Capítulo 19

416 45 63
                                        

Sarah's Pov

- Hola chicas, ¿cómo están? - Saludé a las chicas de la casa.

A pesar de la situación tan delicada y comprometedora parecía que ellas estaban a gusto aquí y hasta disfrutando la vida. Tenían una casa bonita, muy grande, con comodidades y lujos que antes ni se imaginaban. Tenían seguridad y una buena paga, no se preocupaban más que por atender bien a los clientes, verse lindas y hacer todo lo que Tom o yo les pedíamos.

- Venga Sarah, déjanos ir a ver a Tom al pub - Reí ante la petición. Todas morían por él.

- Pero qué tonterías dicen, saben que Tom tiene una relación.

- ¿Verdad que está pillado de un tío? - Preguntó otra a modo de cotilleo.

- Eso no es de tu incumbencia, Regina. Si Tom las escucha se lían una buena.

Tom era bastante serio y hermético con ellas, apenas y las saludaba cuando llegaban al pub, nunca había entablado una conversación con ninguna de ellas. No sabía bien por qué, pero así era mejor. Él no alimentaba su obsesión y se lo agradecía. 

- Nos vamos al pub en 20 minutos, ni un minuto tarde, ¿entendido? - Todas asintieron con la cabeza al mismo tiempo.

Jost nos había enviado a dieciséis chicas, DIECISÉIS. A veces me parecía que eran demasiadas, pero cada vez acudían más clientes, por lo tanto, debíamos tener variedad de chicas para ellos.

Había 9 chicas latinas, muy monas. De pelo oscuro hasta el culo. Piernas musculosas y bien definidas, algo bajitas, pero muy hermosas, sin dudarlo. 

Teníamos 2 chicas de diferentes partes de España, también monísimas. El resto se dividía en 2 rusas rubias muy altas y con ojos celestes. 2 inglesas verdaderamente preciosas. 

La única chica Austriaca ya no estaba con nosotros, por desgracia. Pensar en ella aún me afectaba bastante, le había cogido mucho cariño, igual que a las demás.

La verdad es que todas se llevaban muy bien, el ambiente en la casa era bueno, casi no daban problema de nada, y entre ellas se querían casi como hermanas. Me imaginaba que estar en una situación así no era nada fácil, pero se las apañaban. Todas decían lo mismo, "lo hago para ayudar a mis padres, a mis hermanos y hermanas. Lo hago para tener una mejor vida. Este trabajo me permite darle una mejor educación a mi hijo". Eso me tocaba la moral.

Llegamos al pub y las chicas ya sabían qué hacer, así que me decidí a ir a buscar a Tom.

- Hola, Tom. Las chicas ya están abajo - Dije mientras caminaba por su oficina.

- Vale, ¿y qué quieres que haga? - Respondió el muy gilipollas.

- Que te follen, idiota - Salí dando un portazo.

Desde que Bill había vuelto a la universidad Tom andaba de un humor de perros y nadie le soportaba cuando se ponía así.

Caminé hasta las salas vip para vigilar a las chicas. Ya casi todas estaban acompañadas por algún funcionario del país o por cualquiera con la suficiente pasta para pagar.

- ¿Todo bien, María? - Pregunté a una de las chicas.

- Sí, Sarah, el alcalde está bien atendido conmigo - Rió muy coqueta.

- ¿What about you, Chloe? ¿Everything's cool?. <- ¿Qué hay de ti, Chloe? ¿Todo bien?.>

- Yeah, my date is in the bathroom. <-Sí, mi cita está en el baño.>

- Nice, I'll be right there if you need me, ¿ok? - Asintió con la cabeza. <- Bien, estaré justo allá si me necesitas, ¿ok?.>

Me senté en un banquito a pensar en Tom y Bill. Habían pasado de derramar amor y cariño, a pelear todo el rato. Me empezaba a preocupar, habían pasado varios días así y la cosa parecía no mejorar. Quería que Tom entrara en razón, pero simplemente se empeñaba en decir que todo lo que hacía era por la seguridad de Bill, por su bien.

For your loveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora