Llegó el domingo y con la tradición de ir a casa de los Gómez, los padres de Luisi disfrutaban ese día de tener a todos los hijos que tenían cerca en la mesa y disfrutar de ellos.
Ese día sería especial en vez de comer en la casa Marcelino había dejado dicho que sería en el Asturiano, su bar a los demás se les hizo raro pero aceptaron todos, todos menos la rubia que no sabía nada.
Al llegar a la altura del bar Marcelino estaba en la puerta del bar y a Luisi le parecio raro, miró a su hija y a la morena que se encogió de hombros dando a entender que no sabía nada.
Por otra parte el hombre miró hacia el interior del bar para avisar a los demás que llegaba la cumpleañera.
Luisi llegó a la puerta y cuando entro todos sus amigos y familia empezaron a cantarle el cumpleaños feliz, al contrario de lo que ella misma creía le encantó la sorpresa y le dio las gracias y su madre y padre aunque ellos se encargaron de aclarar que no había sido idea de ellos si no de su novia y su hermana María, la rubia las miró con lágrimas brotando en sus ojos y la punta de su nariz roja como se le ponía cada vez que se emocionaba.
Las hermana se a razaron y María no pudo evitar decirle a su terremoto rubio que necesitaba hacerlo, lo necesitaba por las dos, por Luisi para olvidar aquel desafortunado cumpleaños desde el cual ya no quiso celebrar más el día de su nacimiento y por ella misma porque era lo que más deseaba ver la felicidad de su hermana.
La rubia soltó a su hermana y se fue por Amelia, la beso delante de todos, le dijo que la quería y que era la casualidad más bonita del mundo, de su mundo.
La familia se puso a almorzar, toda la felicidad se concentraba en las paredes del bar.
El almuerzo paso entre risas y bromas, entre anécdotas de cuando la rubia era pequeña, Manolita decidió contar una que especialmente a su hija le daba mucha vergüenza pero a su madre le encantaba contar y es que un verano estando en la playa la rubia decidió que no tenía porque usas bañador, su cuerpo era suyo y ella estaba muy orgullosa de el asique cuando sus padres levantaron la vista de lo que estaban haciendo vieron a su hija practicando nudismo...La gente la miraban a ella y después a sus padres, Manolita no podía creer lo que veían sus ojos, la rubia tan tranquila desnuda por toda la playa con una sonrisa infinita.
-Pero bueno amor, cuantos años tenías cuando hiciste eso?
Luisi se tapaba la cara roja como un tomate y solo se atrevió a decir tendría 7 años, no creo que fueran más.
- Pero tendrás cara.. siete dice- María no dejaba de reir, di más bien que tenías 15/16.
La morena miró a su novia y está a su vez fulminó a su hermana y su madre por contar aquello que jamás volvió a hacer pero que aunque lo disimulará bastante bien a ella misma también le hacía gracia..
Marcelino le hizo una señal a su yerna favorita para que supiera que venia la tarta y los regalos lo que hizo que Amelia le diera a su hija un regalo para que se lo entregará a la rubia,la niña se acercó al oído de su madre para preguntarle si era lo que ellas habían ensayado, la morena asintió y la niña coloco su manita en su boca para reír.
La familia le dieron distintos regalos a la rubia hasta que llegó a la pequeña.
Carola se acercó a su locutora preferida y le dio el regalo, la rubia la miró con ternura y la beso.
- Es un dibujitos mi amor?
La pequeña se encogió de hombros,Luisi la miró y después miró a la de rizos que realizó el mismo gesto de encoger los hombros.
Cuando la rubia abrió el detalle volvió a mirar a madre e hija y se dispuso a leer el papel que contenía.
-Mami, llamo la atencio antes de leer te tengo que decir algo.
La rubia le hizo un gesto y se arrodilló para estar a la altura de la pequeña.
-Mami, me encanta decirte así, porque te portas igual que mi mamá conmigo, quiero que estés con nosotras siempre y quiero desayunar, almorzar y cenar juntas las tres.... Yo te quiero mucho y me encanta escuchar tu voz en la radio cuando no estás en casa, me gusta mucho cuando le dices mamá que la quieres por la radio. Ya puedes leer el papel Mami.
