Por fin habían logrado apagar el extraño fuego que incendio el bosque y amenazaba con quemar parte de los territorios de la manada. Luego de revisar los daños y extrañarse que el daño fue mínimo a pesar del fuego voraz regreso a su casa, cansado y frustrado.
Su esposa había estado afuera ayudando a la manada, la había visto cuando estaba ayudando a calmar a los cachorros de las personas que estaban intentando apagar el fuego que cada vez que le aventaban agua parecían avivar las llamas.
Entro a su hogar, observo su reloj de pared, notando que eran cerca de las diez de la mañana, decidió ir a dormir unas horas, despertaría a media tarde, tenía que preparar a su hijo para la visita de Chizaki.
Despertó cerca de las tres de la tarde, el sonido de ruidos provenientes de la cocina lo termino por despertar, después de ducharse y arreglarse, bajo a la cocina donde Haruka estaba terminando de preparar la comida.
-¿A qué hora regresaste a la casa? – pregunto de manera autoritaria y fría
-Hace unas horas, me quede a ayudar a los omegas con los cachorros – respondió con miedo Haruka
El Alfa solo hizo un movimiento con la cabeza y se sentó en la mesa, su esposa rápidamente fue a dejarle la comida, para que comiera. Termino de comer y se puso de pie para salir.
-Alimenta a nuestro traicionero hijo, Chizaki vendrá esta noche a cobrar su parte de la deuda.
Haruka sabía que su hijo ya no estaba, había visto como esos betas se lo llevaban, para fingir que no se había dado cuenta espero a que desaparecieran por el lindero del bosque y luego fue a ayudar, pero aun así obedeció y se dirigió a la habitación de su hijo.
-¡Takeshi! – llamó a su Alfa – Eijiro no está – actuó sorprendida y asustada
El alfa se detuvo en seco al escuchar las palabras de su omega, su expresión cambio de la sorpresa a la ira.
-¿Qué has dicho? – pregunto mientras se dirigía a la habitación de su hijo, al subir se encontró con la omega llorando asustada, la puerta de Eijiro estaba abierta.
Entro y vio que de verdad no estaba, notó que las cadenas que estaban ancladas a uno de los doseles de la cama estaban arrancadas.
-¡Maldita sea! – bramó, golpeando la pared con un puño, rompiendo la madera y dejando un hueco. – ¿Cómo pudo escapar?
Haruka se quedó en la puerta, sin atreverse a acercarse más. Sabía que la ira de su esposo podría volverse hacia ella en cualquier momento.
-Tenemos que encontrarlo, nadie debe enterarse de esto – se acercó a su esposa – ve a buscarlo no debe estar lejos
Haruka asintió rápidamente y salió corriendo rumbo al bosque, sabía que no lo encontraría, pero tenía que aparentar que lo estaba buscando. Mientras tanto, Takeshi pensaba en alguna manera de ganar tiempo con los Chizaki, ya no tenía forma de pagarle y el dinero que pedía por semana era demasiado para poderla cubrir, tenía que encontrar al omega, no pudo haberse ido lejos.
Cuando su omega salió de la casa, Takeshi comenzó a destrozar todo lo que se encontraba a su paso descargando su furia, tenía que saber que había pasado, ¿Cómo fue que su hijo estando tan débil por la falta de alimento y con la herida de su pierna haya escapado?
La noche llego en la manada Kirishima y con ella Kai, Takeshi estaba muy nervioso, ¿Cómo le explicaría lo que había pasado?
Chizaki entró a la casa de Kirishima como si fuera su propia casa, observo todos los muebles destrozados
-Bien, Takeshi ¿Qué sucedió aquí?
El Alfa intentó mantenerse sereno, pero estaba entre la ira y el miedo que le tenía a Chizaki querían jugar en su contra
-Mi hijo escapo – soltó no tenía caso darle rodeos
El semblante de Kai se volvió sombrío y frío, se acercó lentamente al Alfa con una falsa sonrisa, lo tomo por la camisa del cuello y lo estrello contra una de las paredes
-¿Me estás diciendo que mi pago se escapó?, te perdone el haber perdido al omega peliverde y ahora me dices que el otro omega que me interesaba tampoco lo tienes – la voz de Chizaki era baja y amenazante.
-Yo...
-No me interesa tus excusas, tú y yo hicimos un trato hace muchos años y estuviste de acuerdo, pero desde ese entonces tu nunca me has pagado, siempre diciendo que te dé tiempo para cuando el omega esté listo, y cuando estaba listo lo dejaste escapar.
Chizaki arrojo al Alfa con fuerza al otro lado de la habitación, chocando con algunos muebles, Takeshi se levantó con dificultad.
-Quiero al omega peliverde para la próxima semana – ordenó Kai – tu deuda de esta semana sube un 80%, y si no me entregas al omega de la manada de los lobos blancos, tu manada será la que pague.
No espero una respuesta de parte del padre de Eijiro y se fue cerrando la puerta con un portazo.
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Chizaki llego su manada, estaba furioso, durante muchos años ha deseado tener descendencia del omega peliverde, pero a pesar de todos sus intentos jamás había conseguido embarazarlo.
No entendía porque, los omegas estelares eran sumamente fértiles, pero Izuku parecía ser una excepción a la regla, el castaño había hecho un trato con Takeshi, le ayudaría a desaparecer a la manada de lobos blancos con la condición de dejar con vida al hijo único de los lideres, además Takeshi lo quería para que le trajera la suerte de obtener el poder que tanto anhelaba, él cuidaría del omega y lo usaría cuando quisiera a cambio de no cobrarle la exorbitante suma de dinero que habían pactado en un inicio.
Pero las cosas salieron mal, porque el omega había desaparecido, no había rastros de él, Takeshi entonces cada semana le pagaba el dinero que habían acordado.
Luego por azares del destino unos traficantes habían encontrado al peliverde y se lo habían vendido por mucho dinero a Takeshi, pero el omega aún era muy joven para darle descendencia, tuvo que esperar a que presentara su primer celo.
Saco de un cajón escondido de su escritorio una hermosa caja, de colores blancos y verdes, lo abrió con cuidado, pero como cada vez que lo hacía se frustraba.
-Si tan solo supiera donde lo escondieron los Midoriya – susurro para sí mismo, la caja estaba vacía, pero en ella debía reposar la reliquia entregada por la luna.
-Mi padre sacrifico todo para que nadie sospechara que yo soy el ultimo descendiente de los lobos negros, mi destino está ligado al omega estelar – volvió a hablar para sí mismo – si tan solo hubiera encontrado el collar aquel día sería más sencillo llegar al omega, debí quedarme con ese omega en lugar de confiar en el idiota de Takeshi.
Una idea se cruzó por su mente, entonces tenía que poner su plan en acción y para que no lo descubrieran utilizaría al Alfa de los Kirishima,
-Rappa – hablo en voz alta
Un enorme Alfa, apareció en la entrada de su oficina - ¿Señor?
-Ve a buscar a Takeshi, si se opone lo obligas a venir, es imperativo
-Como ordene señor.
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El ultimo lobo blanco (Bakudeku)
Historia CortaKatsuki es un hibrido de lobo que por azares del destino siempre tenia un sueño, su omega aunque no lo conocia aun, solo soñaba con un par de esmeraldas como si de un bosque profundo se tratase, en su cumpleaños su omega aparece no de la mejor forma...
