36. Livin on a Player

455 46 13
                                        

Estábamos en la puerta de la casa de mis padres, con Paulina delante de nosotras, sujetando una correa roja en una mano y una mochila pequeña en la otra. Charlie estaba sentado a su lado, moviendo la cola, completamente ajeno al hecho de que no iba a venir con nosotras esta vez.

-Tiene su comida, su manta y algunos juguetes. No debería darte problemas -le dije a Paulina mientras ajustaba la correa de Charlie.

-¿Estás segura de que no quieren llevarlo? -preguntó Paulina, arqueando una ceja.

-No esta vez -respondió Cassie con una sonrisa, acariciando la cabeza de Charlie. Luego, añadió en un tono juguetón- Además, queremos que te acostumbres a cuidarlo.

Paulina bufó, aunque no pudo ocultar su sonrisa.

-Está bien, pero si decide destrozar algo, no me culpen.

Ambas reímos mientras nos inclinábamos para abrazar a mis padres, a Ale y a Paulina.

-Nos vemos en unos días -dije, ajustando mi mochila al hombro y tomando la mano de Cassie.

-Sí, cuídense mucho y... - Ale me lanzó una mirada sospechosa- no hagan nada demasiado loco.

No respondí, solo le devolví una sonrisa cómplice antes de subir al coche con Cassie. Nos despedimos con un último gesto desde la ventana mientras nos alejábamos.

...

La carretera se extendía delante de nosotras, bañada por la luz dorada de la tarde. Cassie tenía la ventana un poco abierta, dejando que la brisa fresca llenara el coche. El ambiente estaba lleno de música, risas y la pura emoción del momento.

-¡Esa no es la letra! -me quejé entre risas cuando Cassie destrozó el coro de la canción que sonaba en la radio.

-¡Claro que lo es! -replicó ella, fingiendo indignación antes de lanzarse a cantar más fuerte y, por supuesto, más mal.

No pude evitar reírme, uniéndome a su improvisación desafinada. Era un momento tan sencillo, pero tan perfecto, solo nosotras y la carretera por delante.

-¿Sabes qué? -dije, apagando la radio después de terminar de cantar el coro-. Esto es lo mejor que hemos hecho.

-¿Salir a la carretera y cantar como locas? -preguntó Cassie, mirándome con una sonrisa.

-No. Todo. Tomar esta decisión, esta aventura. Todo contigo.

Cassie tomó mi mano, entrelazando sus dedos con los míos.

-Es solo el principio, Dany.

...

Un rato después, decidimos hacer una parada para comer. Un McDonald's apareció a un lado de la carretera, y no dudamos en entrar al drive-thru.

-¿Qué quieres? -pregunté, girándome para mirarla mientras esperábamos en la fila.

-Sorpréndeme -respondió Cassie con una sonrisa traviesa.

Pedí lo básico: hamburguesas, papas fritas y refrescos, y, por supuesto, un par de McFlurries para rematar. Luego, aparqué en un lugar tranquilo del estacionamiento.

-Servicio a domicilio -bromeé al entregarle su comida.

Cassie rió, tomando las papas fritas y dándome un par directamente a la boca.

-Eres la mejor, ¿lo sabías? -dijo, mirándome con esa mirada que siempre lograba hacerme sentir como la persona más especial del mundo.

-Lo sé. -Le sonreí antes de robar una de sus papas.

𝘽𝙄𝙍𝘿𝙎 𝙊𝙁 𝘼 𝙁𝙀𝘼𝙏𝙃𝙀𝙍  (ᴅᴀɴɪᴇʟᴀ ᴠɪʟʟᴀʀʀᴇᴀʟ)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora