Capítulo 9

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Tom's Pov

Llegué al Astra a las 7 en punto. No tenía ganas de hacer nada, me sentía abrumado por todo. Bill, nuestra pelea, las ventas de hoy y para joderla aún más, el jefe quería hablar conmigo después de acabar mi turno.

- ¿Tom? ¿Qué te ha pasado? - Me preguntó Sarah cuando me vió entrar a la oficina.

- Hola - No quise dar explicaciones, no tenía ganas de hablar.

- Sabes que puedes hablar conmigo, ¿No? No quiero que se repita lo de la últim...

- Lo sé, Sarah, lo sé... gracias - Me limité a decir y me formé.

Ya estábamos todos en la oficina. Sarah, Bastián, Erkan, Adela y yo, haciendo una fila. Esta era la forma en que nos repartían la mercancía. Parecíamos alumnos de una puta escuela.

Como siempre nos dieron 15 bolsas a cada uno. Teníamos desde Marihuana, Éxtasis, LSD hasta cosas más jodidas como Coca, Crack y Alucinógenos.

Cada uno recibió lo acordado sin quejarse y bajamos al pub. Anímicamente me sentía en el suelo, pero por lo menos no tenía dolor. Había tomado una dosis más alta de los medicamentos que me había comprado Bill.

Desde ayer casi no siento dolor, sin embargo, no sabía cómo reaccionaría mi cuerpo a tanto movimiento después de estos días descansando.

Estaba algo adormilado y cansado, después de la pelea con Bill no pegué ojo, solo pensé en él. Tenía demasiadas ganas de abrazarle y sentirle cerca... pero ahora solo debía enfocarme en terminar mi trabajo lo antes posible.

Esta vez no me senté en la barra como siempre, hoy me tiré en el sofá del pub para estar más cómodo y sentado a mis anchas.

Ya había pasado casi una hora desde el comienzo de mi turno cuando mi celular vibró en mi pantalón. No tenía ni puta idea de quién podía ser. La única persona que me enviaba mensajes de vez en cuando era Sarah, pero claramente ella no había sido. La tenía a un par de asientos de distancia y se veía bastante ocupada.

La muy guarra se le insinuaba a los clientes para vender todo más rápido. La verdad es que si yo fuera una mujer tan sexy como ella haría lo mismo. A veces se tardaba solo 2 horas en vender todo. Solo por tener un culo bonito me superaba en ventas.

Abrí mi celular un poco nervioso. Al ver el nombre en el remitente del mensaje todo se detuvo. Bill T <3. No me había dado cuenta de cómo Bill había grabado su nombre en mi celular. No me molestó en lo absoluto.

<Hola, Tom. Perdona lo de esta tarde, creo que exageré. Ya eres un adulto y sabes lo que haces>

Bill me escribió un mensaje para disculparse cuando el gilipollas mentiroso soy yo. No lo merecía en absoluto, me sentía la mismísima mierda.

Intercambiamos un par de mensajes más, le dije que le extrañaba. La tarde sin él se sintió demasiado vacía. Puedo decir que hasta me sentí algo perdido sin él...

Después de los mensajes me empece a sentir un poco inquieto, estaba sintiendo todo esto de manera muy intensa, como la última vez. Como cuando todo se fue a la mierda y eso me preocupaba bastante.

Quedamos de vernos a las 11 afuera del pub, él vendría a por mi al terminar mi turno. Le invitaría a dormir en casa, solo quería pasar todo el tiempo posible con él. No quería perder ni un solo segundo con él.

Después de la charla por mensajes con Bill mi humor mejoró, me sentía más feliz. Ese cambió se notó demasiado. Aproveché este subidón de dopamina para lucirme con mis habilidades de manipulación y logré vender todo antes de acabar mi turno.

For your loveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora