Jordan Miller, no creía que la vida era un infierno, pero todo comenzó cuando aquella noche cometió el maldito error de aceptar aquel llamativo pero nebuloso trabajo.
Adison Collins no descansará hasta destruir a Maurizio Mancinelli.
Contenido +18...
Ya era tarde, lo bastante para ir a escondidas junto a un prisionero de Strada, el científico Lee, ya todos estaban dormidos, Adison salió de su habitación, evitando hacer el más mínimo ruido, no había nadie en los pasillos, solo luces tenues por focos prendidos a lo lejos y la luz de la luna entrando por las pocas ventanas de aquél estrecho pasillo.
Abrió la puerta, para su suerte no tenía cerrojo, "por fortuna el guardia en turno fue al baño o a comer algo" Pensó Adison, entró silenciosamente y se agachó a una distancia prudente observando al científico, quien despertaba de a poco por la luz repentina que le molestaba en la vista, y después de unos minutos pudo ver con claridad, esa misma chica que vio en la tarde en una serie de interrogaciones.
—¿Que es lo que quieres ahora?— Preguntó el científico con fastidio —Quiero que me diga, en donde queda exactamente esa casa de verano y el laboratorio— Responde mirándolo fijamente.
—Ya dije, no diré nada más— —Tiene que colaborar conmigo, esto es algo importante— Exigió Adison, ya empezaba a perder la paciencia —¿Por qué tendría que ayudarte?— Preguntó mirándola buscando la verdad en sus ojos —Por que, no robaré el antídoto para Strada, ahora dígame ya, ¿dónde está el antídoto?.
El científico no sabía si confiar en Adison, pero tampoco quería que su experimento esté en manos de esos italianos, por un momento sintió que debía brindarle aquella información a esa chica, más que a esos odiosos mafiosos. —Mi casa de verano queda en Santa Rosa, Villa Annadel— Responde el científico con firmeza, mirando fijamente a Adison, ya le importaba poco si decírselo o no, sus ojos empezaban a cristalizarse. —No puedes dejar que caiga en manos enemigas— Dice el científico casi como una súplica.
Adison solo asintió con la cabeza extrañandose por el comportamiento del científico "¿qué tan peligroso era esa droga?" Con ese último pensamiento, salió de la habitación rápidamente, no debía perder más tiempo.
~
—Santa Rosa Villa Annadel, si mandamos a los muchachos ahora llegarían en media hora‐ Dice Simón mirando a su jefe
—Hay que hacerlo— Decide el Manda más
Salieron lo antes posible para llegar rápido al lugar indicado, —En cuantas horas llegaremos— Pregunta Camilo, uno de los expertos manejando armas —En 30 minutos si se dan prisa— Responde Panda revisando la trayectoria desde su laptop —Bien, Adie llegaremos en pocos minutos, tu quédate en la Mansión y no dejes que sospechen de ti
—¡Claro, no te preocupes!— Responde Adison yendo a su habitación —¡Maldición!— Exclama la pelinegra escondiéndose —Chicos, parece que no son los únicos que van a la casa
—¿Qué? ¡No puede ser! ¿quienes son?— Pregunta Simón —No lo sé, no los conozco, pero deben tener cuidado son 6 hombres con traje y armados, deben llegar lo antes posible— Avisa Adison subiendo las escaleras para llegar a su cuarto.
—Panda ¿no hay un atajo?— Pregunta Chris, uno de los mejores asesinos de la mafia Sureña —Dejame ver, no, a menos que crucen por el bosque, lo cual no recomiendo —Dejenmelo a mi— Interrumpe Roy, experto en vehículos, sabía todo sobre autos y mapas —Oh mierda miren, los veo, van a toda velocidad— Afirma preocupado pensando que eran los únicos yendo hacia la mansión
—Sin preguntas, solo disparen— Ordenó Simón, sacando medio cuerpo por la ventana y disparando hacia los neumáticos de la camioneta contraria haciendo que pierda el equilibrio.
—Con eso los perderemos un rato.
Minutos después llegaron a la casa de verano, todos entraron con sus armas en manos listos por cualquier ataque, Simón entrando por la puerta principal, Chris entrando por la parte de atrás, recorriendo toda la casa esperaban encontrar esas sustancias
—¿Adison no dijo en donde se encontraba ese laboratorio?— Preguntó Simón —La casa no es tan grande, lograremos encontrarlo Tras 10 minutos de búsqueda hallaron el laboratorio justo de bajo del despacho del científico
—Vamos, entremos y saquemos todo tipo de sustancias que encuentren, no podemos dejar nada, quizá obliguen al científico crear otra droga y antídoto —O quizá lo maten, Mancinelli no tiene piedad, además tiene científicos altamente calificados bajo su mando— Aseguro Richard, Asesino experto quien había ido a su encuentro justo antes de llegar a la casa de verano
—¡Hay que irnos!— Exclama Camilo —Los enemigos podrían llegar en cualquier momento —¡Andando!— Ordena Simón. Subiendo todos al auto, regresaron junto a su mafia partiendo hacia otro camino para no toparse con los italianos.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
—¡¿Esto debe ser una maldita coincidencia?!— Se pregunta Mancinelli más para si mismo —Nosotros quienes teníamos al Científico Lee bajo nuestra mafia no logramos sacarle tal información, nuestros hombres siguieron a la mafia sureña gracias al vigilante en Chicago Señor— Afirma Brook —A lo mejor hay un espía infiltrado entre nosotros— Y con ese último comentario Mancinelli abrió los ojos teniendo alguien en mente