Jordan Miller, no creía que la vida era un infierno, pero todo comenzó cuando aquella noche cometió el maldito error de aceptar aquel llamativo pero nebuloso trabajo.
Adison Collins no descansará hasta destruir a Maurizio Mancinelli.
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Era un nuevo día, no como tantos, este era peor, el ambiente estaba tenso, no tenían el Ixte, ni idea de donde podría estar, sin embargo, la noche anterior no descartaron la posibilidad de que otras mafias lo tengan, entonces pensaron en la primera opción, Los Sureños.
Después de haber aniquilado a Cher y más de la mitad de sus hombres, planearon ir hacia los Sureños, si bien sabían que era la única mafia más poderosa después de los italianos, estaba la posibilidad de que pequeñas organizaciones mafiosas estén involucradas, pero como su nombre lo decía todo (pequeñas organizaciones) no podrían saber o rrobar algo tan grande como lo era esa droga.
Actuarían rápido, así eran ellos, el siguiente paso era emboscar a los Sureños, y debía salir perfecto, como todo estaba saliendo, el Ixte era el antídoto de la droga, de características distintas, este era grisáceo y brillante, y no había bastantes cantidades como la droga en sí.
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—"Debo hallar la manera de hacer que ese tal Jordan me ayude con la operación"— Pensó Adison —¿En qué piensas? ¿Aún sigues con la idea de persuadir a ese chico?— Preguntó Manda Más —Es buena idea, y lo sabes, ese chico tiene miedo, si logro convencerlo tendría miedo igual pero, querrá intentarlo, todo para recuperar su antigua vida— Dijo muy segura.
No hubo palabra alguna, Los Sureños ese día, estaban muy ocupados, la base era enorme y aún así debían esconder el Ixte muy bien, por que debían pensar en que los italianos ya sabían o pensarían que el antídoto fue robado por ellos, debían prepararse, no bajar la guardia, para lidiar contra cualquier ataque.
—Debes regresar a Strada, si notan tu ausencia seria más que obvio— Sugirió Simón lo cual Adison terminó por obedecer.
Al llegar a la mansión entró a su cuarto a ducharse y sin perder tiempo fue a ver a Jordan al terminar de vestirse, tocó la puerta y fue correspondida, desafortunadamente no estaba solo, Brook también lo acompañaba, regañandose internamente por haber olvidado ese detalle.
—¿Se te ofrece algo?— Pregunta Brook asomándose a la puerta —Si...quiero hablar contigo— Tuvo que mentir, extrañado, Brook salió de la habitación acompañando a Adison por los escalones —¿Qué quieres decirme?— Adison quedó callada unos minutos —Sabes yo... agradezco que me hayan aceptado pero, no sé, siento que no estoy siendo de ayuda, y...— Miró hacia arriba algo nerviosa antes de continuar —Me siento algo frustrada y estancada— Trató de sonar convincente.
—Te entiendo— Respondió Brook haciendo que Adison lo vea con atención, poco a poco iba improvisando de manera exitosa —También me sentía así, no puedo y no me nace mucho hablar de mis sentimientos y menos porque no te conozco, pero déjame decirte que todo tiene su tiempo— Adison no sabia que es lo que hacía hablando con Brook sobre esos temas, pero estaba segura se que llegaría a algo.
—Sabes tu y Jordan son nuevos, y como el no está adaptándose, le serviría de mucho hablar con alguien— Los ojos de Adison se iluminaron —Si bien sabemos que eres como nosotros, aún así eres nueva en esa organización asique mucho no sabes de como nos manejamos, podrías hablar con él calmadamente, porque eres, mujer y.. las mujeres saben hablar de esas cosas de emociones y que sé yo— Dicho eso hizo reír a Adison —Tienes razón, creo que lo haré, me hará sentir mucho mejor y menos sola quizá. Se quedaron en un silencio no tan incómodo —Gracias igual!— Dijo Adison regresando a su cuarto sin esperar respuesta de Brook.
Bien, convenció a Brook, a lo mejor no sospecha de ella, y era cierto, ella como mujer seguro debe estar atrayendo la atención de varios hombres de Strada, ¿cómo sospecharían de ella?. Esperó a que Brook saliera de su cuarto compartido para entrar a hablar con Jordan.
Tocó la puerta y ahí estaba, Jordan con el cabello mojado y envuelto en un albornoz, no entendió por qué su rostro empezaba a calentarse, y de pronto pensó ¿cuándo fue la última vez que, vio el abdomen descubierto de un hombre?, Por Dios Adison, como puedes pensar en eso, perdiste a tu amado, como puedes pensar en algo así siendo que tienes una venganza en proceso.
—Necesito hablarte— Dijo sin rodeos, extrañado Jordan dejó pasar a la blanquecina, cerrando la puerta con cuidado ¿era un asunto importante? Jiachely la reclusa nueva, ¿de que quería hablar, con Jordan el novato?
—Si, dime— Adison tomó asiento en la silla del escritorio del cuarto —Si te lo digo, ¿prometes guardarlo en secreto?— Preguntó seriamente, Jordan no sabia si quería escucharla pero, era la primera persona que se le acercaba para no mandarle a hacer algo que no quería —Esta bien— Respondió algo dudoso, sentándose en su cama —Sabes yo, no soy quien crees que soy— Comenzó diciéndo.
Eso se le hizo más confuso al chico frente a ella —¿Y cómo sabes lo que pienso de ti?— Preguntó sentándose en su cama —Por qué estoy aquí, crees que soy una asesina, una mafiosa, pero no es así— Jordan abrió los ojos y pensó, no supo que responder, apenas y terminaba de procesar todo lo que pasó desde que entró a esa mafia —Mira, yo no trabajo para Strada— Continúo hablando Adison antes de que Jordan preguntase algo o hablase —Me infiltre, estoy por parte de los Sureños aquí —¿La mafia mexicana? —Así es.
La tranquilidad con que tomaba todo Jordan era increíble, o solo era el shock que tenía de tantas cosas que pasó estos últimas semanas —Strada, está planeando algo terrible, yo solo vine a evitarlo, y claro que, busco venganza — ¿Algo terrible? ¿Venganza?.
Jordan no sabía que pensar en ese momento, definitivamente no sabía.
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Disculpen mis errores ortográficos, voyeditando cada errorcuando pueda, espero que disfruten de los caps ^^