Caminos Cruzados

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El aire fresco seguía envolviendo a Max y Checo en el rincón apartado donde se habían refugiado. Pero esta vez, el silencio no era incómodo. Era pesado, como un eco que ninguno de los dos se atrevía a romper.

Mientras tanto, dentro del bar, la situación se intensificaba con la llegada de nuevos jugadores al juego de miradas y tensiones. Mark Webber había estado observando todo desde una esquina, su postura relajada ocultando las emociones contradictorias que lo invadían. Por otro lado, Sebastian Vettel, después de intercambiar unas palabras rápidas con Lewis Hamilton, decidió unirse a la mesa principal, donde Carlos, Pato, Lance, y Oscar intentaban mantener una conversación más ligera.

Oscar, siempre observador, no pudo evitar notar la manera en que Sebastian miraba hacia la puerta.
Oscar: "¿Creen que Sebastian está aquí para Checo también?"

Carlos levantó una ceja, mientras Pato soltaba una risa discreta.
Pato: "¿También? ¿Acaso hay alguien aquí que no esté interesado en él?"

Lance, que había permanecido callado durante la mayor parte de la noche, finalmente intervino.
Lance: "Max, por supuesto."

La mirada colectiva que recibió lo hizo encogerse de hombros.
Lance: "Bueno... tal vez no lo demuestre como los demás, pero todos sabemos que está loco por Checo."

Carlos asintió lentamente, como si estuviera procesando las palabras de Lance.
Carlos: "Eso, o tiene una forma muy extraña de demostrarlo. Aunque, viendo cómo está el ambiente, parece que Max tendrá que hacer algo pronto. Estos chicos no van a esperar para siempre."

En el patio trasero, Max finalmente rompió el silencio.
Max: "¿Por qué siempre parece que tienes el control, incluso cuando no es así?"

Checo levantó una ceja, cruzando los brazos.
Checo: "¿Control? ¿Crees que tengo control sobre lo que pasa aquí? Max, soy el último en tener control. Entre tus celos, tus silencios, y la cantidad de gente que aparece para... ¿cómo lo dirías? 'Competir', estoy en medio de un caos."

Max suspiró, pasando una mano por su cabello desordenado.
Max: "No es tu culpa, pero... no puedo evitarlo. No puedo soportar la idea de que estés con alguien más."

Checo dejó escapar una risa seca.
Checo: "Entonces, haz algo al respecto.

Sus palabras colgaron en el aire, un desafío que Max sabía que no podía ignorar. Pero antes de que pudiera responder, la puerta del patio trasero se abrió de golpe, revelando a Sebastian Vettel.

Sebastian: "¿Interrumpo algo?"

Checo lo miró, claramente sorprendido.
Checo: "Seb... ¿qué haces aquí?"

Sebastian se encogió de hombros, ignorando a Max por completo.
Sebastian: "Vi que las cosas estaban algo tensas allá dentro. Pensé que podrías necesitar un respiro."

Max apretó la mandíbula, pero se mantuvo en silencio, dejando que Checo manejara la situación.

Checo: "Estoy bien, gracias. Max y yo estábamos... hablando."

Sebastian ladeó la cabeza, su mirada fija en Checo.
Sebastian: "¿Eso es lo que llaman 'hablar' ahora? Porque desde aquí parece más una discusión que otra cosa."

Max finalmente intervino, su tono gélido.
Max: "Esto no es asunto tuyo, Sebastian."

Sebastian sonrió con suficiencia.
Sebastian: "Oh, Max. Todo lo que tenga que ver con Checo es asunto mío. ¿No lo sabías?"

Mientras tanto, dentro del bar, Mark se levantó de su asiento, claramente molesto. Sus ojos buscaron a Checo, pero al no encontrarlo, se dirigió a Lewis.
Mark: "¿Dónde está? Checo no debería estar solo con ese tipo."

Lewis levantó una ceja, divertido.
Lewis: "¿Con 'ese tipo'? ¿Te refieres a Max o a Sebastian? Porque parece que hay competencia por el título."

Mark ignoró la broma, dirigiéndose hacia la puerta del patio trasero. Lance y Oscar intercambiaron miradas preocupadas, mientras Carlos y Pato parecían más interesados en mantenerse fuera del drama.

Pato: "Esto se está saliendo de control."

Carlos: "¿Se está? Creo que ya lo hizo."

El patio trasero ahora estaba abarrotado. Mark se unió al pequeño grupo, su entrada tan dramática como siempre.
Mark: "¿Interrumpo algo importante?"

Checo soltó un suspiro audible.
Checo: "¿Es que nadie puede dejarme en paz esta noche?"

Max, Sebastian y Mark comenzaron a hablar al mismo tiempo, sus voces mezclándose en un caos que hizo que Checo levantara las manos.
Checo: "¡Basta! Esto no es una competencia. No soy un trofeo para que peleen por él."

El silencio cayó sobre el grupo, y Checo aprovechó la oportunidad para dirigirse hacia la puerta.
Checo: "Voy a tomarme un momento a solas. Si alguno de ustedes realmente quiere estar conmigo, demuéstrenlo con algo más que palabras."

Con eso, dejó el patio, dejando a los tres hombres mirándose entre sí, ninguno dispuesto a dar el primer paso.

Las Sombras de Red BullDonde viven las historias. Descúbrelo ahora