Reapareces como si nada...

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Comencé a transpirar frío, y es que jamás me imaginé volver a verlo tan inesperadamente. Traté de localizarlo varias veces para contarle de mi embarazo, pero no tenía ni su número, ni su dirección.

- P-papá...- Dije girándome lentamente. Ahí estaba mi padre. Alto, un poco canoso, piel clara y ojos café oscuro. Creía que en cualquier momento me podía caer desmayada al piso.

- Hija, tanto tiempo.- pude ver como se aguaban sus ojos de la emoción, hasta que me observo bien y noto mi avanzado embarazo, como si su mirada quemara, cubrí mi vientre con mis manos para protegerlo.

- Papá, yo intente comunicarme contigo para contarte pero no dejaste nada donde pudiéramos ubicarte.

- Tienes recién 17 años, ¿Cómo se te ocurre embarazarte?, quiero saber inmediatamente ¿Quién mierda es el padre?-  Oh Dios mío, que mierda le voy a responder, ya está bastante furioso por saber que estoy embarazada. Si le cuento la verdad va a ser peor, miré para ambos lados esperando que mi madre o Je aparecieran pero se habían quedado en las mesas de afuera.

- Papá, soy madre soltera. No me interesa tener a ningún hombre a mi lado para que me ayude a criar a Sophie.

- Eres una cualquiera, eso es lo que eres. - gritó y me levantó la mano como nunca lo había hecho en estos 17 años. El impacto fue bastante duro, no sé si por el golpe en sí o por las emociones encontradas que tenía. Púes si, sentí mucha rabia, pena y decepción... Me agache para protegerme por si venían más golpes, mientras él no paraba de gritar lo cualquiera que era, y que le daba vergüenza tener una hija así. A los segundos después sentí como dos manos tomaban mi rostro empapado en lagrimas y me levantaban.

-Jeremy, llévate a tu hermana al auto. .-dijo mi madre sin alzar la voz.

- Vamos Chloé, tranquila todo estará bien. Recuerda que no debes estar triste, si no mi princesa ahí adentro igual lo estará.- dijo apuntando mi vientre, y es que yo no podía dejar de llorar, al llegar al auto Je me abrió la puerta de atrás y se subió conmigo. Me abrazó, dejó que llorara libremente sobre su hombro... yo llegaba a hipar, tal era mi conmoción.

-N-no pensé que se lo tomaría tan mal, pero tiene razón soy una cualquiera y me merezco que el sienta vergüenza de mí.- Cerré los ojos y lo único que podía visualizar era el golpe que me había propinado. Ese golpe significo mucho más de lo que se puede llegar a pensar, es el quiebre de nuestra relación. Que en verdad se quebró hace mucho tiempo atrás pero yo no lo quería ver, siempre lo justifiqué. Justifiqué el hecho que él se haya ido y se le olvidaran  sus hijos, sobre todo yo porque entiendo que con Je, no eran lo suficientemente cercanos ¿pero conmigo? siempre fue mi mejor amigo...

-No quiero que vuelvas a repetir eso, ¿Me entendiste?. Cometiste un error es cierto, pero es un hermoso error que ha traído con el esta hermosa princesa y una enorme felicidad a esta familia. Me siento orgulloso de ser tu hermano, al igual que mamá esta orgullosa de ti. Nos has demostrado una fortaleza y perseverancia única. Haz salido adelante a pesar de todo, estás terminando la secundaría y pronto entrarás a la universidad.

Al rato después, llegó mi madre al auto. No dijo ninguna palabra y yo tampoco pregunté. Solo quería llegar a casa y acostarme un rato, sentía la panza dura y debe ser por el estrés vivido.

- Chloé, descansa y deja de pensar en tonterías.- dijo mi madre viéndome subir las escaleras.

Avancé hasta mi cuarto y me dejé  caer rendida en la cama. Desperté con un fuerte dolor en el vientre, traté de levantarme pero era tan grande el dolor que no podía ni moverme. 

-¡Maaaaaaaaaaaaaaaamá, Jereeeeemy!- grité a todo pulmón para que vinieran en mi ayuda.

Segundos después  escuché pasos apresurados que provenían  de la escalera hasta mi cuarto, se abrió la puerta de mi habitación  para mostrarme a mi madre y mi hermano agitados por el esfuerzo.

-Chloé, ¿Qué pasa? 

-Mamá, algo no va bien, me duele mucho.- Grité llorando.

Mi hermano me tomó en brazos, para luego correr al auto. Mi madre tomo mis documentos y partimos a la clínica, mi vientre estaba duro y sentía un dolor constante. 

- Je, apúrate por favor. No quiero que le pase nada a mi princesa.


Chicas, el capitulo es muy  corto, lo siento pero he estado todo el día como loca de ocupada, ahora voy saliendo apenas vuelva alargo el capitulo :)


UNA NUEVA OPORTUNIDADDonde viven las historias. Descúbrelo ahora