiendo marcha, siendo seguido por Adison.
Era un salón grande con una mesa de madera de roble y paredes de color crema, era lo bastante rústico para ser un lugar de reuniones, había hombres con semblantes serios, y ropas oscuras, algunos con camisas de manga corta y otros con sudaderas ajustadas, se veían lo bastante varoniles y sexys.
—Los eh convocado a ésta reunión con el fin de crear un plan para mandar a Adison a Strada y se inflitre con éxito— Comienza el Manda más.
—Simón me ayudó, a crear, un currículum y tarjeta de identificación falsa —Espere...— Interrumpe un hombre —¿Para que la mandaremos a Strada?— Pregunta en un tono serio y curioso, no era común que su Jefe envíe a una mujer a una operación tan peligrosa como esa.
—Quiero matar a Mancinelli— Confiesa Adison con una mirada fría y seriedad impresionante.
—No quiero que piensen que es un plan infantil, solo quiero acabar con Maurizio y su maldita mafia— Dice con una mirada de odio y su voz temblorosa, se veía como una chispa, una pequeña chispa a punto de causar un gran incendio.
—No podrás hacerlo sola, según yo calculo, planeas destruir sus planes actuales, hacerte pasar por uno más de sus asesinos y brindarnos información para así, ayudarte igual— Acertó Robert, el chico que le aviso sobre la reciente reunión.
—Es eso— Afirma Adison sentándose en una silla y bebiendo agua de un vaso que estaba depositado en la mesa frente a ella.
—Ya está todo listo— Anuncia Alfredo poniendo un maletin en la mesa para poder abrirla, sacando de ella cajitas pequeñas de color negro.
—Esto es un micrófono, y esto es un auricular— Muestra sacando de una de las cajitas un diminuto micrófono del tamaño de un botón, y un auricular del color de piel de Adison.
—Este auricular lo diseñe yo desde el momento que viniste aquí con algo de ayuda de Panda—Así es— Interrumpe el Manda más —Cuando te acepté, le dije a Alfredo que creara un auricular del color de tu piel para que se vea lo más discreto, y un micrófono pequeño para que podamos oír todo lo que digas tu y cualquiera que estuviera junto a ti.
—Este micrófono y auricular lo puedes encender y apagar cuando sea necesario, te lo pones en el oído de manera práctica, es muy cómodo, no notarás que lo tienes puesto, y casi ni se ve— Explica colocándole el artefacto con cuidado y sacando del maletin una laptop donde tenía instalado el programa que controlaba los micrófonos, auriculares y cámaras.
—Con esto lo controlo, puedo subir y bajar el volumen y mejorar la calidad de sonido y audio, e imagen— Agrega, sacando de su maletín unas pequeñas cámaras del mismo tamaño del micrófono.
—Estas pequeñas cámaras las pondrás en un lugar estratégico en la oficina de Mancinelli, en la sala de reuniones y en el pasillo donde estará tu habitación— Interrumpe el Manda más señalando los objetos —colocar el micrófono es muy fácil— Explica Alfredo poniendo el pequeño botón en su prenda.
—Sería más fácil que el micrófono sea un botón, pero a la vez seria arriesgado, en un momento podrías quitarte el saco y en cualquier instante ocurriría algo importante— Termina diciendo guardando los objetos de vuelta en el maletín.
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𝐒𝐓𝐑𝐀𝐃𝐀
AçãoJordan Miller, no creía que la vida era un infierno, pero todo comenzó cuando aquella noche cometió el maldito error de aceptar aquel llamativo pero nebuloso trabajo. Adison Collins no descansará hasta destruir a Maurizio Mancinelli. Contenido +18...
