Después de un excelente día lleno de amor y tranquilidad junto a Mariano, es hora de volver a mi casa a pesar de las quejas de él diciendo que debería quedarme a dormir en su departamento y así irnos directo al control con el ginecólogo.
Me encontraba desayunando con mi madre que aún no se iba a trabajar, Jeremy hace algunos minutos atrás se había ido a su trabajo, estaban próximos a terminar la obra para el nuevo centro comercial por lo tanto él debía estar puntual y atento a cualquier eventualidad.
- ¿Ansiosa por lo de hoy?- preguntó mi madre mirándome fijamente
- Sí, pero nunca tanto como Mariano...- el sí que estaba ansioso y a decir verdad yo también lo estaría si estuviese en su lugar.
- Me imagino, quiero que sepas que me siento orgullosa de ti... sé que cuestionas muchas cosas con respecto a tu relación y creo que es normal, pero si tú pudieras ver como se ven juntos, como se miran, lo enamorados que se ven cuando hablan el uno del otro... dejarías de cuestionar tantas cosas.
- Mamá, de verdad que estoy poniendo de mi parte, quiero vivir este amor que estoy sintiendo a plenitud, siento que cada día me enamoro más de Mariano y aunque algunas veces me aterre este sentimiento, quiero dar lo mejor de mí en esta relación.
- Me alegra inmensamente hija, vive y disfruta de tu vida al máximo... estoy segura que Mariano es un buen hombre que te adora a ti a tú hija como si fuera propia aunque aún no haya nacido.
- Sí, estoy convencida que será un gran padre- es cierto, veo el amor que siente por Sophie, a pesar que no tengan ningún lazo sanguíneo estoy segura que la ama tanto como yo, y es que definitivamente este hombre llegó a mi vida en el punto exacto.
- Bueno, es momento de que me vaya... espero toda salga bien hoy, te amo- dijo mi madre acercándose y besando mi frente.
- Yo también, que te vaya bien
Son recién las ocho, aún falta un par de horas para mi control... Mariano ya está despierto, me mandó un mensaje hace un par de minutos diciendo que se duchaba y venía enseguida.
Aproveché para vestirme, me había bañado y puesto una bata encima mientras desayunaba, elegí unas bombachas negras, una camiseta de tirantes color gris y un tapado del mismo color abierto, me calcé mis vans negras y me puse una bufanda. Terminé de aplicarme mi crema y perfume cuando suena el timbre, agarro mi cartera, mi celular y bajo las escaleras, antes de abrir dejo todo encima de la mesita de la entrada. Abro la puerta y siento como mi respiración se estanca en mi garganta al verlo, está para comérselo, lo comienzo a observar de pies a cabeza; calza unos zapatos de vestir negros, un jeans color café claro, camiseta blanca y un sweater color azul marino y como no nombrar esa barba que me encanta la lleva hace un par de días, se ve completamente apuesto.
- ¿Terminaste de mirar?- preguntó riendo, mientras yo sacudía mi cabeza para salir del trance en el cuál me había dejado y asentí un poco avergonzada.
- Pasa, aún es temprano- dije mientras abría más la puerta para dejarlo entrar, sentía su mirada fija en mí mientras yo cerraba la puerta.
- Creo que es mi turno- dijo mientras me observaba de la misma forma que yo lo había hecho antes, para luego agregar- Te ves preciosa cielo- comentó acercándose para besarme, luego de aquel beso se agachó para quedar a la altura de mi vientre y saludar a Sophie - Hola princesa, ¿Extrañaste a papá?- por supuesto Sophie al escucharlo comenzó a moverse como loca; cada día mi vientre crecía más ya comenzaba a ser dificultoso ponerme los calcetines y zapatos, cuando me paro a penas logro ver la punta de los dedos de mis pies.
- Al parecer sí te extraño, a decir verdad yo también- dije haciendo pucheros.
- Me extrañaste porque quisiste, te dije que te quedaras a dormir en mi departamento, pero tú dale con que tenías que volver.
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UNA NUEVA OPORTUNIDAD
RomantikY ahí estaba yo, enfrentándome a todo lo que se venía sola. NO, sola jamás; tenía a mi pequeña pero que dejarle a ella, aparte del dolor de no ver a su mami. De algo estoy segura; lucharé hasta que sepa que mi pequeña Sophie esté en buenas manos...
