El sol se filtraba entre las cortinas de la habitación, creando pequeñas motas de luz que bailaban en las paredes. Abrí los ojos lentamente, acurrucada contra el costado de Dany. Su brazo seguía alrededor de mi cintura, pero algo en su postura me indicó que llevaba rato despierta. No sé cuánto tiempo permanecí ahí, simplemente observándola. Había algo diferente en su expresión; no era distancia, pero sí algo que no terminaba de descifrar. Distraída.
-Buenos días... -murmuré finalmente, mi voz aún cargada de sueño.
Dany me miró y sonrió, esa sonrisa que siempre parecía encenderme el pecho. Pero la noté diferente, como si una parte de ella estuviera en otro lugar.
-Buenos días, Cassie -Su voz era suave, pero sus ojos no terminaban de enfocarse en los míos.
Intenté ignorarlo al principio. Nos levantamos con calma, y mientras Dany buscaba algo en su armario, me quedé sentada en la cama, observándola.
-¿Qué buscas? -pregunté, intentando mantener la conversación ligera.
-Un suéter, creo que lo dejé por aquí... -respondió sin voltear, rebuscando entre las perchas y los cajones.
Me levanté y caminé hacia ella, pasando mis brazos alrededor de su cintura desde atrás. Apoyé mi cabeza en su hombro, esperando que eso la trajera de vuelta conmigo. Dany se relajó por un momento y cubrió mis manos con las suyas, pero luego se apartó con delicadeza.
-Lo encontré. -Alzó un suéter gris como si fuera su justificación.
Le di espacio, no porque quisiera, sino porque sentía que insistir más solo empeoraría esa extraña desconexión.
Mientras nos arreglábamos para bajar con los demás, traté de llamarla de nuevo a pequeñas conversaciones. Dany respondía, pero con respuestas cortas y distraídas, como si su mente estuviera peleando una batalla que yo no podía ver.
Finalmente, me senté al borde de la cama, cruzando las piernas y observándola mientras se arreglaba el cabello frente al espejo.
-¿Todo bien? -pregunté de la forma más casual que pude, como si la pregunta no cargara todo mi deseo de entenderla.
-Sí, todo bien. -Me miró por el espejo y me sonrió de nuevo. Pero antes de que pudiera insistir, se giró y me tendió la mano. -¿Vamos? Los demás deben estar esperándonos.
La tomé, dejando que el tema se deslizara entre nosotras como agua. No quería forzarla a hablar si no estaba lista, pero no podía ignorar esa sensación de que algo más estaba pasando.
Mientras salíamos de la habitación, me prometí que le daría espacio. Después de todo, siempre terminábamos encontrando nuestro camino, incluso cuando ella intentaba cargar sola con sus pensamientos. Por ahora, me conformaría con los pequeños momentos en los que lograba traerla de vuelta a mí.
...
Llevaba al menos diez minutos buscando a Dany por la casa. No estaba en la sala ni en la cocina, tampoco con sus hermanas, así que quedaban pocas opciones. Finalmente, el leve sonido de una guitarra me guió hasta el estudio. Empujé la puerta ligeramente y ahí estaba, sentada en el pequeño sofá de cuero con su guitarra acústica apoyada en el regazo, rasgueando notas sin mucho ritmo ni intención.
Parecía perdida en su propio mundo, los dedos moviéndose de forma automática mientras su mente vagaba lejos. Era una imagen hermosa y algo melancólica, y me quedé un segundo más en la puerta, observándola antes de entrar.
-Hey -dije suavemente, cerrando la puerta detrás de mí.
Dany levantó la vista y sonrió apenas, pero fue esa clase de sonrisa que no alcanzaba sus ojos.
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𝘽𝙄𝙍𝘿𝙎 𝙊𝙁 𝘼 𝙁𝙀𝘼𝙏𝙃𝙀𝙍 (ᴅᴀɴɪᴇʟᴀ ᴠɪʟʟᴀʀʀᴇᴀʟ)
FanfictionDany, la guitarrista estrella de The Warning, está atrapada en un bloqueo creativo que amenaza con poner en pausa su carrera. La fama, las giras y las expectativas del mundo entero pesan sobre sus hombros. En medio de su crisis, conoce a Cassandra u...
