Park Jimin observaba el rostro dormido de su esposo; el omega emitió un ronroneo suave, se levantó de la cama y sostuvo su vientre. Había transcurrido un mes desde el ataque a su hogar, y ahora residían en la mansión del Duque de Santé. Su amigo les había permitido quedarse allí bajo su protección mientras reconstruían su nuevo hogar.
—Jimin—le llamó Taehyung al sentir que su esposo se había movido de la cama y se dirigió a la ventana—, es muy temprano.
—No quise despertarte, es solo que no podía dormir bien—tocó su abultado vientre, muy preocupado—, dice el médico que pronto nacerán mis cachorros, mi embarazo es más rápido que el de un vampiro y humano.
—No debes preocuparte por cosas innecesarias—se bajó de la cama, se puso detrás de Park Jimin y lo abrazó por la espalda—, regresaré al imperio, las personas deben estar preguntando que ha pasado con el príncipe heredero.
—¿Por qué debes regresar? quedémonos juntos.
—No, tengo que acabar con todo desde la raíz. Confía en mí—le giró para tomar ambas manos de Jimin, ofreciendo un casto beso sobre ellas.
—Supongo que no puedo hacer nada, más que esperar por tí, como siempre...debo esperar.
—Pero regresaré a tu lado. Lo prometo.
Jimin solo suspiró afirmando con un leve cabeceo, ese día su esposo volvía a partir hacía aquel reinado, y según el plan, debía regresar como un hombre roto y decaído, esparciendo el rumor de la muerte del Conde de Saudé para no levantar sospechas, pero al mismo tiempo, tomaría el trono.
Notó a su esposo tomar un saco y salir de aquella puerta del cuarto, era hora de partir, quedaría de nuevo solo, esperando a su amado hasta su regreso. Jimin contuvo sus lágrimas y sostuvo con fuerza su vientre, no sabía cuanto tiempo duraría, pero estaba seguro que aquel alfa no lograría ver el nacimiento de sus cachorros, sería una larga espera para él.
Una mujer sostenía una copa de vino en su mano, mientras caminaba con un leve pavoneo, con un vestido negro, largo, aquella reina de los succubos e incubbos, se sentó en su trono y alzó la copa, viendo al frente a su legión de demonios, sus sirvientes, que se hincaron frente a ella.
—Su majestad—le habló uno que le ofreció una suave sonrisa—, siempre está radiante.
—¿Qué más podría ser, no es mi belleza tan cautivadora que hasta al simple inmortal lo puedo matar?—rió divertida.
—Si...alteza, debe haber estado esperando por fin este día, en que usted puede ascender a la tierra.
—¿No han pasado tantos años? me pregunto como estará el niño que dejé allá arriba—Ella miró al frente viendo en dirección de su esposo, quien al verla se estremeció un poco y desvió su mirada sonrojado—, nuestro hijo. Es una lástima que no puedes verlo ya siendo un adulto; pero no te preocupes. Lo haré por tí.
Ella apareció enfrente de aquel vampiro y le alzó el rostro, el señor Park le contempló con fijeza.
—Tu hijo estará feliz de saber que su padre aún vive y sobre todo—ella se giró, viendo a diez jóvenes que se parecían a ella y al señor Park—, de tener más hermanos—sonrió orgullosa y les tiró un beso a cada uno.
Sus hijos solo suspiraron para verse entre ellos, aquella mujer era la Reina de aquel lugar, su madre era muy fértil y siempre pasaba encima de su padre, estaban seguros que no serían los únicos diez hijos si ella seguía como loca teniendo sexo de forma desenfrenada con su padre, cada uno había nacido con una diferencia de cinco años, debido a que al ser ambos de razas distintas, era mas dificil concebir; pero no imposible.
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Vmin|| Saudé.
Fiksi PenggemarKim Taehyung no podía aceptar el final trágico que su escritora preferida le dio a un personaje amado: Al antagonista de la historia que leía. Estaba decepcionado de que haya tenido una muerte injusta y despiadado y que los personaje principales hay...
