Utena esperaba sentada en un pequeño local de ramen, aguardando a que llegara Azul; sabía que ella no se destransformaría en la calle para reunirse con Utena, alguien más podría estar observando. Pronto, una voz conocida la sacó de su trance.
—Utena-san, buenas noches —dijo Sayo al entrar al local.
—Sayo-san, ¿qué haces aquí? —preguntó Utena, un poco sorprendida—. Más importante aún, ¿no le contaste a nadie sobre mi identidad, cierto? —su voz reflejaba una creciente desesperación.
—Vine a ver a alguien. Y no, no le he contado a nadie. Aunque, es probable que lo escribiera en mi diario y Magia Azul lo leyera por accidente —respondió Sayo con una sonrisa disimulada, sentándose junto a Utena.
—¿Por qué Magia Azul leería tu dia... —Utena no pudo terminar la pregunta, ya que Sayo la interrumpió colocando un dedo en sus labios y guiñándole un ojo, mientras mostraba su dispositivo de transformación en la otra mano.
Utena quedó en shock. Su mente comenzó a conectar los puntos, y la realización la golpeó con fuerza. Ella misma había revelado descuidadamente su identidad a Sayo, sin considerar que podría ser una chica mágica.
—Sayo... tú... —comenzó a decir, pero las palabras se le atragantaron.
—Sí, Utena. Soy Magia Azul —confirmó Sayo con una voz suave, sus ojos mostrando una mezcla de tristeza y determinación.
—No puedo creer que no me di cuenta antes... —Utena murmuró, su mente hecha un caos—. Lo que pasó en el templo... Yo...
—Estoy bien con eso, en parte fue tu amor lo que me diste esa vez... Y las siguientes. —Ambas quedaron en silencio un rato, agradeciendo estar una junto a la otra para no tener que mirarse a la cara.
—Y... ¿Cómo fue que te convertiste en Magia Azul? —El fanatismo de Utena finalmente tomó el control y la conversación empezó a fluir. Les llevaron su comida y comieron entre pláticas sinceras; eran mucho más similares de lo que parecía.
—Vamos, no eres tan mala. Ninguna villana totalmente malvada iría a ayudar a reconstruir la ciudad —dijo Sayo.
—Eso espero. Solo soy su villana, no me interesa el dominio global o dañar a civiles —respondió Utena.
La conversación paró unos segundos.
—Oye Utena, sé que dijiste que no era el momento, pero quería dejar las cosas claras —dijo Sayo, girándose completamente para verla—. Utena, desde aquella vez, no ha pasado día que no quiera "pelear" contigo.
—Sayo, yo... —Por favor, déjame terminar —la interrumpió de nuevo Sayo—. Sé que dijiste que no era posible algo entre Baiser y Azul, pero he estado pensando mucho, ¿Qué hay de nosotras dos? Tal vez podríamos intentar algo, ¿no? —preguntó, poniendo una mano en la pierna de Utena.
—Utena, me gustas.
—Sayo, yo no sé qué decir...
En ese momento ambas se miraron a los ojos, como si un hechizo las moviera, y empezaron a acercarse lentamente.
"Voy a besar a una chica mágica." "Ella va a besarme." "Debe ser un sueño."
Los labios de ambas estaban a punto de tocarse, hasta que un pensamiento fugaz pasó por la mente de Utena, la imagen de alguien se estacionó allí y un crudo remordimiento la hizo dar un paso atrás.
—Sayo, yo... No puedo, perdón pero no creo que lo que sentimos sea lo correcto, tal vez las dos deberíamos pensar bien en nuestros sentimientos. —Dijo Utena dando retirándose un poco.
—Oh, comprendo, perdóname me deje llevar un poco. —Dijo Sayo y la conversación se volvió a apagar.
Ninguna de las dos durmió bien ese día, por pensar en la otra, y en el caso de Utena, por pensar también en alguien más.
—Esta bien, voy a tratar de hacer las cosas bien. —se dijo a si misma.
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Mahou Shoujo ni akogarete /// My version
Fanfiction-¿Por qué? -se preguntaba Azul mirando al piso, su dispositivo de transformación cayó al piso y ella se destransformo, Magia Braiser la había derrotado, y ella habia sucumbido a la obscuridad, sin embargo ella recibió un sermón sobre lo que no debía...