Capítulo 25

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ISA.

Su lengua jugaba con la mía, mis dedos se enterraban en su cabello mientras los suyos se hundían en la piel de mi cintura. Pasé mi lengua por su labio inferior y sus dedos se hundieron más en mi piel, mordí suavemente su labio y en un segundo él estaba devorándome la boca nuevamente. Los segundos pasaron, yo diría que fueron minutos, minutos en que todo había desaparecido y solo estábamos el y yo unidos en un beso. Su boca se alejó de la mía, nuestros ojos se abrieron en un mismo momento y nos miramos sin separarnos.

-Dime ahora si te arrepientes de esto y juro que lo olvidaré -le susurré mirándolo hacia arriba mientras mis manos seguían en su cuello y las suyas en mi cintura.

-Jamás me arrepentiría de algo que deseaba tanto -respondió en otro susurro-. Solo tengo miedo de lo que pueda pasar luego, cuando salgamos de esta habitación, cuando salgamos a la realidad.

-Deja de pensar en lo que pueda pasar y disfruta de lo que está pasando -dije en el momento en que volví a besarlo.

Mi corazón se aceleró más mientras sus manos recorrían la piel de mi espalda por dentro de la camiseta que llevaba puesta. Él estaba levemente agachado para besarme y yo estaba de puntillas, sentía mis nervios poco a poco calmarse en ese beso tranquilo y romántico que nos estábamos dando. Caminé sin despegarme de sus labios, él se dejó llevar por mí y mi mano llegó hasta la puerta, puse seguro solo por si Kevin llegaba, no quería que nos encontrara así y supuse que Justin tampoco. Él me levantó unos cuantos centímetros del suelo y me llevó hasta la cama, me recostó con delicadeza sin dejar de besarme y se recostó a mi lado mientras su mano bajaba hasta mi muslo. Mis músculos se contrajeron en el momento en que sentí su mano pasear por mi muslo hasta casi mi trasero, él alejó su mano en cuanto tuve un pequeño sobresalto y alejó sus labios de los míos para mirarme a los ojos. "Lo siento"- susurró. No hice más que mirar sus ojos totalmente encantada, sin poder creer todo lo que estaba pasando. Su mano volvió a mi cintura y él sonrió levemente.

-Cómo es que algo que me esta haciendo tan feliz sea a la vez lo que no debo hacer? -susurró acercando sus labios a mi mejilla.

-Sabes lo que no se debería hacer? Lo que no se quiere -susurré también.

-Tu piel es tan suave -habló acariciando mi cintura y se alejó nuevamente para mirarme-. Tus mejillas están sonrojadas, tus ojos tienen un brillo especial justo ahora y tus labios me están diciendo que los bese de nuevo.

-Por favor hazlo -dije enseguida y él sonrió.

-Sabes que no soy el hombre para ti, verdad? -dijo casi con un dolor aparente en sus palabras-. Quisiera poder abrazarte justo ahora y no soltarte, decirte que quiero que mañana salgamos juntos todo el día, que me cuentes más de tu vida, que me hagas reír como lo haces siempre, que me regales tu sonrisa cada día. Quisiera tantas cosas contigo, tantas cosas que no me he permitido querer en este tiempo pero ha sido inevitable.

-Por favor Justin, te prometo que no te voy a juzgar por lo que hagas mañana, pero ahora solo se fiel a lo que quieres, no a ataduras, no a ella -me atreví a decir-. Si lo que quieres es ponerte de pie y salir de aquí simplemente hazlo, pero si no...

Su mirada se mantuvo firme en la mía y sonrió sin mostrar sus dientes, se acercó tranquilo y sus labios nuevamente llegaron a los míos, por fin volvimos a envolvernos en un beso mágico. Estuvimos así por largos minutos, besándonos suavemente mientras yo estaba acostada totalmente sobre mi espalda y el estaba de costado besándome, con una de sus manos se apoyaba para mantener un poco la altura y con la otra tocaba mi estómago acariciando mi piel de vez en cuando. Sus labios comenzaron a dibujar un camino de besos desde mi boca hacia mi cuello, yo solo sonreía complacida de recibir cada uno de esos besos, su lengua humedeció la piel de mi hombro provocando un escalofrío por todo mi cuerpo y reí por esas cosquillas en mi estómago, él sonrió mirándome a los ojos y me abrazó con fuerza. Podía sentir el aroma de su piel a la perfección.

Twister ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora