ATLÉTICO DE MADRID

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Amelia, Carola y Luisi ya estaban conviviendo, todo era perfecto y la niña cada vez se veía más feliz.

Ya habían pasado unos meses y las dos mujeres junto a Carola tenían una vida familiar plena, hacían todo lo posible para estar el mayor tiempo posible con la pequeñaja, los domingos como era costumbre se almorzaba en casa de los Gómez, la niña está ya acostumbrada a su bisabuelo Pelayo, a su abuela Manolita y su abuelo Marce, los domingos eran especiales, en realidad también era especial cualquier día que jugará el Atlético de Madrid, Marcelino y Amelia habían logrado hacer a la niña forofa al máximo del equipo así que cuando el Atlético jugaba, ese día era de los tres, intentabam verlo junto y los tres con sus respectivas camisetas y bufandas. Este domingo era un día de esos, pero Marcelino tenía una pequeña sorpresa.

La locutora junto a Carola y la morena llegaron a la hora de almorzar y coincidieron en el bar con María e Ignacio (su marido), la pequeña fue corriendo a darle un beso a los dos y después corrió hacia el bar a ver a Pelayo.

-Charritas , llamo la atención el señor, id subiendo ustedes que no se que pasa hoy con vuestro padre, está impaciente por comer.

-Es que hoy juega nuestro equipo Abuelo - le contesto la niña con una henorme sonrisa y aplaudiendo.

-si, Carola pero que yo sepa juega más tarde no? Miró Luisita a los demás en señal de pregunta.

Todos subieron a comer incluido Pelayo que cerró el bar esa mañana de domingo no había muchos parroquianos y podía permitirse el lujo de cerrar e ir a comer en familia.

Cuando todos entraron y saludaron a Manolita y Marcelino se fueron sentando en la mesa cada uno ya en su sitio mientras Marce repartía los platos a casa uno con una riquísima paella.

- Papa, que pasa? Tienes la cara que pones de pillo cuando haces algo o quieres decir algo.

El hombre se levantó de su silla con una henorme sonrisa se fue directamente al mueble del salón y sacó tres tickets, después se fue hacia su dormitorio y vino con una bolsa en la mano.

Toma pequeña, esto es para ti.

La niña miró a su madre para saber si lo debía aceptar o no a lo que Amelia así tío con la cabeza,- es tu abuelo no? - la pequeña asíntio y cuando abrió el regalo su cara de absoluta felicidad, la de ella y la de los demás al ver su carita, Marcelino le había comprado una camiseta del Atlético de Madrid alegando que la que la niña se ponia era de cuando Luisi era pequeña y lo justo era que tuviera una propia.

- Gracias abuuuuu!!!!!! - se echó en los brazos del hombre al que dicho ya de paso se le cayeron dos lágrimas.

- Mami, mami, mira tengo mi propia camiseta.

- Pequeña, mira dentro de la bolsa hay algo más.

- Son tres....tres entradas para ir a verlo? Está vez fue la pequeña la que se limpió las lágrimas.

- Está tarde si tú mamá quiere y ya hiciste las tareas podemos ir a verlo jugar los tres.

- Marcelino?

- Yerna espero que no te moleste que le compre a la pequeña la camiseta.

- No, suegro, jamás me molestaría por eso, pero las entradas?

- Las entradas es para los tres, si no te importa pasar un rato conmigo en el estadio.

- pero ......- pero nada, ahora vamos a comer que si no se nos hace tarde para ponernos en camino y llegar bien para verlo.

Tanto Macer como Amelia y Carola salieron de casa de los Gómez para ver al equipo de sus amores, los tres en el coche iban diciendo las que ellos creían que iba a ser la alineación del Cholo.

el sonido de una risaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora