Capítulo 24

465 42 41
                                        

Tom's Pov

Aún no podía procesar todo lo que había pasado estos últimos dos días. Las cosas con Jost estaban tensas, no sabía qué hacer ahora que él estaba muerto. Después del incendio en el pub el lugar quedó hecho cenizas. Las chicas de Sarah estaban muertas y solo quedaba yo, el último cabo suelto que resolver.

No tenía idea si Black ya no estaba en Hamburgo, pero lo que sí sabía era que tarde o temprano tendría que salir de aquí con Bill y Sarah. El haber cambiado mi apariencia me daba una brecha de tiempo, no muy larga, pero sí lo suficiente para poder dejar las cosas en orden y mudarnos más tranquilamente.

Habíamos llegado al hospital y estábamos a punto de entrar a la habitación donde tenían a Sarah, pero antes de abrir la puerta me quedé congelado.

- ¿Pasa algo, Tom? - Preguntó Bill.

- Yo... yo no sé si sea buena idea que Sarah me vea, no quiero ponerla mal de nuevo.

- Venga, Tom. Sarah estaba muy mal porque pensaba que estabas muerto y cuando respondiste el móvil la vida le regresó al cuerpo, estoy seguro que lo que más le hace ilusión ahora es verte.

- Vale, venga - Giré la perilla y empujé la puerta.

No me atreví a dar un paso más. Los ojos de Sarah y de los chicos se posaron en mí cuando notaron la puerta abrirse. Bill estaba a mi lado, tomando una de mis manos.

-Joder, tío. Te desapareces unos días y te cambias la pinta. Que bueno verte de nuevo, aunque sea con esas trenzas de nenaza que llevas ahora - Georg se levantó de la silla y caminó en mi dirección.

Bill me dio un empujón para que entrara a la habitación.

Sentí los pesados y musculosos brazos del castaño darme un abrazo y un par de palmadas en la espalda.

- Tío, pero qué ilusión verte, pensábamos que... bueno, eso es lo de menos. Nos alegra que estés bien, capullo - Gustav me sacudió un poco los hombros y me dedicó una sonrisa de alivio.

No me sentía bien, no podía creer que todos estuvieran felices de verme, no podía creer que todos me reciban de esta forma después de todo lo que hice. Quería llorar de la rabia, pero no en contra todos ellos. Estaba cabreado conmigo mismo, con mi maldita actitud, por esta puta enfermedad yo los arrastraba a todos a la miseria.

Cuando el rubio se apartó de mí quedé frente a frente con Sarah. Ella no me miraba, solo cruzaba sus brazos y miraba hacia una pequeña ventana que había a su costado. No todo podía ser fácil, sabía que ganarme su perdón sería una tarea difícil, pero yo no quise causar todo esto, todo pasó por culpa del maldito Jost.

- Sarah... - No quiso voltear a verme. Podía ver como se estaba aguantando las ganas de soltar lágrimas mientras apretaba los labios, casi se le ponían blancos de tanta fuerza.

- Perdóname, pero tengo que contarte todo lo que ha pasado...

- Te perdono, Tom - No lo dijo de forma amigable, sino más bien con un tono serio y molesto. Como cuando tu hermana mayor te la lía por tu bien - Prométeme que nunca más te irás así, sin decirme a dónde, o a Bill, o a alguno de los chicos...

No pudo más y se soltó a llorar. Abrió sus brazos hacia mí y yo me acerqué a ella para tomarla en los míos. Nos abrazamos como nunca lo habíamos hecho. Me sentía en casa con ella, más calmado y seguro.

Después de un largo momento así, nos soltamos. Sarah me dio un beso en la mejilla y me dejó ir. 

Me incorporé nuevamente y me giré para ver a los chicos y a mi novio.

For your loveHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora