(+16)
Dany volvió a la cama con una rapidez que me hizo sonreír. Se subió al colchón con facilidad y antes de que pudiera pensar demasiado, me subí a horcajadas sobre ella, envolviendo mis piernas a ambos lados de su cuerpo. Sus manos encontraron mi cintura al instante, fuertes pero cálidas, como si fueran la única barrera que necesitaba para sentirme segura.
—¿Todo bien? —susurró, sus ojos clavados en los míos, buscándome.
Asentí con una pequeña sonrisa, inclinándome para rozar sus labios, pero Dany no me dejó avanzar. En lugar de eso, movió sus manos lentamente, dejando un rastro de fuego en mi piel. Acarició mi abdomen con ternura, dibujando líneas invisibles con la yema de sus dedos, y luego subió hacia mi espalda, deteniéndose justo donde sabía que era más sensible. Sus caricias me relajaban, pero también me ponían en un estado de vulnerabilidad que solo ella podía entender.
Sus manos finalmente llegaron a mis mejillas, sosteniéndome con tanta delicadeza que por un momento sentí que era todo lo que necesitaba en el mundo. Sin embargo, a pesar de todo, las palabras comenzaron a burbujear en mi mente. La culpa, las dudas, y todo lo que había intentado dejar atrás desde hace días.
—Dany, yo… —comencé, sintiendo que el peso de las emociones volvía a apoderarse de mí.
Ella me interrumpió antes de que pudiera continuar, sabiendo exactamente hacia dónde iba mi mente.
—No, Cassie. Ahora no. —Su voz era suave pero firme, y su mirada se hundió en la mía con una determinación que no dejaba lugar a dudas— No es momento de pensar en eso.
Intenté replicar, pero sus manos se mantuvieron en mis mejillas, obligándome a quedarme quieta y escuchar.
—Todo va a estar bien —me aseguró, sus ojos llenos de amor y confianza— La gente lo olvidará, y si no lo hacen, entonces ese será su problema, no el nuestro. Nada va a cambiar lo que sentimos, ni lo que tenemos, ¿de acuerdo?
Sentí un nudo formarse en mi garganta, pero lo que había en su voz me tranquilizó. Asentí lentamente, dejando que sus palabras me envolvieran como un bálsamo para mi mente inquieta.
—Nada va a pasar, Cassie. Te lo prometo —añadió, inclinándose hacia adelante para besarme con una suavidad que me hizo olvidar todo lo demás.
Sus labios en los míos fueron suficientes para borrar cualquier duda. Sus manos volvieron a recorrer mi espalda mientras el beso se profundizaba, y yo dejé que mi cuerpo se relajara completamente en sus brazos. Me sentí ligera, como si en ese momento no existiera nada más que nosotras.
El momento se volvió lento, cargado de una tensión suave pero inconfundible. Después de aquel beso que me dejó sin aire, me separé un poco para mirarla. Dany estaba debajo de mí, su pecho subiendo y bajando con rapidez mientras me miraba con esos ojos que siempre parecían verlo todo. Me mordí el labio, sintiendo cómo la determinación crecía en mí.
Deslicé mis manos hacia el borde de su camiseta, un movimiento pausado, casi tímido, pero con una intención clara. Sus ojos siguieron cada movimiento mientras mis dedos se colaban por debajo de la tela, tocando su piel cálida. Dany no dijo nada; se limitó a sostenerme la mirada, sus manos aún en mi cintura, dándome la libertad de seguir.
—¿Puedo? —pregunté en un susurro, mi voz apenas un hilo.
Ella asintió, apenas un movimiento, pero suficiente para darme el valor que necesitaba. Con cuidado, levanté su camiseta, dejando que la tela se deslizara lentamente por su torso. Mi respiración se detuvo por un instante al ver su piel descubierta, los suaves contornos de su abdomen, la línea de su clavícula… todo en ella era perfecto.
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𝘽𝙄𝙍𝘿𝙎 𝙊𝙁 𝘼 𝙁𝙀𝘼𝙏𝙃𝙀𝙍 (ᴅᴀɴɪᴇʟᴀ ᴠɪʟʟᴀʀʀᴇᴀʟ)
FanfictionDany, la guitarrista estrella de The Warning, está atrapada en un bloqueo creativo que amenaza con poner en pausa su carrera. La fama, las giras y las expectativas del mundo entero pesan sobre sus hombros. En medio de su crisis, conoce a Cassandra u...
