Penúltimo capítulo.
Las rosas siguieron llegando a mi departamento cada mañana, junto con un mensaje de buenos días y otro de buenas noches. Tengo suerte de no ser alérgica a las flores, mi departamento realmente parecía una florería y todo era por mi culpa, porque recuerdo haberle dicho a Justin que amaba las flores, de todos modos no me molesta recibir sus rosas cada día, al menos eso me hace saber que sigue pensando en mí.
Acepté una nueva salida con Justin una semana después de la anterior, fuimos a almorzar a un local de sushi, mala elección, porque Rose estaba ahí con su amiga Madison. Justin en cuanto las vio quiso que nos fuéramos.
-¿Te molestaría que comiéramos otra cosa? -me dijo un poco complicado.
-Pidamos para llevar y nos vamos a mi departamento, ¿te parece? -propuse.
-Está bien -asintió él.
-Ya habían tardado en dejarse ver juntos -escuché la detestable voz de Rose y la vi acercarse a nosotros.
-Ya habías tardado en esparcir tu veneno -fingí una sonrisa.
-No empieces Rose, no tengo ganas de discutir contigo -le dijo Justin.
-No estoy buscando discusión con ninguno de los dos, solo me sorprende que tengan tanto descaro como para restregarme en la cara que están juntos.
-Bájale dos puntos a tu egocentrismo -reí-, vinimos aquí porque venden sushi, no porque seamos adivinos y supiéramos que estabas tú, amenos que te consideres un salmón crudo.
-Que chiquilla más patética -Madison rodó los ojos.
-Pedí que lo lleven a domicilio -me dijo Justin bajando el volumen de su voz.
-Perfecto, vamos.
-Ahora huyen -dijo Rose haciendo una mueca.
-¿Puedes dejarnos en paz algún día? -le grité agobiada.
-¿Así como tú dejaste en paz al que era mi novio?
-Rose basta -intervino Justin-, no vamos a seguir discutiendo las mil razones de por qué terminamos, solo déjanos en paz y ya, hagas lo que hagas no volveré contigo.
-Me extraña la manera en la que hablas ahora Justin -intervino Madison.
-A mi me extraña que tu amiga no esté internada -le respondió Justin.
-¿Cómo puedes hablar así de mi? -el tono de Rose cambió a víctima-. No finjas Justin, ya le contaste a Isabella que nos íbamos a casar?
-Rose, te dije que...
-¿Le dijiste que me habías dicho que ella fue solo un capricho para ti? -Rose no lo dejaba hablar y Justin solo me miraba a mí. Ella se acercó más y bajó el volumen de su voz-. ¿Le dijiste que me hacías el amor cada noche y ni siquiera pensabas en ella?
-Basta, no sigas mintiendo -Justin negó con la cabeza.
-Ya me aburrí -suspiré-. Rose, te aviso que Justin no está a mi lado porque yo haya fingido un suicidio para tenerlo aquí, si ustedes tienen algo que conversar háganlo, pero conmigo no cuenten -comencé a caminar y salí del local.
-Isa espérame -escuché la voz de Justin y luego sentí sus manos en mi cintura, rápidamente se puso frente a mí-. No la escuches, es mentira todo lo que dijo, jamás le dije que nos casaríamos, jamás le dije que tú fueras un capricho.
-Justin...
-Isa te juro que ni siquiera la toqué -me interrumpió y continuó hablando-, jamás quise tener nada con ella en ese tiempo que volvimos, es mentira todo, por favor créeme.
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Twister ©
FanfictionIsabella Somers es una chica de 17 años que acaba de terminar la secundaria y a vistas de no contar con el apoyo de sus padres sobre lo que quiere para su vida, decide hacer un viaje para visitar a su hermano Kevin de 22 años. Isa es una chica total...