La rubia empezó a leer el papel y por cada línea que iba leyendo se le caían más las lágrimas de felicidad, era un papel de adopción , Carola le cogió la mano a la rubia como si fuese una personita mayor y la miró a los ojos, tú quieres er mi mamá para siempre?
Luisita no pudo evitar llorar aún más, no lo podía creer, hace justo dos años fue su peor cumpleaños y ahora se encontraba con una fiesta con las personas más importantes de su vida y con la pequeña que le había robado el corazón casi tanto o más que su propia madre le estaba pidiendo que fuera su mamá y con ella traía el papel de adopción, era feliz.
-Mi amor, claro que quiero ser tu mamá para siempre, estaré orgullosa de tenerte, de teneros en mi vida, de veros cada día y hacer todo lo que podamos juntas.
La pequeña se cogió del cuello de la rubia y está la abrazo contento amor, las dos tenía lágrimas en la cara, Luisi besaba a la pequeña por toda la cara y la pequeña no hacía más que reír, depues de esto las dos adultas se miraron y en los labios de la locutora Amelia pudo leer un te quiero.
Todos aplaudían en el bar, todos estaban felices por la rubia y la pequeña, en ese momento empezó a sonar una canción.
Luisi miró a la morena pues sabía que le encantaba esa canción.
Amelia se acerco a la rubia con una sonrisa de oreja a oreja, la mujer que la veía le preguntaba que pasaba.
-Luisi, mirame amor, quiero que sepas que igual que Carola, nuestra hija yo te quiero también en nuestras vidas, quiero aunque sea tópico que seas lo ultimo que vea cada noche cuando nos quedemos dormidas, lo primero al amanecer, Luisa, deseo cada noche estirar mi mano y encontrar tu cuerpo, sentirte y que me sientas, quiero nuestras pequeñas discusiones por la limpieza, quiero verte casa día, mirar esos ojos maravillosos y leer en ellos todo lo que me quieres decir, quiero dormir abrazada a ti, besarte y amarte, LUISI, eres la mujer más increíble que he conocido jamás, no podría imaginar una vida sin ti, es más creo que si no te hubiera conocido te hubiese inventado, eres el regalo junto a mi pequeña que la vida me dió para ser inmensamente feliz, mi amor, mi vida Quieres casarte conmigo? Quieres ser la mano que me sujete cada día para poder sentarme junto a la luna y disfrutar del brillo que desprendes con tan solo mirarme?.
Luisita se quedó callada con lágrimas en los ojos y sin que le salieran las palabras, la morena vio pasar los segundos como si fuesen lustros hasta que al fin dio un paso al frente y vio el anillo que la morena sujetaba en su mano.
- Si que quiero amor, pero verás hay un pequeño detalle que tengo que darte antes que nada.
La rubia se metió la mano en el bolsillo y sacó una caja azul preciosa.
-Amor, me has robado la idea, te has adelantado y ahora no sé cómo decirte esto, solo puedo mirarte y que leas en mis ojos lo que yo leo en los tuyos, solo quiero que sepas que llegasteis a mi vida como un vendaval, que para mí cada día a tu lado es un día ganado a la vida, cada noche que te rozo es como subir al cielo y tocar cada una de las estrellas que están junto a esa preciosa luna en la que te has sentado, que no eres el amor de m vida porque sin ti no tendría vida, eres precisamente eso, mi vida, mi piel, mi voz y sobre todo eres el sonido de esa risa que hace a mí corazón desbocarse cuando la escucha, mi cielo yo si quiero casarme Contigo, quiero jugar agarrada de tu mano en esta vida y en las que vengan. TE AMO!!! las mujeres se besaron delante de las mejores personas que las podrían acompañar.
Hasta aquí el capítulo de hoy.
Perdón por las faltas de ortografía ❤️.
La canción de Pablo Alborán se que la he puesto en alguna otra ocasión pero es que fue con la que me pidieron matrimonio y mejor que poner la misma para ellas.
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el sonido de una risa
RomanceUna historia herida de muerte, la voz dulce de una locutora y una chica nueva en el pueblo. Terminarán encajando cada pieza del puzzle?
